panegírico


También se encuentra en: Sinónimos.

panegírico, a

(Del gr. panegyrinikos, discurso solemne en una reunión pública < gr. panegyris < gr. pan, todo + raíz de agora, reunión.)
1. adj./ s. m. Se aplica al discurso u oración en alabanza de una persona en la ceremonia se leyeron varias composiciones panegíricas en memoria del poeta. laudatorio
2. s. m. Discurso o sermón oral en alabanza de una persona los asistentes oían en silencio el panegírico dedicado al rey. loa
3. Elogio escrito de una persona.

panegírico, -ca

 
adj. Relativo a la oración o discurso en alabanza de una persona.
m. Discurso en alabanza de una persona, esp. sermón en honor de un santo.
Elogio de una persona hecho por escrito.

panegírico

(pane'xiɾiko)
sustantivo masculino
discurso de alabanza hacia alguien un panegírico dedicado a un mártir
Sinónimos
Traducciones

panegírico

Panegiryk

panegírico

SMpanegyric
Ejemplos ?
S. le escribió después de su arribo á España, son el panegírico mas enérgico de sus virtudes. No le fué tampoco indiferente á Mendoza apartarse de un pais en que había recibido tantas pruebas de aprecio: sintió su despedida, y manifestó su gratitud por quantos medios le permitieron sus obligaciones, y la urgente necesidad de partirse.
Jiménez presentarnos la figura del autor del Panegírico de la reina Mercedes en sus tres principales aspectos de poeta, orador y político, los toca y resume todos con oportunidad y acierto, principalmente el primero, donde ofrece á la historia literaria la novedad de seis composiciones inéditas del Sr.
Y en el diálogo de Hortensio, hablando de los ordinarios eclipses del sol, dice así: «De modo que se noten las mismas tinieblas que hubo en la muerte de Rómulo, que sucedió en el eclipse del sol.» Es cierto que aquí no dudó llamarIa muerte de hombre, porque desempeñaba más el cargo de averiguar la verdad que el de hacer un panegírico; pero los demás reyes del pueblo romano, a excepción de Numa Pompilio y Anco Marcio, que murieron de enfermedad natural, ¿acaso no expiraron con horribles muertes?
Segunda; también hay que notar, para la mayor exactitud psicológica, que el Arcipreste, una vez empeñado en sus tropos, se olvidó del panegírico que venía haciendo, y pasó a pensar en ciertas láminas de la propiedad, en los condenables cupones, que no había Cristo que cobrase como Dios manda, y en la baja del papel, que era enorme por aquellos días.
Sócrates ¿No has notado, mi querido amigo, que, sin remontarme al tono del ditirambo, ya mi lenguaje ha sido poético, cuando sólo se trata de criticar? ¿Qué será si yo emprendo el hacer el panegírico del amigo sabio?
Regulación del tiempo en 35 efemérides. Oraciones al certamen del Sr. Villagarcía. Canto panegírico. Historia de España vindicada. Aritmética especulativa.
Sin embargo, como sus delicias eran el estudio, acomodándose á las circunstancias de su vida, y aprovechándose de los muchos conocimientos que en el transcurso de ella habia adquirido, ya que no podía exercitarse en discursos profundos y filosóficos, se dedicó á la composición y corrección de otras obras mas agradables y menos abstractas, que fuéron el Tratado de la precedencia de España debida á sus Reyes Católicos, el Florando de Castilla, Lauro de Caballeros, en octava rima que comenzó á trabajar desde muy jóven, y el Panegírico latino de la Concepción purísima de la Virgen .
Juzgad por último si se encontrará un hombre de bien en toda la Europa que no esté pronto á firmar el panegírico de esta emperatriz; la que no solamente, es tolerante, si no que quiere que lo sean tambien sus vecinos.
Y cuando en los últimos meses del año 1609 Góngora escribe el Panegírico al duque de Lerma, la guerra entre los partidarios del fino cordobés y los amigos del incansable Lope de Vega llega a un grado de atrevimiento y exaltación como en ninguna época literaria.
Hí famoso escritor y orador sagrado padre Ventura de la Ráulica, en su panegírico de fray Martín de Forres, impreso en 1863, refiere que, sin moverse de Lima, estuvo nuestro santo compatriota en las Molucas, y en la China, y en el Japón, libertando del martirio á jesuítas misioneros, pues Dios le concedió el privilegio de la bilocación ó doble presencia, gracia que lo negara á san Felipe Neri cuando éste la pretendió.
Para consuelo del lector, que ya nos supondrá intenciones de abusar de su credulidad con este panegírico de las prendas personales del sujeto, anotaremos una falla que no le hemos señalado aún, porque tampoco se la pescamos a primera vista: la mirada del hombre, la mirada, síntesis de pasiones y sentimientos.
Hasta he visto un libro titulado: «Elogio de la sal», en el que su sabio autor exagera las maravillosas cualidades de la sal y los grandes servicios que presta al hombre. En pocas palabras: no encontrarás casi nada que no haya tenido ya su panegírico.