pignoraticio

pignoraticio, a

adj. De la pignoración o empeño.

pignoraticio, -cia

 
adj. Relativo a la pignoración.
Ejemplos ?
El 21 de julio de 1405, acordó darle a la ciudad de Münster un privilegio en nombre del Emperador. ---- Durante ciento cincuenta años, el cargo de Landvogt permaneció junto a la Casa palatina a título pignoraticio.
Se diferencia, por tanto, de la hipoteca en que el deudor pignoraticio garantiza el cumplimiento del crédito con un bien mueble, y no con un bien inmueble.
En el caso de que el deudor cumpla con las obligaciones garantizadas por la prenda, el acreedor pignoraticio deberá devolverle la posesión de la cosa dada en prenda, en el mismo estado de conservación y uso que en el que le fue entregada.
Extinguido lo principal se extingue lo accesorio, ya sea por: nulidad, rescisión, confusión, dación en pago, pago, prescripción, novación, compensación, pérdida de la cosa. Prenda sin desplazamiento Hipoteca Crédito pignoraticio Prenda
Por prenda civil se entiende objetos tales como alhajas, ropa, muebles, electrodomésticos, artículos eléctricos y electrónicos, cámaras fotográficas y otros, y por prenda industrial maquinarias, herramientas, útiles y elementos de transportes. Los servicios de crédito pignoraticio de prenda civil están dirigidos específicamente a las personas de escasos recursos.
a Dirección General del Crédito Prendario (DICREP) de Chile, es un servicio público autónomo, encargado de otorgar préstamos en dinero con garantía sobre prenda civil o industrial (crédito pignoraticio) con la finalidad de fomentar el crédito en los sectores de más escasos recursos.
1859 /) Por otra parte, es importante no confundir el pacto comisorio con el derecho de retención del acreedor pignoraticio, que le faculta a continuar la posesión de la cosa empeñada hasta que el deudor haya saldado todas las deudas (cfr.
TALAMANCA, Mario, Istituzioni di Diritto romano (Milano: Giuffrè, 1990), 477 ss. Prenda (Derecho romano) Crédito pignoraticio (derecho civil) Fideicomiso (derecho civil)
Pero si la garantía real de un acreedor hipotecario o pignoraticio no basta para cubrir la obligación, el saldo lo entran a disputar como acreedores comunes.
Todavía aquí existen, por ejemplo, instituciones romanas, como el “préstamo pignoraticio” —que creo es como se llama legalmente—, vulgarmente “la casa de empeños” (RISAS), en la cual, aunque la ley diga que el máximo interés es tanto, lo que le cobran es cinco veces más que el interés que marca la ley; y aunque la ley dice que aquella prenda hay que rematarla en pública subasta, aquí el prestamista la remata en el despacho o en la trastienda de su casa de empeños, y no le da cuenta a juez, ni le da cuenta a nadie; cuando se le vence el plazo, si no paga, se la quita.
Artículo 2984.- Para que el acreedor pignoraticio goce del derecho que le concede el artículo 2981, es necesario que cuando la prenda le hubiere sido entregada en la primera de las formas establecidas en el artículo 2859, la conserve en su poder o que sin culpa suya haya perdido su posesión; y que cuando le hubiere sido entregada en la segunda de las formas previstas en el artículo citado, no haya consentido en que el deudor depositario o el tercero que la conserva en su poder la entregue a otra persona.
Artículo 791.- Cuando en virtud de un acto jurídico el propietario entrega a otro una cosa, concediéndole el derecho de retenerla temporalmente en su poder en calidad de usufructuario, arrendatario, acreedor pignoraticio, depositario, u otro título análogo, los dos son poseedores de la cosa.