peldaño


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peldaño

s. m. CONSTRUCCIÓN Cada una de las partes de un tramo de escalera en que se coloca el pie para subir o bajar subí los peldaños de la comisaría temiéndome lo peor. escalón

peldaño

 
m. Cada una de las partes de un tramo de escalera.
Escalón.

peldaño

(pel'ðaɲo)
sustantivo masculino
cada una de las plataformas horizontales de una escalera peldaño de madera
Sinónimos

peldaño

sustantivo masculino
Traducciones

peldaño

doorstep, step, rung, stair

peldaño

Sprosse

peldaño

marche

peldaño

gradino, scalino

peldaño

SM (Arquit) → step, stair; [de escalera portátil] → rung
Ejemplos ?
La Hermenéutica y la Pragmática devienen disciplinas fases del autodevoramiento semiótico, donde la desconstrucción principia en el momento del último peldaño interpretativo y constituye la lógica respuesta postestructuralista para no sumergirse ni en la miseria de la razón ni en la tumba de las estructuras, pues abre los interpretantes hacia nuevas combinatorias innovantes y sorprendentes que intérpretes alienados o desalienados pueden hacer como oposición, esto es, impulsarse a la creatividad de lo otro subyacente donde los signos generan signos y perpetúan la eterna semiosis, objeto en última instancia de la Semiótica.
XI Naciste en el peldaño de una escala, no en el seno confuso de una nube; con el cetro en las manos, o la pala pero raudo y audaz como un querube; si no son los peldaños es el ala que te despierta y que te grita: ¡sube!… ¡sube sin timidez, no te abandones; si te asusta volar, hay escalones!
Cada puente, cada peldaño, cada arco, cada espacio; es testigo de aquel primer beso robado; torpe, ingenuo, cándido y mojado, que con impaciencia se ha tomado.
Feliza tomó el brazo de su amiga, y ambas bajaron la escalera cuyo último peldaño se asienta en un pasillo donde se hallan las puertas laterales del salón y del comedor.
Girando y girando devanaron el vals, dieron vueltas algunos en parejas sonrientes; con el paso afectado de un viajante, algunos se acercaron con sigilo al peldaño y con burla sutil y mirar de malicioso servilismo todos ayudaron a decir nuestras preces.
Ocho castañas sobraron, y Perico y Pablito se las repartieron, si bien el segundo quedose las más gordas. Al subir los niños, acompañados de su madre, el primer peldaño de la escalera que conducía a su cuarto de dormir: ¡Pam!
Le gustaba el granero y las caballerizas; quería al tío Rouault, que le daba palmaditas en la mano llamándole su salvador; le gustaban los pequeños zuecos de la señorita Emma sobre las baldosas bien lavadas de la cocina; sus altos tacones aumentaban su estatura, y, cuando caminaba delante de él, las suelas de madera, que se levantaban rápidamente, chasqueaban con un ruido seco contra el cuero de la botina. Ella le acompañaba siempre hasta el primer peldaño de la escalinata.
Me abrí paso, me acerqué. La cabeza descansaba sobre el primer peldaño de la escalinata que asciende a las Casas del Cabildo. Un hilo de sangre manchaba la sien.
Un hombre a quien no habíamos visto aún —dijo esa amable mujer— vino a proponernos una ceremonia bastante singular: se trataba de amarrarlo al tercer peldaño de una escalera doble; se le ataban los pies a este tercer peldaño el cuerpo donde quedase y las manos, levantadas, en lo más alto de la escalera.
Y ahora que le veía indudablemente en el primer peldaño de la escala del arrepentimiento, bajo la impresión de una catástrofe moral de las que en un instante inmutan la conciencia, sor Casilda, en vez de complacencia, sentía una piedad infinita, inmensa, arrasadora, que derretía su corazón y conmovía sus entrañas: algo muy trágico, muy hermoso y muy fuerte, que la arrebataba y la trastornaba, haciéndole olvidar en un minuto los propósitos y las aspiraciones de tantos años...
le dijo su amo, ¿también tú te vas a caer como la gente? -Señor, es que el peldaño este de su escalera está roto. -Es verdad, dijo la señora Grandet, hace ya tiempo que debías haberlo compuesto.
-¡Bueno! ya que es el cumpleaños de Eugenia, voy a arreglaros ese peldaño, dijo Grandet. No sé como no sabéis vosotras poner el pie en el rincón, en un lugar en que aun está sólido.