perfume


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perfume

1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Sustancia líquida o sólida que se usa para dar olor agradable se ha comprado dos frascos de su perfume favorito. esencia
2. Sustancia odorífica y aromática que al quemarla desprende un humo fragante y oloroso la sala huele a perfume de sándalo.
3. Humo de olor agradable desprendido por ciertas sustancias al ser quemadas.
4. Cualquier olor agradable cuando llegué a casa había un perfume de hogar que no puedo definir. fragancia
5. Cosa que trae un recuerdo agradable esa bolsa tiene el perfume de las vacaciones. evocación

perfume

 
m. Materia odorífica y aromática que puesta al fuego produce un humo fragante y oloroso.
El mismo humo u olor.
Cualquier olor agradable.
Mezcla de sustancias aromáticas que al volatizarse sus componentes producen buen olor. Casi todos son líquidos.
fig.Cosa que despierta grato recuerdo.

perfume

(peɾ'fume)
sustantivo masculino
1. sustancia aromática elaborada para desprender un olor agradable Me regalaron un frasco de mi perfume favorito.
2. olor muy agradable Me gusta el perfume de las hierbas.
Sinónimos

perfume

sustantivo masculino
Traducciones

perfume

Parfüm

perfume

parfum

perfume

parfém

perfume

parfume

perfume

άρωμα

perfume

hajuvesi

perfume

parfem

perfume

香水

perfume

향수

perfume

parfum

perfume

parfyme

perfume

perfumy

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perfume

perfume

духи

perfume

parfym

perfume

น้ำหอม

perfume

parfüm

perfume

nước hoa

perfume

香水

perfume

Парфюм

perfume

香水

perfume

בושם

perfume

SMperfume, scent

perfume

m perfume
Ejemplos ?
Y por igual motivo, tenía la densa miel un vago dejo áspero. ¡Mas qué perfume, en cambio! Benincasa, una vez bien seguro de que cinco bolsitas le serían útiles, comenzó.
Vuela por el sobrio y humilde aposento, y hay resplandor de sol en él, y sobre la pobre cómoda exhalan, su perfume unas violetas.
El mal hermano se apropió la hermosa planta florida y la puso en su habitación, junto a la cama, pues era preciosa y su perfume una verdadera delicia.
Se descubrió la cabeza, fijó los ojos en los bondadosos de la santa, y a su alrededor todo se llenó de brillo y de rosas, que se esparcieron exhalando delicioso perfume; y sintió también el olor tan querido de las manzanas, que venía de un manzano en flor cuyas ramas se extendían por encima de su persona.
Arde el jardín en la estival hoguera y en su gran pebetero se consume todo el aroma de la Primavera. Y en su jardín de carne solitario quema en él la Vida su perfume como en las brazas de un gran incensario.
Mi lámpara encendí, pero aún no miro fulgir el aúreo velo que te viste en medio de las sombras nocturnales. Mas ya en las brisas del jardín aspiro el perfume de nardos con que ungiste tu cuerpo para nuestros esponsales.
La luz de los blandones daba triste claridad a la estancia, de cuyo centro enseñoreábase la enlutada camilla; y una ventana abierta de par en par renovaba el aire enrarecido por el perfume de las flores amontonadas sobre el ataúd, y el de los amarillentos blandones.
Después de que se le hubo puesto en el fuego, los Xibalbá comenzaron a oler, todos comenzaron a estar aturdidos, pues verdaderamente agradable era el perfume que olían del humo de la sangre.
Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.
El perfume, alma de las flores, espárcese en sutiles oleadas bajo el follaje temblón, mezclado con el olor acre y campestre de los árboles.
Oiga usted, por ejemplo, esta voz, que en un aire inquieto y juvenil de primavera, llega hasta nosotros, anónima: «Como corre la gacela, loca de su propio perfume, por la sombra del bosque, así en esta noche del corazón de mayo, caliente de la brisa del Sur, corro y o loco.
El perfume es hermoso, y esto le basta para justificar su existencia, como tantas cosas de nuestra vida que son completamente superfluas, pero la alegran y la hacen llevadera, inspirándonos un amor más intenso que las cosas útiles y necesarias.