pardo

(redireccionado de pardos)
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pardo, a

(Del lat. pardus < gr. pardos, leopardo.)
1. adj./ s. m. Se aplica al color que se obtiene de la mezcla de rojo y verde, como el de la tierra la piel del oso común es de color pardo. castaño, marrón
2. adj. Se aplica a la nube o al día que está oscuro unas nubes pardas cubren el Sol amenazando lluvia.
3. Se refiere a la voz que es poco vibrante. opaco

pardo, -da

 
adj.-m. Díc. del color de la tierra o de la piel del oso común, intermedio entre blanco y negro con tinte rojoamarillento, y más oscuro que el gris.
m. Color pardo.
adj. Oscuro; díc. esp. de las nubes o del día nublado.
Díc. de la voz poco vibrante y cuyo timbre no es claro.
p. ext.(Amér.) Díc. por eufemismo del mulato o persona de color.

pardo, -da

('paɾðo, -ða)
abreviación
1. que es de color marrón de tonalidad rojiza ojos pardos
2. animal que tiene el pelo o el plumaje de este color oso pardo
3. que está oscuro cielo pardo
4. que ha perdido el brillo y parte de su color La chaqueta ha quedado parda.
Sinónimos

pardo

sustantivo masculino
(América) (color) franciscano.

pardo

, parda
adjetivo
oscuro, fosco, fusco.
Especialmente hablando de las nubes o del día nublado.
Traducciones

pardo

sombre, foncé, brun

pardo

bruno, scuro, bigio, marrone

pardo

escuro, moreno

pardo

închis

pardo

/a
A. ADJ
1. [color] → grey-brown, brownish-grey
2. [cielo] → overcast
3. [voz] → flat, dull
B. SM/F (Caribe, Cono Sur) (pey) (= mulato) → mulatto, half-breed (Méx) (= persona humilde) → poor devil
Ejemplos ?
Las aves que se anidan En sus rotas almenas El insólito canto oyen medrosas, Los pardos ojos asomando apenas Por las grietas añosas.
Soy alto, mi cabello es negro y rizado, y mi nariz es regular. Mis ojos son grandes y pardos y, aunque en realidad mi vista es débil, nadie sospecharía el menor defecto en mi mirada.
Y en los pardos botareles susurra el musgo colgado, y los negros capiteles en torno velando están; esqueletos descarnados, monumentos carcomidos, sobre los aires lanzados, corona del fundador: á través de cuyos ojos los bravíos aquilones arrastran cien nubarones de ceniciento color.
— Los ayudantes de la Plaza, sirviéndose de las compañías de Pardos y Morenos, harán reunir en las inmediaciones de este fuerte todas las carretillas con sus caballos para que sirvan en las conducciones que se ofrecerán de armas municiones, etcétera.
- I - Entre pardos nubarrones pasando la blanca luna, con resplandor fugitivo, la baja tierra no alumbra. La brisa con frescas alas juguetona no murmura, y las veletas no giran entre la cruz y la cúpula.
espués que lanza el invierno el penúltimo suspiro, y cuando montes y peñas de este rincón bendecido sobre campo de esmeralda pardos levantan los picos, y más clara el agua corre, y en sus cauces van los ríos, llega el espléndido mayo sobre las auras mecido, despejando el horizonte y aliviando reumatismos; tras de mayo viene junio, como siempre ha sucedido, y San Juan, según el orden que va siguiendo hace siglos, antes que junio se acabe da al pueblo un día magnífico.
Y dos otoños, en fin, después de lo referido, con unos calzones pardos, un chaquetón de lo mismo, una camisa de estopa y zapatos con clavillos, salió otra vez de su pueblo montado sobre un borrico, para volver a la tierra de la viña y del olivo, a ganar otros seiscientos con los azares sabidos.
Enfrente de él, ante una gran taza de café con leche, una mujer meditaba a la orilla de aquel mar ceniciento, con los ojos pardos muy abiertos, las cejas muy pobladas, de arco de Cupido, en tirantez nerviosa, como conteniendo el peso de pensamientos que caían de la frente.
No quiero gastar tinta en hacer a la pluma el retrato de la joven; pues si digo que sus ojos eran verdes, pardos o azules, el lector me dirá que miento más que periodista ministerial.
Ambos Ayaces, Odiseo y Diomedes enardecían a los dánaos en la pelea; y éstos en vez de atemorizarse ante la fuerza y las voces de los teucros, aguardábanlos tan firmes como las nubes que Zeus deja inmóviles en las cimas de los montes durante la calma, cuando duermen el Bóreas y demás vientos fuertes que con sonoro soplo disipan los pardos nubarrones; tan firmemente esperaban los dánaos a los teucros, sin pensar en la fuga.
— Las compañías de granaderos de infantería y dragones, el cuerpo de Blandengues de esta frontera después de tomar caballos en sus cuarteles, el batallón de voluntarios de infantería, y las compañías de granaderos de pardos y morenos, formarán en la plaza mayor.
Arriba estaba el cielo. Frente al claro requemado por el sol, las termites habían levantado sus rugosos bloques pardos. En el remate de algunos de estos nidos gigantes brotaban matas de hierba.