pequeñoburgués

(redireccionado de pequeñoburguesa)

pequeñoburgués, a

1. adj./ s. SOCIOLOGÍA Se aplica a la persona que pertenece a la pequeña burguesía, clase social intermedia entre la burguesía y el proletariado, haciendo especial hincapié en su mentalidad y sus prejuicios.
2. despectivo Se dice de la persona acomodaticia y con prejuicios.
Traducciones

pequeñoburgués

/esa
A. ADJpetit bourgeois
Ejemplos ?
Para Marx y Engels, Proudhon y sus seguidores defendían una filosofía pequeñoburguesa incapaz de comprender el papel fundamental del proletariado en la supresión del capitalismo y la implantación del comunismo.
Al principio el Proletkult, como otros movimientos culturales de corte radical de la época, tuvo apoyo financiero del Gobierno bolchevique, pero a partir de 1919-1920 la dirección bolchevique se volvió hostil y el 1 de diciembre de 1920, Pravda publicó un artículo denunciando a Proletkult como una organización petit bourgeois (pequeñoburguesa) que operaba fuera de las instituciones soviéticas y, por tanto, era un refugio para los elementos socialmente extraños.
Además de sus relaciones con la Fundación Andreu Nin (participando por ejemplo en las jornadas en memoria del POUM en Sigüenza, septiembre 2007), en 2008 el POR legalizó la Fundación Socialismo Sin Fronteras, desde la que estrecha su colaboración con sectores de la intelectualidad pequeñoburguesa de izquierdas como la revista electrónica Sin Permiso.
Tomando como premisa que Marx habría tenido la costumbre política de denostar a aquellos pensadores de los que sería deudor, diversos autores anarquistas suponen que entre las muchas razones para el conflicto con Proudhon se encontraría el hecho de que en Filosofía de la miseria se presenta formulada en esbozo una teoría de la plusvalía basada en el valor-trabajo veinticuatro años antes que El capital fuera publicado: Una de las más importantes observaciones realizadas por Marx en Miseria de la filosofía es la de que Proudhon estaría intentando resolver la alienación creciente de la división del trabajo convirtiendo al trabajador nuevamente en un artesano independiente, y por esto su doctrina sería una "fantasía pequeñoburguesa"...
Buscaron así la forma de destruir, cuando no controlar, todas aquellas organizaciones anarquistas (consideradas por ellos de influencia pequeñoburguesa) que promovieron motines, la insubordinación o levantamientos contra la República de los Sóviets en los momentos de mayor dificultad de la Guerra Civil y post-guerra rusas, durante la política del comunismo de guerra.
En las jornadas de junio de 1848, la burguesía, en calidad de Guardia Nacional, estuvieron unidas con el ejército contra el proletariado; el 13 de junio de 1849, la burguesía hizo que el ejército dispersase a la Guardia Nacional pequeñoburguesa; el 2 de diciembre de 1851, había desaparecido la Guardia Nacional de la propia burguesía, y Bonaparte se limitó a registrar este hecho al firmar, después de producido, el decreto de su disolución.
En cuanto a la democracia pequeñoburguesa, que el 13 de junio había gritado: «¡Ah, pero si tocan al sufragio universal, ah, entonces!», se consolaba ahora pensando que el golpe contrarrevolucionario que se había descargado sobre ella no era tal golpe y que la ley del 31 de mayo no era tal ley.
Y lo mismo en Hamburgo. En el sur de Alemania estorbaba el predominio de la democracia pequeñoburguesa. En Breslau, trabajó hasta el verano de 1848 Wilhelm Wolff, con gran éxito, logrando ser nombrado candidato para representar a Silesia en el parlamento de Francfort La Asamblea de Berlín fue convocada en Berlín en mayo de 1848 para elaborar la Constitución «de común acuerdo con la Corona».
Pero la revisión constitucional no quería decir solamente dominación de la burguesía o de la democracia pequeñoburguesa, democracia o anarquía proletaria, república parlamentaria o Bonaparte, sino que quería decir también Orleans o Borbón.
Durante todo el 13 de junio el proletariado guardó la misma posición escépticamente expectante, aguardando a que se produjera un cuerpo a cuerpo serio e irrevocable entre el ejército y la Guardia Nacional demócrata, para lanzarse entonces a la lucha y llevar la revolución más allá de la meta pequeñoburguesa que le había sido asignada.
El Mensaje, redactado por Marx y por mí, tiene todavía hoy interés, pues la democracia pequeñoburguesa sigue siendo aún el partido que en la próxima conmoción europea, que no tardará en producirse (pues el intervalo entre las revoluciones europeas —1815, 1830, 1848-1852, 1870— es, en nuestro siglo, de 15 a 18 años), será, necesariamente, el primero en empuñar el timón de Alemania, como salvador de la sociedad frente a los obreros comunistas.
Y la Liga comenzó a desempeñar un papel predominante en las asociaciones obreras, campesinas y gimnásticas, en proporciones superiores a las de antes de 1848, hasta el punto de que ya en el siguiente Mensaje trimestral dirigido a las comunas en junio de 1850, se pudo hacer constar que el estudiante Schurz, de Bonn (el que más tarde había de ser ex ministro en Norteamérica), que había viajado por Alemania al servicio de la democracia pequeñoburguesa, «se ha encontrado ya con que todos los elementos útiles están en manos de la Liga».