picardías

picardías

(pikaɾ'ðias)
sustantivo femenino
conjunto de ropa interior femenina formado por un camisón corto y una braga a juego Estrenó un picardías para su noche de bodas.
Traducciones

picardías

SM INVbaby-doll pyjamas pl
Ejemplos ?
Así se encuentra autorizado a continuar las picardías de su vocabulario y a los bien hablados “cultos”, “matados” en sus tiempos juveniles, nadie les hará caso.
Estudio la belleza donde quiera que la encuentro. -Lo que usté estudia son picardías. -Eso no es exacto, ni siquiera una razón en favor de los velos.
¿De cuándo acá conmigo en esos puntos? Diga, ¿en qué bodegón comimos juntos?, ¿cómo me dice a mí esas picardías?, ¿hame visto en algunas puterías?
¿Conoce nadie cuándo es verdad nuestra risa o nuestro llanto? ¿Tiene su merced noticia de alguna zorra que sepa tantas picardías como nosotros?
ese, tu amigo de antes..., como si no existiera. Y si te persigue, le respondes: «No me propongas picardías... Soy la madre de un ángel».
Conoce íntimamente á todos los bacilos, sabe al dedillo sus mañas y picardías, y los trata tú por tú, con menos respeto que al arzobispo, por aquello de ::A Dios se le habla de tú, ::de tú á la Virgen María, ::y al obispo se le dice :.su señoría ilustrísima.
Sin que un mal pensamiento surgiese en su mollera, consagrada a las humanidades, en la juventud risueña Aquiles había traducido y admirado, desde el punto de vista del arte, todas las picardías galantes del poeta de las Metamorfosis.
Acertó a pasar por casualidad un usurero, de cuyo cuerpo hacía tiempo que había emigrado el alma cansada de soportar picardías, y la de Judas dijo: -aquí que no peco-, y se aposentó en la humanidad del avaro.
Todo lo demás, o son picardías de ambiciosos para hacerse un pedestal y elevarse, o son ilusiones de poetas que no conocen la vida, ni su país, ni la sociedad en que viven”.
Su papá es para ella una autoridad; no sabe lo que significa híbrido, pero no debe de ser cosa buena. La digna esposa de Avecilla exclama: -Entonces, no digo nada; lo primero es que a la chica no la abran los ojos con picardías...
Hoy se propone ir diciendo algo de las personas: no de Juan ni de Pedro concretamente, que esto fuera entrar en un terreno indigno del que sienta en su corazón algo más noble que la envidia, la malevolencia o el despecho, sino de ciertas especies que hoy como nunca se agitan y pululan entre el pueblo, poco avezado al trato de estas entidades, y mal conocedor, por consiguiente, de sus méritos y de sus picardías.
Ello es que el escribano, en punto a picardías era la flor y nata de la gente del oficio, y que si no tenía el malo por donde desecharlo, tampoco el ángel de la guarda hallaría asidero a su espíritu para transportarlo al cielo cuando le llegara el lance de las postrimerías.