pensado

pensado, a

loc. adj. Indica que tiende a interpretar de forma desfavorable las acciones, intenciones o palabras ajenas en la expresión mal pensado ves segundas intenciones porque eres muy mal pensado.

pensado -da

 
adj. Con el adverbio mal, propenso a interpretar desfavorablemente las acciones, intenciones o palabras ajenas.

pensado, -da

(pen'saðo, -ða)
abreviación
que implica reflexión o meditación Llevó a cabo un plan pensado, no se llevaba con improvisaciones.
que acostumbra a ver buena intención en lo que otros hacen o dicen Por ser tan bien pensado te engañan con facilidad.
que acostumbra a ver mala intención en lo que otros hacen o dicen Eres mal pensado, no te me estoy insinuando.
Traducciones

pensado

preteso

pensado

Gedanke

pensado

pensée

pensado

gedachte

pensado

pensamento

pensado

ajatus

pensado

מחשבה

pensado

ADJ un proyecto poco pensadoa badly-thought-out o an ill-thought-out scheme
lo tengo bien pensadoI have thought it over o out carefully
tengo pensado hacerlo mañanaI mean o intend to do it tomorrow
bien pensado, creo queon reflection, I think that ...
en el momento menos pensadowhen you least expect it
Ejemplos ?
El estudiante les correspondió de la misma manera y luego se quedó parado, leyendo la hoja de papel que envolvía el queso. Era una hoja arrancada de un libro viejo, que jamás hubiera pensado que lo tratasen así, pues era un libro de poesía.
Aquí encontrará «El suspiro en la noche», «Mi ocaso» y «Cuando me casé con Clemente», es decir, mi marido. Todo esto puede usted saltarlo, aunque está hondamente sentido y pensado.
Permitía que todos los hombres la pretendieran; todos podían presentarse, ya fuesen príncipes o mendigos, lo mismo daba; pero tenían que adivinar tres cosas que ella se había pensado.
-¡Asombroso! -se dijo el duende-. ¡Nunca lo hubiera pensado! A lo mejor me quedo con el estudiante... Y se lo estuvo rumiando buen rato, hasta que, al fin, venció la sensatez y suspiró.
La botella fue a caer en el espeso cañaveral de un pequeño estanque que había en el bosque; el gollete recordaba aún perfectamente cómo había ido a parar allí y cómo había pensado: «Les di vino y ellos me devuelven agua cenagosa; su intención era buena, de todos modos».
Su compañero se levantó también y le contó que había tenido un extraño sueño acerca de la princesa y de su zapato; y así, le dijo que preguntase a la hija del Rey si por casualidad no era en aquella prenda en la que había pensado.
Pasó a bordo del barco propiedad de Peter Jensen, justamente el mismo en el que servía el joven piloto, el cual no vio la botella, aparte que lo más probable es que no la hubiera reconocido ni pensado que era la misma con cuyo contenido habían brindado por su noviazgo y su feliz regreso.
Y cuán a menudo, al recordarla, había pensado en sí mismo y en Molly, a pesar de que Tristán significa, al parecer, «nacido en la aflicción», y esto no cuadraba para Antón.
ANÁLISIS DEL ACTA DE 1821 Este es el documento que jamás ha sido pensado públicamente, aunque ha sido y es mencionado de manera grandilocuente, es referido a la Patria, pero no a las condiciones políticas e históricas, no es trabajado con referencia a los intereses de los protagonistas que lo concibieron, redactaron y aprobaron; en fin, el acta ha sido despojado de su valor histórico propio, y en consecuencia, ha sido enterrado y soterrado, hasta ahora.
A Juan le tendió la mano, diciéndole: -Buenos días. Acto seguido, Juan hubo de adivinar lo que había pensado la princesa. Ella lo miraba afablemente, pero en cuanto oyó de labios del mozo la palabra «zapato», su rostro palideció intensamente, y un estremecimiento sacudió todo su cuerpo.
Por otra parte, éste nunca habría pensado, como Tristán: «Me ha olvidado». Y, sin embargo, Isolda no olvidaba al amigo de su alma, y cuando los dos hubieron muerto y fueron enterrados cada uno a un lado de la iglesia, los tilos plantados sobre sus tumbas crecieron por encima del tejado hasta entrelazar sus ramas.
Luego arrojó el cuerpo al lago, para pasto de los peces, pero la cabeza sólo la sumergió en el agua y, envolviéndola luego en su pañuelo, se dirigió a la posada y se acostó. A la mañana entregó el envoltorio a Juan, diciéndole que no lo abriese hasta que la princesa le preguntase en qué había pensado.