paladar


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paladar

(Del lat. vulgar palatare < lat. palatum.)
1. s. m. ANATOMÍA Bóveda ósea y membranosa que separa la boca de las fosas nasales.
2. Sensibilidad para apreciar el sabor de las comidas es un gourmet de exquisito paladar. sabor
3. Sensibilidad para apreciar obras artísticas, literarias o musicales. gusto

paladar

 
m. anat. Parte superior del interior de la cavidad de la boca.
fig.Gusto y sabor que se percibe de los manjares.
Gusto, sensibilidad para discernir, aficionarse o repugnar alguna cosa en lo inmaterial o espiritual.

paladar

(pala'ðaɾ)
sustantivo masculino
1. anatomía parte superior del interior de la boca de un vertebrado Una bebida muy caliente le quemó la lengua y el paladar.
2. capacidad para percibir el sabor de una comida o bebida una bebida suave al paladar
3. figurativo sensibilidad para percibir el valor de una cosa Tiene el paladar acostumbrado a la buena música.
Sinónimos

paladar

sustantivo masculino
Traducciones

paladar

palais

paladar

palato

paladar

palato

paladar

небцето

paladar

Gane

paladar

חך

paladar

口蓋

paladar

구개

paladar

нёбо

paladar

SM
1. (Anat) → (hard) palate, roof of the mouth
2. (= gusto) → palate
tener un paladar delicadoto have a delicate palate

paladar

m. palate, the roof of the mouth;
___ blandosoft ___;
___ durohard ___;
___ hendidocleft ___, congenital fissure;
___ óseobony ___.

paladar

m palate, roof of the mouth (fam); — blando soft palate; — duro hard palate
Ejemplos ?
Porque ésos tiéen la condinga en el velo del paladar, y como ellos saben que el que lleva la bandera con los del Altozano es el Maroto, pos velay tú, no hay nadie que se atermine a dicirle ni pío.
-Eso sí..., pero como llegó este proigio y perdí los papeles y se me secó el paladar y se me puso er pelo de punta y me dieron escalofríos y se me emberrenchinó la sangre y...
Aunque vuesa merced le tiene tal, que nos lo puede prestar a todos. Si este tratado le pareciere de entretenimiento, léale y pásele muy despacio y a raíz del paladar.
DULCE COMPETENCIA Teníamos el privilegio, en esta hermosa ciudad; que fábricas de delicias, nos brindaran su manjar. Constituyendo una experiencia, gloriosa al paladar; de elegir entre bombones, de sublime calidad.
Incapaz por temperamento y genio de más ardua y grave tarea, ocioso por otra parte y aburrido, quiero ser el órgano de modestas apologías, y así como otros escriben las vidas de los varones ilustres, trasmitir si es posible a la más remota posteridad, los histórico-verídicos encomios que sin cesar hace cada quijada masticando, cada diente crujiendo, cada paladar saboreando, el jugoso e ilustrísimo matambre.
Debe haberlos, y los hay, buenos y malos, grandes y chicos, flacos y gordos, duros y blandos; pero queda al arbitrio de cada cual escoger al que mejor apetece a su paladar, estómago o dentadura, dejando siempre a salvo el buen nombre de la especie matambruna, pues no es de recta ley que paguen justos por pecadores, ni que por una que otra indigestión que hayan causado los gordos, uno que otro sinsabor debido a los flacos, uno que otro aflojamiento de dientes ocasionado por los duros, se lance anatema sobre todos ellos.
También ellos, ¡qué demontre!, aunque canes humildes hechos a desperdicios, tenían su paladar, y, a veces, entre las piltrafas de polvero de los grandes hoteles y de los cafés de rumbo, algún hallazgo de viandas ricas les había afinado el gusto, haciéndoles relamerse.
Poco después viene el tío Jeromo que toma asiento cerca de la lumbre para auxiliar a la familia en la operación; pues la gente de campo de este país, sobria por necesidad y por hábito, goza tanto con el espectáculo de la cena de Navidad como saboreándola con el paladar.
Estaba satisfecho de la sopa bisque, alta de sabor, propia para comida de solteros, que tienen el paladar refinado, y hasta quizás estragado; y creía haberse sobrepujado a sí mismo en la trucha a la Chambord, en que la guarnición era un prodigio de delicadeza, con las trufas lindamente torneadas, las quenefitas de puré de pescado, las ostras y las colas de cangrejo colocadas simétricamente.
Leonisa murió, y con ella mi esperanza; que, puesto que la que tenía, ella viviendo, se sustentaba de un delgado cabello, todavía, todavía..." Y en este "todavía" se le pegó la lengua al paladar, de manera que no pudo hablar más palabra ni detener las lágrimas, que, como suele decirse, hilo a hilo le corrían por el rostro, en tanta abundancia, que llegaron a humedecer el suelo.
Destapé el frasco plano, lleno de chartreuse verde que llevaba en la cintura y sorbí un trago largo que me quemó el paladar con el sabor de las plantas aromáticas diluidas en el alcohol sutil, y me hizo correr calor por todo el cuerpo helado por el ambiente glacial.
Y con estos atractivos y otros, como eran su habilidad en can tarse un tango o una «tartanera», como pudieran hacerlo ángeles y serafines, y su inimitable gracia en taconearse cualquiera de los tangos más en boga, poniéndole seco el paladar y fatigoso el aliento a los que tenían la buena o mala fortuna de contemplar sus primores, no era de extrañar, repetimos, que llevara como llevaba ya dos años de cimbel en la taberna de la Chata de los Chícharos, mimada por ésta y por su consorte, el señor Juanico el Talabartero, uno de los más ilustres ejemplares de los que viven o vegetan de upa en Malaguita la bella.