pico-

pico-

 
metrol. Prefijo utilizado en el Sistema Internacional de unidades (SI), y que antepuesto al nombre de una unidad lo multiplica por 10-12. Su símbolo es p.
Traducciones

pico-

пико

pico-

pico-

pico-

piko

pico-

pico-
Ejemplos ?
Sesenta y pico, chavó, pos ni Matusalén ni toíta su decendencía. -Vamos a dejarnos de cosas esaborías, y cuénteme usté eso del Greñitas y la Tururú.
-¡Vaya si lo era! ¡Probetico mío de mi corazón, qué hombre más cabal, y qué pico de oro el suyo y qué manos que tenía! -¿Qué manos?
— Había una lagartija bajo el raigón —recordó por primera vez Prince. Una gallina, el pico abierto y las alas apartadas del cuerpo, cruzó el patio incandescente con su pesado trote de calor.
-Como que es un primor la chavalilla, y si yo tuviera veinte años menos... -Tendría usté sesenta y pico, compadre. -Sesenta y pico de tumores que le sargan a usté en la mala lengua que tiene.
-No se crea usté, que a mí muchas veces me da una rabia que me troncho, pero en cuantito me ve rabiosa empieza a soltar azúcar por el pico y: niña de mis ojos por aquí, niña de mis ojos por allí, y na..., lo que pasa..., como yo le quiero..., como le tengo voluntá..., como me gusta más que el merengue...
-Ya me ha quitao usté las ganas de platicar. ¡Hombre, que con veinte menos tendría yo sesenta y pico! Vamos, compadre, que no sé cómo no meto mano a la chaira y le doy a usté más puñalás que veces tose un costipao.
Rosario recreábase cada vez más en la contemplación de su hermosura y al mismo tiempo una profunda amargura invadía lenta y pérfidamente su corazón juvenil; nunca podría ella lucir galas iguales ni parecidas a aquellas, para costear una de las cuales necesitábase por lo menos el jornal que Joseíto ganaba en un mes; nunca podría ella lucir el garbo de su persona como engarzada en galas de tanto valor; tendría que resignarse a pasar escaseces y miserias, Joseíto no tenía más bienes de raíces que su jarabe de pico y que su carita gitaria......
-No le saliera a usté un cangro en ca coyuntura, so ladrón... Tres días y pico pa unos tacones. -Es que como llevamos tres días sin sol y yo entoavía no he puesto la elértrica..., pos velay tú.
Pero tu alto amor, que el báratro fue más alto aquel, el que, aunque indómita, a llevar el yugo te enseñó, pues ni tan querida es la cabeza, para un padre agotado por la edad, de un tardío nieto que su única hija alimenta: 120 el cual, cuando, apenas al fin siendo encontrado para las riquezas del abuelo, su nombre éste ha inscrito en las testadas tablillas, y los impíos goces de un burlado pariente evitando, ahuyenta de su cana cabeza un buitre; ni tanto se regocijó en su níveo palomo ninguna 125 collera suya, de la que, se dice, mucho más ímprobamente besos con su mordiente pico siempre arranca que la que principalmente muy deseosa es, la mujer.
y en segundo, porque Leo -tan sensible y tan erudito- siempre le gustaba inundar de símbolos su ambiente; sabía tantos códigos que iban desde Hermes Trimegisto pasando por Zoroastro, Pitágoras y Platón, hasta Marsilio Ficino o Giovanni Pico della Mirandola, sus casi contemporáneos; como siglos después lo hacía el misterioso alemán, Atanasio Kircher, y a mí me dejó como una muestra ejemplar de uno de sus refulgentes regodeos semióticos.
-Sí que era un mozo de chipé -dijo el viejo; y tras dedicar un breve suspiro a la memoria del difunto, continuó: -Pos bien, el de la Jalapa, que era un róa de cuerpo entero y con un corazón más grande que el Martinete, vivía, cuasi como si estuviera jaciéndolo como manda Dios y la Santa Madre Iglesia, con Rosario la Paloma, una gachí de veinte abriles a la que no se la podía mirar dos minutos seguíos sin que se le descompusieran a uno toitos los resortes der corazón, por cuya gachí sentíase el señor Toño, no obstante sus cincuenta y pico y su miajita de panza, capaz de jacer más primores que una monja y más ruío que toito un campanario.
Pero si eso no puée ser. ¡Pos si parece que dambos se están dando er pico a toas las horas der día! -No es mar pico er que se dan; como que su compadre de usté tiée er corazón de una jiena y si ella cuando llega vesita a casa no alegra el perfil, aluego cuando se van los extraños, es un dolor como él le pone el cuerpo.