peno

peno, a

1. adj. HISTORIA De la ciudad cartaginesa de Poenus, nombre latino de Cartago.
2. s. HISTORIA Persona natural de esta ciudad cartaginesa.
Ejemplos ?
Danubit, producido por la compañía eslovaca Istrochem (fundada por Alfred Nobel) y destinado principalmente a la voladura de roca en superficie y subterránea, aunque también puede utilizarse bajo el agua. PENO, con aproximadamente un 86% de PETN, bastante blando y maleable a temperatura de entre -30 y +40 °C, puede usarse para voladuras subacuáticas y aplicaciones mineras.
Todos me dicen el negro, Llorona, Negro pero cariñoso, Yo soy como el chile verde, Llorona, Picante pero sabroso. La pena y lo que no es pena, Llorona, Todo es pena para mí, Ayer penaba por verte, Llorona, Y hoy peno porque te vi.
El párroco Miguel Castillejo también adquirió un púlpito, cuyo coste ascendió a 300.000 pesetas, y unos bancos de madera que fueron emplazados en la capilla mayor, que en aquella época aún estaba rodeada por una reja de hierro, realizados por el escultor Rafael Díaz Peno.
Ya siete veces el Abril rïente de verdes hojas coronó las plantas y de pintadas flores, y otras tantas cubrió de nieve el suelo tristemente el frío primogénito del año, y aún gimo y lucho con el mal extraño que mi cuitada juventud devora; cual mísero doliente, a quien lento veneno dio en su tierna niñez mano traidora, por largos años fallecer se siente, tal agonizó y sin descanso peno, y en vano, oh Diosa, tu favor invoco; cual dura, apenas viva, luz a quien va faltando poco a poco el licor de la oliva, y cada instante la mirada espera que ya del todo muera, yo así, en mal tan extremo, en cada día el de mi muerte temo.
Por fin, tanto Olivera como Martinez, accediendo al esii- peno de las autoridades y de los principales vecinos del Cuzco, que veian la ciudad amagada de motin, se reunie- ron el 9 de Junio y firmaron un compromiso, en virtud del cual ambos retiraban y daban por nulas las excomunioues y censuras, se abstenian de interpretar las bulas y privile- jios concedidos por Su Santidad a dominicos, agustinianos 24 TKADICIONES y jeFuitas, y convenian en ocunir a Lima para que la Real Audiencia decidiera cual de los dos jueces Iiacia fuerza, y a cual de ellos correspondia seguir en el conocimiento de la causa.
Las trenzas de oro fino que mirara el sol de envidia lleno, y aquel mirar sereno, en que el rayo de Amor arde de modo que en él antes de tiempo muero y peno; y la palabra clara, única al mundo o rara, que ya en mi oído halló tierno acomodo, robadas son del todo, y fuera más ligera ofensa otra cualquiera, que no perder saludo así benigno, que a afán más puro y digno alzaba el corazón y el alma entera; de suerte que no pienso oír ya cosa que no me arrastre a pena lastimosa.
está tan en su natural centro, que la virtud y razón son quien aviva su incendio. Quien tal oyere dirá que si es así ¿por qué peno?
Constante pensar en lo mismo y enfrentarse a la realidad de no palparte, de no confundir mis labios con los tuyos, de no fundirte como el plástico ante el fuego de mis apesadumbradas ansiedades. Si pudiera decirte cuánto te deseo, cuánto sufro por tu ausencia, cuánto peno al saber que nunca...
¡o fuente clara! Todo está aquí, mas no por quien yo peno; Ribera umbrosa ¿qué es de mi Sireno? Aquí tengo un retrato que me engaña, Pues veo á mi pastor, cuando lo veo, Aunque en mi alma está mejor sacado: Cuando de velle llega el gran deseo.
-El Señor ha dicho por boca del hijo «Donde está tu tesoro allí está tu corazón.» Y como mi tesoro quedaba en la tierra, mi corazón no podía entrar en la morada de los bienhadados; sufro pues, estoy en un doliente purgatorio; sufro y peno por ti, mi bien amado, pero cuán dulce es penar por ti.
Es bien sabido que Tito Quincio Peno fue nombrado por entonces dictador y que Servio Cornelio Maluginense fue su jefe de la caballería.
Y cuando más por escaparme peno, su acento escucha mi mortal terror, su horrible acento que, rival del trueno, «sigue, grita, tu curso volador.