peinado


También se encuentra en: Sinónimos.

peinado, a

1. adj. Se aplica al estilo demasiado cuidado.
2. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Arreglo y adorno del cabello el pelo largo permite hacer varios peinados.
3. Examen minucioso de un lugar la policía procedió al peinado de la zona. rastreo
4. TEXTIL Operación consistente en depurar y enderezar paralelamente las fibras textiles. peinaje

peinado, -da

 
adj. fam.Díc. del hombre adornado con esmero mujeril.
fig.Díc. del estilo nimiamente cuidado.
m. Adorno y compostura del pelo.
tecnol. Operación mecánica destinada a limpiar las cintas de carda.

peinado

(pej'naðo)
sustantivo masculino
1. manera en la que una persona lleva arreglado el cabello El peinado era sencillo y dejaba ver las facciones de su rostro.
2. inspección minuciosa de un lugar para encontrar algo La policía hizo un peinado en el patio en busca de pruebas.
Sinónimos

peinado

sustantivo masculino
tocado*.
Especialmente los que usan las mujeres.
Traducciones

peinado

účes

peinado

frisure

peinado

Frisur

peinado

kampaus

peinado

frizura

peinado

ヘアスタイル

peinado

헤어 스타일

peinado

frisyre

peinado

fryzura

peinado

frisyr, hårfrisyr

peinado

ทรงผม

peinado

kiểu tóc, mẫu tóc

peinado

发型, 发式

peinado

髮型

peinado

A. ADJ
1. bien peinado [pelo] → well-combed; [persona] → neat, well-groomed
2. (= relamido) [persona] → foppish; [estilo, ingenio] → affected
B. SM
1. [de pelo] → hairdo, hairstyle
peinado de pajepageboy hairstyle
2. (= investigación) → check, investigation; (= redada) → sweep, raid; (= casa por casa) → house-to-house search
Ejemplos ?
No más pa'quedar bien se endrogan. - ¡Qué bueno! Para que se les quite lo tranza. - ¿Te fijaste en su peinado? ¡Qué extrava-gante! ¿Verdá tú?
Y las voces se perdían ante tantos ajetreos. - Mi peinado tardaron en hacérmelo once horas...¡No sabes cuánta dedicación para darme este realce!
Traía tranzados los cabellos con unas cintas blancas de hiladillo; pero tan largo el tranzado, que por las espaldas le pasaba de la cintura; el color salía de castaño y tocaba en rubio; pero, al parecer, tan limpio, tan igual y tan peinado, que ninguno, aunque fuera de hebras de oro, se le pudiera comparar.
La voz, el ademán y el vestido eran iguales en las dos: Me saludaron con esa unción un poco rancia de las señoras devotas: Las dos sonreían con una sonrisa pueril y meliflua que parecía extenderse en la sombra mística de las mantillas sujetas al peinado con grandes alfilerones de azabache.
Llegó ante una gran puerta, toda de oro, claveteada de perlas, como las que saca en las agujas de su peinado la hija del alcalde cuando es clavariesa de la fiesta de las solteras.
Caminó deprisa durante algún tiempo; después acortó el paso, y su mirada, que dirigía hacia adelante, encontró el hombro del joven cuya levita tenía un cuello de terciopelo negro. Su pelo castaño le caía encima, lacio y bien peinado.
Empujando una puertecilla de escape, entró impensadamente la viuda, y la saludé, sorprendido, al encontrarla joven y de buen parecer. Su luto, sencillo y de corte airoso, realzaba la blancura de su cutis y el luminismo de su pelo rubio, peinado artísticamente.
Lo rememoro en mi imaginación, que me atrevo a calificar de fotográfica, de cabeza proporcionada, rigurosamente peinado, frente amplia; su rostro pálido, a veces ceniciento, siempre bien rasurado, era triangular hacia la barbilla, boca ancha y nariz aguileña prominente; lo recuerdo con sus ojillos penetrantes detrás de sus lentes – no lo figuro sin ellos – de sólido armazón.
Aunque viéndolo como se debe, somos más mejores que ella, pues no comerciamos con la carne. - ¡Ah! Eso sí, pero lo que más me da risa es su peinado. ¡Qué essstravagente!
Andando así discurriendo de puerta en puerta, con harto poco remedio, porque ya la caridad se subió al cielo, topóme Dios con un escudero que iba por la calle con razonable vestido, bien peinado, su paso y compás en orden.
¡Mamá mala, que no te dejó ir conmigo, porque dice que te he puesto muy fea con tantos besos, y que no tienes pelo, porque te he peinado mucho!
Era una moza juncal, bien vestida, de peinado complicado y mordido por los dientes de concha de varias peinetas; una belleza dura y popular, morenaza y con ojos como cuentas de azabache; en aquel momento estaban hinchados y rojos, rellenos de lágrimas ardientes.