Ejemplos ?
Sin interrumpir su trabajo, escribió a continuación —en papel de estraza de una libreta de pulpería— los siete cantos y medio que aún perduran de la primera edición de El Gaucho Martín Fierro.
Vino el día en que el muchacho calculó que con los pesitos que ya tenía le haría más cuenta comprar, lo mismo que el almacenero, una bolsa entera de maní crudo y una resma entera de papel de estraza; pero, para llegar a realizar tan importante operación, los recursos materiales eran lo de menos; pues era preciso también atreverse a entrar en uno de esos grandes y suntuosos almacenes, donde cargan y descargan continuamente carros inmensos, numerosos peones de imponente corpulencia, haciendo rodar por la acera esas barricas tan amenazadoras para las piernas de los transeúntes, o llevando al hombro bolsas pesadas y cajones de todo tamaño.
Cada cual según sus simpatías auguraba el triunfo de este o del otro candidato, hasta que nuestro vejezuelo dijo: -Pues, señores míos, sepan vuesas mercedes que los títulos de esos caballeros son papel de estraza, y que yo sé de alguno que, si quisiera, dejaría tamañitos a tanto infanzón petulante.
Al almacenero le gustó la ocurrencia, y le vendió por un peso los cinco kilos de maní, fiándole por veinte centavos un buen lío de papel de estraza para hacer los cartuchos.
Yo sólo puedo ilustrarlos advirtiéndole que lo que hasta hoy existe de cierto, como dato positivo, es que el consolidado bajó pocos días hace a 25 ½, es decir, casi hasta el valor del papel de estraza, porque inesperadamente cayó sobre la Bolsa una lluvia consolidada que valía centenares de millones; lluvia procedente de la consabida garantía, sobre cuyo asunto, al ser acosado el señor Figuerola por una granizada de banqueros, se encerró en las elocuentes reservas, fundándose, sin duda, como también dijo en las Cortes al ser interpelado, en que si los carlistas e isabelinos oían lo que estaba pasando, se llevaría el diablo el empréstito de los mil millones.
Verdad es que él no podía adivinar que la República, que por entonces andaba en problema, vendría a hacer tabla rasa de escudos nobiliarios, dando a los pergaminos menos valor que al papel de estraza.
-Pero en la mañana del viernes -día fatídico de las apariciones- el comisario tuvo un pésimo rato leyendo en La Pamapa el luminoso artículo del doctor Pérez y Cueto, que comenzaba: «Apenas El Justiciero vislumbra un cuento de Dueñas Quitañonas, o una conseja que no engulliría Tragaldabas, o algún disparate digno de Juan de la Encina o de Manolito Gásquez, cuando montado en su Pegaso de cartón, que es apenas un Clavileño y clavándole el acicate en los ijares, comienza entre bote y bote a ensartar sandeces que sólo caben en meollos como los que escriben ese papel de estraza.
¿Ves esa mancha enorme que se extiende sobre la tierra y crece y se desparrama como la gota de aceite que ha caído en el papel de estraza?
Usualmente la pasta o pulpa de papel se obtiene a partir de papel periódico o papel de estraza cortados en trozos o pedazos, que se maceran y cocinan en agua para luego mezclar la masa obtenida, según la consistencia que se busque, con engrudo, cola de empapelar, yeso, tiza (en menor cantidad que para el cartón piedra) o con harina (en cuyo caso recomiendan usar también formol para evitar formación de moho y mal olor).
El maíz puede ponerse en cualquier bolsa de papel (que entonces se dobla), o en un bol específicamente preparado, y se mete en el microondas varios minutos, según su potencia. Aceite vegetal Horno de microondas Palomitas de maíz Papel de estraza Sartén.
Refiere que «Los vecinos se surten para sus usos de las aguas del río Jiloca, de buena calidad» y resalta la producción de trigo, cebada, vino, cáñamo, legumbres y hortalizas, indicando que había «1 fábrica de papel de estraza, batantes, tintes y 2 molinos harineros».
Se fríen en manteca o aceite bien caliente. Se sacan con la pala de madera, se colocan sobre el papel de estraza absorbente y se espolvorean con azúcar.