pestañear

(redireccionado de pestañeó)

pestañear

1. v. intr. FILOSOFÍA Mover una persona los párpados abriéndolos y cerrándolos de forma repetida cuando se pone nervioso pestañea mucho. parpadear
2. Tener vida un ser. colear
3. no pestañear o sin pestañear 1. Mirar o escuchar una persona con extraordinaria atención. 2. Hacer frente una persona a un peligro o tomar una determinación con serenidad.

pestañear

 
intr. Mover los párpados.
fig.Tener vida.
No pestañear o sin pestañear.fig. Denotar la suma atención con que se está mirando una cosa o la serenidad con que se arrostra un peligro.

pestañear

(pesta'ɲeaɾ)
verbo intransitivo
mover los párpados El brillo del sol me hace pestañear.
con mucha atención o sin sorpresa Escuchaba los chismes del colegio sin pestañear.
Traducciones

pestañear

blink, to blink

pestañear

点滅

pestañear

깜박임

pestañear

VI pestañar VI (LAm) → to blink
sin pestañearwithout batting an eyelid
Ejemplos ?
-¡Jesús! -gritó la abuela, tapándose el rostro con las manos. Sor Isabel no pestañeó siquiera. -¡Sí, señora! ¡Quiero ver desnuda a mi tía!
Por fin el recién llegado dijo dirigiéndose al chino: –¿Cuánto importa toda su banca? El interrogado pestañeó haciendo una mueca apocalíptica y ridícula de desamparo, como si fuese a recibir una bofetada mortal.
Está usted demasiado en el salón y no quiero que me mire usted el juego para aconsejar a sus favoritos. Petrilla no pestañeó. -¡Disimulada!
Lo creía asustadizo al condenado; pero se me encogió una pierna con un calofrío, tal vez era la muerte que se ponía en contra mía, y él ni pestañeó.
Ha llegado para mí el momento de irme a descansar; el descanso engorda, y considero como un deber engordar bien para que el día en que me sirvan a la mesa de nuestra ama, pueda hacer honor a mi querido Portugal.» Se extendió al sol con comodidad; pestañeó un tanto y acabó por cerrar los ojos.
Pasaban las horas; los zorros no se atrevían a atacarlo, pero, pacientes, espiaban un descuido del fiel guardián. Ni pestañeó siquiera, y cuando lo atormentó el hambre, no se quiso acordar de lo que llevaba, pues era ajeno.
Anno lo acordó en el sitio, volvió a la oficina y nos lo anunció de inmediato a todos. Nadie pestañeó. Acabamos aceptando sin la mayor reflexión».