pescante

pescante

1. s. m. NÁUTICA Pieza saliente de madera o hierro sujeta a una pared, a un poste, o al costado de un barco, para sostener o colgar alguna cosa en ella.
2. MECÁNICA Brazo de una grúa.
3. Asiento del cochero, en los carruajes.
4. TEATRO Tramoya de los teatros para subir o bajar personas o figuras.

pescante

 
m. Pieza saliente sujeta a una pared, a un poste, al costado de un buque, etc., para sostener o colgar algo de ella.
En los coches, asiento exterior desde donde el cochero gobierna las caballerías.
ingen. mecán. Delantera de un automóvil, desde donde lo dirige el conductor.
teat. Tramoya para hacer bajar o subir en el escenario personas o figuras.
Traducciones

pescante

davit, jib

pescante

serpa

pescante

SM
1. [de carruaje] → driver's seat, coachman's seat
2. (Teat) → wire
3. (Téc) → jib
4. (Náut) → davit
Ejemplos ?
Por fin, después de haber tomado la sopa, puesto su capote, encendido la pipa y empuñado la fusta, Hivert se instalaba tranquilamente en el pescante.
El cochero Yona está todo blanco, como un aparecido. Sentado en el pescante de su trineo, encorvado el cuerpo cuanto puede estarlo un cuerpo humano, permanece inmóvil.
Nosotros fuimos las primeras en llegar a la iglesia, y cuando lo hizo el coche de cuatro ruedas esperábamos que Hosmer se apearía del mismo; pero no se apeó, y cuando el cochero bajó del pescante y miró al interior, ¡allí no había nadie!
¡Sí!, lancheros; sobre las grandes embarcaciones chatas y negras; colgándose de la cadena que rechina pendiente como una sierpe de hierro del macizo pescante que semeja una horea; remando de pie y a compás; yendo con la lancha del muelle al vapor y del vapor al muelle; gritando: ¡hiiooeep!, cuando se empujaban los pesados bultos para engancharlos en la uña potente que los levanta balanceándolos como un péndulo; ¡sí, lancheros!, el viejo y el muchacho, el padre y el hijo; ambos a horcajadas sobre un cajón, ambos forcejeando, ambos ganando su jornal, para ellos y para sus queridas sanguijuelas del conventillo.
Ginger Nut, el tercero en mi lista, era un muchacho de unos doce años. Su padre era carrero, ambicioso de ver a su hijo, antes de morir, en los tribunales y no en el pescante.
Apretado adentro o colgado del pescante, mareado o quemado por el sol, o cortado por el viento, pero ¡qué viaje lindo!, nada más que porque es viaje.
Lacayos de librea, con ancha franja amarilla en el sombrero negro, están para saltar al pescante de la carroza que va a salir al poder de cuatro caballos árabes.
Por fin, una vez enganchados en la diligencia seis rocines en vez de cuatro, porque las dificultades aumentaban con el mal tiempo, una voz desde el pescante preguntó: —¿Han subido ya todos?
El mayoral, con su zamarra de piel, subido en el pescante, llenaba su pipa; los viajeros, ufanos, veían cómo les empaquetaban las provisiones para el resto del viaje.
Por fin, a las once, no aguantando más, Carlos enganchó su caballo, saltó al pescante, fustigó al animal y hacia las dos de la mañana llegó a la «Croix Rouge».
-Tú estás equivocada, la contestó el gallo, mejor quiero volver a pie que engancharme como una yegua; no, eso no entra en nuestro convenio; en un caso haré de cochero y me sentaré en el pescante; pero arrastrar un coche, ¡ca!, eso no lo haré yo nunca.
Yona vuelve a quedarse solo con su caballo. Se estaciona ante una taberna y espera, sentado en el pescante, encorvado, inmóvil. De nuevo la nieve cubre su cuerpo y envuelve en un blanco cendal caballo y trineo.