personalista

(redireccionado de personalistas)

personalista

1. adj. Del personalismo ideas personalistas; política personalista.
2. adj./ s. m. y f. Que es partidario del personalismo.
3. Que se comporta con personalismo gobernante personalista.

personalista

 
adj. Díc. de la política, dirección, gerencia, etc., que se practica según la conveniencia, convicciones, arbitrio o estilo del gobernante o dirigente.
adj.-com. Díc. de la persona que así se comporta en el mando o en el trabajo de una colectividad.
Traducciones

personalista

personalista
Ejemplos ?
---- Está de moda en los partidos personalistas llamarse partidos del porvenir, y, sin quererlo profetizan; tiene partido el porvenir, porque cada día son menos las que pasan las ruedas del molino.
Podemos pensar de distinta forma, pero la ley debe ser respetada, una cosa es tener distintas visiones, ideas y propuestas, otra avasallar las instituciones con proyectos personalistas o hacer uso del poder en beneficio propio, ahí no hay una cuestión de opiniones diversas, se trata de la transgresión de la ley.
Dicha Comisión estará encargada de orientar la convivencia interpartidista, de conocer las quejas que se produzcan contra las desviaciones personalistas o sectarias en la campana electoral y de diligenciar ante cualquiera de los signatarios, y a nombre de todos, la morigeración y control en lo que pudiera comprometer la convivencia democrática.
Mexicanos: considerad que la astucia y la mala fe de un hombre está derramando sangre de una manera escandalosa, por ser incapaz para gobernar; considerad que su sistema de Gobierno está agarrotando a la patria y hollando con la fuerza bruta de las bayonetas nuestras instituciones; así como nuestras armas las levantamos para elevarlo al Poder, las volvemos contra él por faltar a sus compromisos con el pueblo mexicano y haber traicionado la Revolución iniciada por él; no somos personalistas, ¡somos partidarios de los principios y no de los hombres!
Conviene repetirlo leal y francamente, para evitar equivocaciones y trazar desde hoy nuestra línea divisoria: entre la Unión Nacional y todas las agrupaciones mercantiles o personalistas no caben alianzas ni transacciones: cuando nos aproximemos a un bando cualquiera, no será para marchar con él sino contra él, no para estrecharle la mano sino para hacerle fuego.
Este vicio atávico y pernicioso para nuestro progreso político debe tener un final y una liquidación como lo han tenido otros conceptos falsos en nuestra historia social, pues los hombres, por superiores y eminentes que se les reconozca, no deben ser más que el vehículo de ejecución de los ideales de los pueblos y si el proceso informativo de una elección presidencial se desarrolla primariamente ante personalidades reales o ficticias, seguiremos incurriendo en el error de crear gobiernos personalistas, propensos siempre a las camarillas oficiales, o por lo menos a las oligarquías.
Nosotros no inculcamos ningunas convicciones," Yo más bien digo, nosotros necesitamos de ahora en adelante una educación personal (no el impresionar de convicciones). Si uno quiera llamar nuevamente a quien sigue este principio -istas, entonces, en mi opinión, los puede llamar personalistas.
Por último me permito exhortar de nuevo a los sectores populares, a los distintos grupos políticos que mantienen vivo el espíritu de la democracia y de la Revolución de Octubre, a que aúnen sus esfuerzos, a que se conviertan en un haz apretado de voluntades dispuestas a resistir los embates del porvenir, a sacrificar posiciones personalistas para poder librar al régimen libre de Guatemala de todas las acechanzas y para cumplir con éxito y con honor el programa que nos ha encomendado el pueblo guatemalteco.
Si no pensamos en el México de fines de este siglo, que tendrá, según los cálculos técnicos, cerca de 100 millones de habitantes, y si no ponemos ahora las bases de solución de los problemas futuros, realmente no tendremos un concepto profundo de solidaridad Patria; pero si no lo logramos, con imaginación, trabajar para el futuro de nuestros hijos, iremos aprendiendo que las pequeñas ambiciones, los afanes individuales, los propósitos personalistas, son pequeños ante la gran y patriótica tarea de construir el México del siglo XXI.
Estas elecciones cristalizaron abiertamente el enfrentamiento entre los partidarios de Yrigoyen, llamados "personalistas" o "rojos" y sus opositores denominados "anti-personalistas", cuyas primeras escaramuzas acontecieron en territorio tucumano.
De ese embrión que al paso de los meses se contaminó por las actitudes y métodos personalistas, protagónicos y autoritarios de algunos de sus principales dirigentes, siendo incapaz la dirigencia de formular una plataforma mínima de principios que diera lugar a una formación política superior: un partido de izquierda socialista.
También hace una distinción entre autoritarismos "personalistas" (ejemplificados en el África postcolonial) y autoritarismos "populistas" (la Argentina de Perón o el Egipto de Nasser).