perplejidad


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con perplejidad: suspicacia

perplejidad

s. f. Estado de ánimo de quien se encuentra perplejo o sin saber qué hacer fue tal su perplejidad al vernos entrar en su despacho que no pudo decir nada. asombro

perplejidad

 
f. Irresolución, confusión, duda de lo que se debe hacer en una cosa.

perplejidad

(peɾplexi'ðað)
sustantivo femenino
estado de la persona que no sabe lo que debe hacer, pensar o decir La expresión de su rostro denotaba perplejidad y miedo.
Sinónimos

perplejidad

sustantivo femenino
vacilación, irresolución, indecisión, indeterminación, duda, titubeo, hesitación, incertidumbre*. decisión, fe, resolución, despreocupación.
«La perplejidad está en el entendimiento cuando se mantiene en una especie de equilibrio entre razones opuestas; la hesitación, la vacilación, la irresolución e indecisión están en la voluntad. Las palabras irresolución e indecisión expresan cualidades de ánimo; las otras significan más bien disposiciones transitorias, hijas de las circunstancias; así es que el hombre de carácter más firme y decidido puede hallarse perplejo, puede vacilar y hesitar en ocasiones críticas, del mismo modo que el hombre más irresoluto y más indeciso
José Joaquín de Mora
Traducciones

perplejidad

embarras

perplejidad

perplexidade

perplejidad

困惑

perplejidad

困惑

perplejidad

SF
1. (= confusión) → perplexity, puzzlement
2. (= indecisión) → hesitation
3. (= situación perpleja) → perplexing situation
Ejemplos ?
De un lado a otro me lleva la perplejidad de modo que, por propia voluntad me he uncido a esta misión; el caso que ahora mismo hemos hallado todo nuestro botín destruido, las reces todas degolladas y a los guardianes con ella juntamente.
La contradicción que sume en la perplejidad a quienes objetan de este modo es una contradicción real de la vida misma, es decir, una contradicción dialéctica y no verbal ni inventada.
¿Quiere usted ver su visión pintada en un lienzo, por un pintor que murió hace años?, me dijo, sin dejar de sonreír, excitado por la perplejidad que revelaba mi semblante al oír la extraña propuesta.
Pero pensándolo bien, y como se acercaba la hora de almorzar, me pareció mejor ponerme el sombrero y caminar hasta casa, sufriendo con mi perplejidad y mi preocupación.
Pero una vez más, obedeciendo al ascendiente que el inescrutable amanuense tenía sobre mí, y del cual me era imposible escapar, bajé lentamente a la calle; al dar vuelta a la manzana, consideré qué podía hacer en esta inaudita perplejidad.
NOS INTERESA QUE, DESDE EL DIA DE SU PROCLAMACION, CUANDO LOS PUEBLOS ESTEN ESTUPEFACTOS ANTE EL TERROR Y LA PERPLEJIDAD, RECONOZCAN QUE SOMOS TAN FUERTES, INVULNERABLES Y PODEROSOS QUE PARA NADA CONTAREMOS CON ELLOS.
Mi madre se había levantado. Su habitual tristeza tenía un matiz nuevo, cierta absorta perplejidad que se me clavaba en el corazón como un cuchillo.
Dolores miró con expresión extraña a su amiga, y tras un momento, un solo momento de perplejidad, avanzó decidida y gallarda hacia el balcón, lo abrió de par en par y penetrado que hubo en él, sonrió a Joseíto el Molinete, que en la esquina de la calle la miraba como si intentara retratarla en sus ardientes, en sus dulces, en sus imantadas pupilas.
Después de lo cual añade: «Y aunque estas palabras no tuviesen otra virtud que la de hacerte dudar de tus convicciones heredadas, tendrían ya utilidad suficiente; porque el que no duda, no mira; el que no mira, no ve; y el que no ve, permanece en la ceguera y en la perplejidad».
Salga y cumpla con su deber. No condescendió a contestar. Tuve un momento de molesta perplejidad. Pero las tareas urgían. Y otra vez decidí postergar el estudio de este problema a futuros ocios.
Ante los enigmas que encerraba esa propuesta, su perplejidad acrecentóse, y con los dedos de la mano izquierda comenzó a hacer girar el anillo sobre el anular de la derecha.
otras para que las sepas." A los diez minutos de conversación, ya se había roto, no diré el hielo, porque no lo había, sino el macizo de mi perplejidad ante la alteza jerárquica de aquella señora, que más grande me parecía por desgraciada que por reina.