perrillo

(redireccionado de perrillos)
También se encuentra en: Sinónimos.

perrillo

1. s. m. Gatillo de las armas de fuego.
2. EQUITACIÓN Pieza de hierro con forma de mediacaña arqueada con dientes en los bordes, que se les pone a las caballerías muy duras de boca en lugar de la cadenilla de la barbada.
3. perrillo de falda Perro faldero.
4. perrillo de todas bodas coloquial Persona que gusta de estar en todas las fiestas y diversiones.

perrillo

 
m. Gatillo de las armas de fuego (percusor).
Pieza en forma de mediacaña arqueada y dentada utilizada en las caballerías muy duras de boca.
Traducciones

perrillo

puppy, trigger

perrillo

SM
1. (Zool) → puppy
2. (Mil) → trigger
Ejemplos ?
Proceden de los pobres, cuyos hijos, no pudiendo comprar juguetes, procuran en su lugar hacerse de perrillos chicos, los que después de pasar de cachorros con sus amos una vida de innumerables tormentos, cuando ya no divierten a los niños, o cuando se ha hecho más gravosa su manutención, son cruelmente echados a la calle.
En las visitas al levantarse echará menos un Plutarco que se le cayó de la manga; tendrá críticos de faltriquera como huevos, y autores de falda como perrillos; y enviará á pedir por la vecindad prestado un Tertuliano para cierta advertencia.
Asimismo declaramos que no dé a ninguna mujer joya ninguna, so pena de quedarse con el jo como a bestia, sino sólo darle palabras fingidas y dar a perros a todas las taimadas que piden perrillos de faldas y más si han de ser con collares y cascabeles de plata.
26 Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. 27 Más Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.
27 Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres.
No un perrillo negro de ojos encendidos como es menester que sean los perrillos en los cuentos fantásticos, sino un vil perro manchado de color, ni sucio ni limpio, ni trágico ni vulgar, un perro así, ordinario, adocenado, burgués, un perro sin trascendencia metafísica y sin sugerencias espirituales.
Estaban los Reyes fastuosa y orientalmente vestidos, de brocados de oro y plata, bordados de imitación de perlas y piedras preciosas, y detrás de los tres figurones, tres dromedarios erguían sus jorobas, sostén de una canasta llena de juguetes llamativos: arlequines, mamarrachillos guiñolescos, pierrots pálidos, muñecas pelirrubias, bebés llorantes y con su biberón al lado, perrillos, cuyas lanas eran auténticas, y enfermeritas con sus tocas, donde sangraba la roja cruz.
–Si quieres responderme, dijo Dionisodoro, te lo haré confesar. Dime; ¿tienes un perro? –Sí, y muy malo. –Tiene perrillos? –Muchos y tan malos como él. –¿El perro es padre de los perritos?
25 Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor socórreme. 26 Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos.
Todos se lo reírnos, ¡miserables perrillos!, se lo reímos, con los rostros más blancos que la muerte y el corazón encogido de miedo.
–Sí. –El perro es padre y tuyo, luego es tu padre, y por lo tanto eres hermano de los perrillos. Dionisodoro, prosiguiendo su oración, temeroso de ser interrumpido por Ctésipo, le dijo: respóndeme aún dos palabras; ¿pegas al perro?
28 Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. 29 Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.