perdiz

perdiz

(Del lat. perdix, -icis.)
1. s. f. ZOOLOGÍA Ave galliforme fasiánida, de tamaño mediano, cuerpo robusto, cola rojiza, garganta blanca y barrado lateral blanco, negro y pardo, terrícola, que vive en campos abiertos y secos.
2. perdiz nival ZOOLOGÍA Ave galliforme tetraónida de plumaje estacional blanco en invierno y más gris en verano. lagópodo
3. perdiz pardilla ZOOLOGÍA Ave galliforme fasiánida, de menor tamaño y más extendida que la perdiz común, tiene el pecho gris, cara naranja y dorso rojizo y vive en páramos y campos abiertos.
4. oler a perdices coloquial Se usa para advertir de la existencia de grandes riesgos en lo que parece un negocio o acción fácil.
5. perdices en campo raso Alude a la dificultad de una cosa comparándola con la de cazar perdices fuera del monte.
6. perdiz o no comerla Significa todo o nada, aludiendo a que los aficionados a la perdiz nunca comen menos de una entera.
NOTA: Nombre científico: (Perdix perdix.)
NOTA: En plural: perdices

perdiz

 
f. zool. Ave galliforme de la familia fasiánidos (Alectoris rufa) de tamaño mediano, pico y pies encarnados y plumaje gris con manchas rojas, negras y blancas; se alimenta de semillas y es estimada por su carne.

perdiz

(peɾ'ðiθ)
sustantivo femenino
ave gallinácea comestible del tamaño de una paloma muy apreciada como pieza de casa Las perdices abundan en el sur de Europa.
tratar un asunto de forma repetitiva sin llegar a una conclusión Deja de marear la perdiz y ponte a trabajar.
Traducciones

perdiz

partridge

perdiz

Rebhuhn, Feldhuhn

perdiz

koroptev

perdiz

agerhøne

perdiz

peltopyy

perdiz

jarebica

perdiz

ヨーロッパヤマウズラ

perdiz

자고

perdiz

patrijs

perdiz

rapphøne

perdiz

kuropatwa

perdiz

perdiz

perdiz

rapphöna

perdiz

นกกระทา

perdiz

keklik

perdiz

gà gô

perdiz

山鹑

perdiz

Яребица

perdiz

SFpartridge
marear la perdizto mess about
perdiz blanca, perdiz nivalptarmigan
Ejemplos ?
Acababa el tal de mercar un rollo de alambre, para amañar sus jaulas de codorniz y perdiz, y con el rollo en la derecha, su chiquillo agarrado a la izquierda, la vetusta carabina terciada al hombro, contraída la cara en una mueca de escepticismo, aguardaba la sentencia relativa a la consabida endrómena.
Llevaba el rey una tiara no menos estupenda, ajorcas y brazaletes, y por zarcillos dos redondas perlas, del tamaño cada una de un huevo de perdiz.
11 Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente.
«Si volase una perdiz, si cruzase una liebre...» Pensaba en esta hipótesis, cuando un relámpago blanco y color canela lució entre un seto.
Con la canana llena de municiones, y el morral atestado de provisiones, la escopeta brillante como unas ascuas, el Coral tan alegre como unas Pascuas, la petaca bien llena de cigarrillos y las manos metidas en los bolsillos, salíme ayer al coto muy de mañana, dispuesto a no dejarme tórtola sana, ni perdiz, ni conejo que no matase, ni codorniz, ni liebre que lo contase.
¡Yo no he visto en mi vida perro más bruto! Si llego a entretenerme medio minuto, no tengo ni el consuelo de ver la huella del cuerpo de la hermosa perdiz aquella.
20 No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová: porque ha salido el rey de Israel á buscar una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes.
Dábale por el canto y por la costura; no desdeñaba los deportes; pedaleaba gallardamente en bicicleta. A la verdad, era un tanto insípida, como la perdiz sin escabeche.
Pareciéndome aquello castigo chico, le pegué diez cachetes en el hocico, le puse a las narices la perdiz muerta y le dije indignado: "¡Boca de espuerta!
Cual gavilán que entre las garras tiene perdiz que devorar piensa primero, y a ser entonces hostigado viene del perro que creyó su compañero; así al doctor la misma suerte aviene hallando en vez de ayuda desafuero.
Tupidos ya los céspedes y tréboles del prado, ya todo está alfombrado de vegetal tapiz; ya están en flor los árboles; ya el nido la oropéndola colgó, y mecerse viéndola dormita la perdiz.
Gracias que los jueces, los escribanos, y sobre todo los escribientes de los escribanos, se acuerdan de que tienen entrañas! Los civiles, los pícaros civiles, esos condenaos «patas de perdiz», no se acuerdan.