pendón


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pendón, a

(Del fr. ant. penon < lat. pinna, pluma.)
1. s. m. Insignia o bandera que usaban los caballeros, los regimientos o los ejércitos como símbolo distintivo los caballeros llegaron al castillo enarbolando su pendón. estandarte
2. RELIGIÓN Divisa o insignia que tienen las cofradías y las iglesias para guiar las procesiones y que consiste en un asta de donde pende un trozo largo de tela que remata en dos puntas.
3. s. despectivo Persona de vida irregular y licenciosa se separó de su marido porque era un pendón. pendejo
4. despectivo Persona que es muy alta y desaliñada, en especial una mujer.
5. s. m. BOTÁNICA Vástago que sale del tronco principal del árbol.
6. Insignia parecida a la bandera, pero que es un tercio más larga que ella y redondeada por el pendiente.
7. s. m. pl. Riendas que se usan para gobernar las mulas de guía.
8. pendón caballeril HISTORIA El de forma rectangular que usaban los señores que llevaban más de diez caballeros y menos de cincuenta.
9. pendón de Castilla o morado HISTORIA Insignia personal del monarca castellano.
10. pendón posadero HISTORIA El largo y puntiagudo que se plantaba para designar los lugares por los que se debía pasar o en los que se debía acampar y que usaban los señores que llevaban más de cincuenta y menos de cien caballeros.
11. pendón y caldera HISTORIA Privilegio que los reyes daban a los ricos hombres cuando les ayudaban en las guerras.
12. a pendón herido loc. adv. Se usa para indicar la celeridad en acudir a prestar ayuda o socorro.
13. alzar o levantar pendón o pendones HISTORIA Convocar gente de guerra.
14. seguir el pendón de una persona MILITAR Alistarse en un ejército.

pendón

 
m. Bandera o estandarte pequeño, usado ant. como insignia de un caballero, de un regimiento, etc.
fig.Persona, esp. mujer, muy alta, desvaída y desaliñada.
Persona moralmente despreciable.
pendón caballeril o puñal El rectangular usado como insignia por los señores que llevaban más de diez caballeros y menos de cincuenta.
pendón de Castilla o morado Insignia personal del soberano.
pendón posadero El largo y puntiagudo que usaban como insignia los señores que llevaban más de cincuenta caballeros y menos de cien.
Privilegio que daban los reyes a los ricos hombres de Castilla cuando les ayudaban en la guerra, y que consistía en usar como divisa un pendón o estandarte en señal de que podían levantar gente, y la caldera como insignia de que la mantenían a su costa.
Seguir el pendón de uno. fig. Alistarse bajo su bandera.
rel. Insignia usada por las iglesias, cofradías, etc., en las procesiones; es un estandarte largo, gralte. rematado en dos puntas.

pendón

(pen'don)
sustantivo masculino
estandarte más largo que ancho empleado como insignia militar o religiosa En el desfile, cada división del ejército se identificaba con un estandarte.

pendón, -dona

(pen'don, -'dona)
sustantivo masculino-femenino
persona que lleva una vida desordenada y licenciosa Tú y tus amigos sois unos pendones.
Sinónimos

pendón

sustantivo masculino
estandarte, divisa, distintivo, confalón, gonfalón, bandera.
Pendón hace referencia a la insignia militar, compuesta generalmente por una bandera.
Traducciones

pendón

pennone

pendón

Banner

pendón

баннер

pendón

Banner

pendón

Банер

pendón

banner

pendón

バナー

pendón

배너

pendón

banner

pendón

SM
1. (= bandera) → banner, standard; [de forma triangular] → pennant
2. (= vaga) → lazy woman; (= mujer promiscua) → tart, slut
3. ser un pendón (anticuado) → to be an awkward customer
Ejemplos ?
-¿Y eso de pendón lo ha dicho usté por mí, comadre? -¿Por usté? Ca, compadre, por él. Miaú miauú, mirrimimiau Y la señá Pepa remedó de modo maravilloso al más humilde de los felinos.
-A usté lo echó su madre al mundo pa que si le dan a usté un zamarreón mos enterremos en bellotas; pa eso lo echó a usté su madre al mundo; pa eso y pa pendón y pa lo que no quiero dicir por no dicir más verdaes.
-Pos endispués y ya a la desesperá er Toneles buscó ar Matita de Poleo, usté lo conoce, un gachó que de bonito que es paece una litografía, y que no puede andar de tonto que es, y al que al criarlo su madre se le orvió darle los apoyos e la vergüenza. -Sí que tiees razón; como que el mu pendón no vive más que de lo que rebaña.
porque yo mismo mi sombra ver no pude, de cara al sol marchando constante hacia la luz; y si hoy a esta asamblea mi gratitud acude, es, Capitolio o Gólgota, para que aquí me escude bajo el pendón de España la sombra de la Cruz.
Con el trunco pendón que me cubre se cobijan mis puños guerreros donde escudos silentes resisten su caída en flagrantes deseos… Ardiendo el corazón me desconozco… Un vuelco me hace añicos los espejos para no ver más lágrimas.
Organizó ejércitos •que pesaron con sus bayonetas en la balanza del Destino, no •á la sombra de la bandera pretoriana, ni del pendón personal, »sino bajo las austeras leyes de la disciplina.
No era una revolución social – continúa Mitre – era una disolución sin plan, sin objeto, operada por los instintos brutales de las multitudes, reunidas bajo el pendón de la guerra civil, armados de la espada de Caín y de la tea de la discordia”.
Se las pregonó por voz del negro pregonero Mateo, en la plaza pública de Zaruma, junto a la puerta del pendón de la iglesia, en presencia del Escribano de Visita, Juan Casco, del Capitán Gonzalo Zambrano y Pedro Hernández Valeroso, Alcaldes Ordinarios de la Villa, Alonso Sánchez Muñoz, Alguacil Mayor en ella y de Fernando Corita y Agustín Valeroso, vecinos de Zaruma (1).
Obligación del Alférez era ponerse al frente de la gente de a pie o a caballo cuando la Villa de Zaruma acudiese con ella. Debía llevar, sacar y alzar el pendón de la Villa al tiempo que se alzase por el Rey y en los días que es solía sacarlo.
-le decía uno de sus escuderos-. Os vestís de hierro de pies a cabeza; mandáis desplegar al aire vuestro pendón de rico hombre, y marchamos a la guerra.
Y aluego, ¿por quién? Por un pendón como la Filomena, que ha sío toíta su vía un bebeero de palomos. Antonio se mordió primero los labios; luego, un dedo, y -Güeno, padrino, no me ajonde usté más el cuchillo.
Y lo que pasa: ésas viéen aquí y empiezan a quemarse las pestañas y a gastarse las yemas de los deos pa jacerle a Fulanita, que es un pendón, un vestío de fulá, y a Menganita, que es pendón y medio, otro de muaré, y, naturalmente, si la que está cosiendo tiée mejor perfil y tiée mejores jechuras que el ama del vestío, pos empieza a platicar sola, y en cuantito un litri le dice: «Yo tengo pa ti solita un carricoche de plata», ya está la que sea diciéndole con los ojos al litri: «Y yo tengo pa ti lo que tú quieras, salero».