patricio

(redireccionado de patricias)
También se encuentra en: Sinónimos.

patricio, a

(Del lat. patricius .)
1. adj./ s. HISTORIA Que desciende de los primeros senadores romanos los patricios formaban la clase social privilegiada.
2. HISTORIA Se aplica al individuo que obtenía la dignidad del patriciado por pertenecer a una familia de la clase dominante y noble, entre los antiguos romanos.
3. adj. HISTORIA De las personas que tenían el patriciado.
4. s. m. Individuo que por su nacimiento, riqueza o virtudes sobresale entre las demás personas. aristócrata

patricio, -cia

 
adj.-s. Descendiente de los primeros senadores romanos establecidos por Rómulo, que formaba la clase social noble o privilegiada.
Díc. del que obtenía la dignidad del patriciado.
adj. Relativo a los patricios.
m. Individuo que por su nacimiento, riqueza o virtudes descuella entre sus conciudadanos.

patricio, -cia

(pa'tɾiθjo, -θja)
abreviación
persona que destaca entre sus conciudadanos por su origen o riqueza Provenía de una familia patricia.

patricio, -cia


sustantivo masculino-femenino
persona que destaca entre sus conciudadanos por su origen o riqueza Los patricios siempre han estado involucrados en los asuntos públicos.
Traducciones

patricio

Patrick

patricio

patrizio

Patricio

SMPatrick

patricio

/a ADJ & SM/Fpatrician
Ejemplos ?
C.; pero desde este año, su nombre aparece constantemenete en los Fasti. Como otras familias patricias, en tiempos posteriores hubo también Quinctii plebeyos.
Pero este antiguo edificio tampoco permitía albergar a todos. Fue necesario que subvinieran otros, como el de la calle Patricias Mendocinas entre Las Heras y Gral.
Paz, el Colegio Universitario Central quien facilitó algunas aulas en el turno tarde, al igual que la Escuela de Comercio "Martín Zapata", la Universidad Maza en Patricias Mendocinas y Colón, y el edificio de Gutiérrez 434.
Otros praenomina pueden haber sido usados por los Quinctii plebeyos. Las tres grandes familias patricias de la gens Quinctia llevaban los cognomina Capitolinus, Cincinnatus, y Flamininus.
Quince mancebos de las familias patricias de Roma, vestidos de escarlata, van precediendo al poeta con sendas palmas en la mano: los altos dignatarios del Estado, los senadores metidos en lobas de terciopelo verde, siguen tras él con diferentes insignias cada uno: el pueblo, en multitud inmensa, forma una procesión interminable.
No faltan ya monarquistas y republicanas, aristócratas y demócratas, patricias y plebeyas que estén acuchadas o de couches, porque las francesas sont accouchées o se disponen para leurs couches.
Concentración de hechizos varios, mezcla de esencias y vigores, nórdico oro, mármoles patios, algo de la perla y del lirio, música plástica, visión del más encantador martirio, voluptuosidad, ilusión, placidez que todo mitiga, o pasión que todo lo arrolla, leona amante o dulce enemiga, tal la triunfante Venus criolla. Se tejerán frescas coronas en recuerdo de las patricias que fueron como las matronas de Roma, como las mujeres de Esparta.
¿Por qué?, la mayoría sois descendientes de albanos y sabinos y esta nobleza vuestra no la tenéis por nacimiento o sangre sino por cooptación en las filas patricias, habiendo sido elegidos para tal honor tanto por los reyes o, tras su expulsión, por mandato del pueblo.
Mientras que los ritos sagrados de las gens patricias no se interrumpen ni en tiempo de guerra, ¿estaréis satisfechos de ver abandonados los cargos religiosos del Estado y a los dioses de Roma en tiempo de paz?
No se sometieron silenciosamente al proceso que inició la nobleza para adjudicarse a sí misma tres magistraturas patricias, sentadas en sillas curules y vistiendo la pretexta como cónsules, como compensación contra un cónsul plebeyo, como si fueran colegas de los cónsules y elegidos bajo los mismos auspicios.
Su angustia personal dejaba poco tiempo para pensar en los asuntos públicos y en las luchas políticas, en las elecciones y en los cónsules patricios; ambos consulados, por tanto, siguieron en manos patricias.
Estos últimos eran llevados al Foro, y hasta veinte matronas, en cuyas casas habían sido confiscados, fueron detenidas por funcionarios de los magistrados. Dos de ellas, Cornelia y Sergia, ambas miembros de casas patricias, sostuvieron que las drogas eran preparados medicinales.