parapetar

(redireccionado de parapetó)

parapetar

(paɾape'taɾ)
verbo transitivo
proteger algo a una persona o cosa que puede molestar o dañar Nos parapetamos de la lluvia debajo de una cornisa.
Ejemplos ?
A primeros de septiembre, a la unidad de Antonio Ortiz se le agregó una pequeña columna llamada Carod-Ferrer. Ésta ocupó el pueblo natal de Goya, Fuendetodos, el 21 de septiembre y se parapetó ante Villanueva de Huerva.
A las tres de la mañana se escucharon los golpes a la puerta, la cual fue derribada pocos después; las tropas, comandadas por el coronel Urbano Madero se dirigieron a las escaleras en el segundo nivel pero allí los repelió el doctor Julio Valdés Blanco, quien acabó con la vida del coronel Madero de un tiro y se parapetó junto con sus compañeros de infortunio.
La vanguardia roja se parapetó en los cercos tomando la delantera", según relata Nepomuceno Saravia (hijo y colaborador de Aparicio Saravia).
Ante la disconformidad de la diplomacia, el pueblo parapetó las calles con carros y cuerdas y enterró clavos en la tierra para dañar las caballerías.
En un inicio la guerrilla se parapetó en las residencias de las zonas urbanas alrededor de la capital, mientras contrarrestaban el bombardeo aéreo de las tropas gubernamentales lo que resultó en el éxodo de sus pobladores y la destrucción de muchas viviendas.
Sin embargo, un granadero llamado Lanjuinais se parapetó con su mochila y el resto recibió la orden de hacer lo mismo, lo que permitió a los franceses formar un parapeto en la brecha.
Un regimiento francés, el de Vaisseaux, que efectuaba maniobras desde el alba, disparó contra los coraceros imperiales, se parapetó en las ruinas circundantes y pidió inmediatamente ayuda.
Durante el terrible asalto de las turbas armadas del 23 de agosto parapetó a un grupo de jóvenes que se encontraban en el patio, alegando que él ya había vivido de sobra.
Como Escipión seguía a Magón y quería forzar a Asdrúbal a librar batalla, Asdrúbal eludió el combate y se parapetó detrás de las murallas sin emprender ninguna acción.
Amate se parapetó tras un matorral, pero la dificultad de su muñeca le impidió disparar su fusil, de modo que él y compañero fueron tomados prisioneros (muriendo el último en el cautiverio).
Y al punto se desplomó el caballo que había sido alcanzado y, al arrastrar consigo al hijo del rey, se apeó el conde y parapetó como pudo al niño entre él y su escudo, mientras la muerte le apremiaba por todas partes.
Ésta pasó sobre esa fuerza, y cargó por la calle principal del pueblo trabándose un sangriendo combate. El Santiago se parapetó a lo largo de la calle y recibió al enemigo con una descarga cerrada.