pantalones


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con pantalones: Zara
Traducciones

pantalones

trousers, pants

pantalones

pantalons

pantalones

bukser

pantalones

Beinkleid, Hose

pantalones

pantalono

pantalones

housut

pantalones

pantalon

pantalones

nadrág

pantalones

pantaloni, calzoni, braga

pantalones

bracae

pantalones

benklær, bukser

pantalones

spodnie

pantalones

calças

pantalones

benkläder, byx, byxa, byxor

pantalones

m. pants, slacks.

pantalones

mpl pants
Ejemplos ?
Mientras la niña engolfada está en serias reflexiones, anda el papá sin botones, con la camisa rozada y un siete en los pantalones.
-repitió al llegar junto a ellos y encarándose con Juan el Pulío, que delante de todos, y con la tercerola en la mano, exploraba inmóvil como una estatua, la silenciosa lejanía, y el cual, al oír su pregunta, le repuso sin apartar la vista de la lontananza: -Que arguien viene jaciendo yesca al jaco por el cruce del Pantalones.
-Si no vas a gastar naíta; si lo que vas a hacer es recrear los ojos de tu cara en una cosa maravillosa, una pana que acabo de recibir, y que ya tengo vendía; una pana que sólo las personas de gusto, como tú, son capaces de apreciarla. -Yo no quiero ya más pantalones de pana, que dan mu mal resultao.
En un rincón, dos grandes figuras con blusas y tocadas con gorras de terciopelo, enmascaradas de satén negro, resultaban intrigantes por su sospechosa elegancia, pues su blusa era de seda azul pálido, y del bajo de sus pantalones demasiado nuevos asomaban finos pies de mujer enguantados de seda y calzados con escarpines; y, como hipnotizado, contemplaría aún aquel espectáculo si De Jacquels no me hubiera arrastrado al fondo de la sala hacia una puerta acristalada, cerrada por una roja cortina.
Pepe, ya sentado, colocó el pavero contra la pared, al pie de la silla; desabrochóse el chaleco, se recogió los pantalones, retrepóse gallardamente en la silla y, sacando un pequeño abanico, dio comienzo a abanicarse mientras decía: -¡Camará!, que me han metío en el cuerpo un calenturón que me está jaciendo yesca.
Y diciendo esto, me meto dentro, saco las tijeras, corto en menos que se dice dos pares de pantalones, vuelvo y se los tiro encima del mostrador, diciéndole: -Ahora mételes el puño a ésos.
Esos sí que son canela; como que traje dos piezas na más y no hay uno en Osuna que sea hombre de gusto y que chanele que no tenga un par de pantalones de esta pana.
Si el barquito se apartaba demasiado de la orilla, uno de los chiquillos se arremangaba los pantalones, se metía en el agua, y lo volvía al borde.
Formaban el resto de su vestido una piel de oso y grandes botas, mientras los hijos iban con el cuello descubierto y pantalones sin tirantes, pues eran hombres de pelo en pecho.
¡ea!, te voy a poner lo mismito que nos cuesta: doce pesetas na más por los dos, y vete ya, hombre, vete pronto, no sea cosa que me arrepienta y te quite los pantalones.
Será por lo que sea, pero lo cierto es que yo ganaba cinco riales y un tanto por escupir y que a los dos meses me tiró el chambel el Toneles con dos púas por cebo, y yo, como soy decente y tengo vergüenza y güenos procederes, se lo dije a la de los Chícharos, y la de los Chícharos entoavía no se lo había dicho cuando ya me estaba poniendo el mismo jornal en la parma de la mano. -Bien, pero que mu bien jugá la partía -exclamó el Pantalones con acento complacido.
Y no fue preciso que contestara Currita al Pantalones, pues en aquel momento penetró en el hondilón la de los Chícharos, congestionada por el sol y por la carrera en pelo que sin duda acababa de darse, y llegada que hubo y respirando fatigosamente exclamó soltando sobre el mostrador una caja y dirigiéndose a la Mayorala.