Ejemplos ?
Las especies de aves son muy variadas, destacándose el espinero rojizo (que construye sus nidos con palitos, los cuales penden sobre el agua), patos (Anatidae), caraús (Aramus guarauna), chajás (Chauna torquata), cigüeñas (Ciconiidae), garzas (Ardeidae) y también martines pescadores (Chloroceryle sp.), los cuales abundan y son de fácil observación, por lo que se han convertido en la especie más representativa del parque.
En comparación, en gran parte del Cusco el hombre ha ido dejando las antiguas prendas andinas, aunque los campesinos mantienen el poncho, con colores y diseños variados según las localidades, y el chullo confeccionado por ellos mismos con palitos de tejer.
También para prevenir el crecimiento excesivo de sus dientes, se les debe proporcionar alimentos que desgasten sus dientes, tales como heno y hojas de elote y también algunos palitos de madera para que puedan roer.
Además había gran cantidad de lagartos (lobos polleros, azulejos (Cnemidophorus lemniscatus) y hasta babillas), zorras patonas, zorrillos, perezosos y osos hormigueros Myrmecophaga tridactyla. Era costumbre el cazar animales con trampas manufacturadas con palitos de madera oficio heredado de los indígenas Mocaná.
Y se fue al jardincito que ella misma cuidaba cerca de las casas, y donde cultivaba algunas flores y plantas de medicina casera; preparó con esmero la tierra en un pequeño espacio que rodeó con palitos para conocerlo bien, y en el mismo centro depositó piadosamente la semillita verdosa, la tapó con tierra liviana, que roció con un poco de agua y dejó que empezara su obra misteriosa la santa madre naturaleza.
Arrastrándose entonces por el suelo, trepando y bajando de los palitos y piedritas, que le parecían montañas, llegó a la puerta de la colmena, a tiempo que comenzaban a caer frías gotas de lluvia.
Deseosos así, los futuros MESHICAS, de saber el secreto de los palitos, pidieron a HUITZITON que se los descubriese y el noble anciano, ávido por revelárselos, procedió a sacar fuego de ellos.
Desde entonces no le dejábamos salir, pero como se nos escapaba por las canales y buhardillas, tuvimos que tapar y cerrar con paños todos los agujeros. Mas él, clavando palitos en la pared, saltaba de uno a otro como un grajo.
Los palitos hinchados de burbujas, que comenzaban a orlear los remansos, y el bigote de las pajas atracadas en un raigón hicieron por fin comprender a Subercasaux lo que iba a pasar si demoraba un segundo en virar de proa hacia su puerto.
Sacó con el cuchillo, algunas cazcarrias que quedaban pegadas en la lana, y, cortando algunos palitos, dejó, con ellos, entreabierto, el cuero de la cabeza, de la patas y de la cola, para evitar que quedase fresco y se llenase de gusanos, en vez de secarse bien.
Frecuentemente, tomaba de la leñera dos palitos, los cruzaba, los ataba, y arrojándolos al suelo, se complacía en escupirlos y pisarlos repetidamente.
Los caranchos, acostumbrados desde miles de generaciones a tener cuando empollan, palitos y espinas que les entran en las carnes por todos lados, comodidad que completan la lluvia y el sol en el lomo y las corrientes de aire por debajo, no podían, sin cometer una locura y hasta un crimen, repudiar las costumbres heredadas de los antepasados.