pacotilla

pacotilla

(Del fr. pacotille.)
1. s. f. COMERCIO, NÁUTICA Géneros u objetos que los marineros u oficiales de una embarcación pueden embarcar por su cuenta sin pagar flete.
2. de pacotilla loc. adj. coloquial De calidad inferior, de poco valor o defectuosa lleva un collar que es de pacotilla.
3. hacer una persona su pacotilla coloquial Reunir una fortuna con una especulación, empleo o trabajo cualquiera hizo su pacotilla vendiendo terrenos.

pacotilla

 
f. Porción de géneros que los marineros u oficiales de un barco pueden embarcar por su cuenta libres de flete.
De pacotilla.fig. De inferior calidad o defectuoso.

pacotilla

(pako'tiʎa)
sustantivo femenino
mercancía que los marineros embarcan sin pagar por ella Un marinero comerciaba con pacotilla en el puerto.
que tiene poco valor o calidad un cómico de pacotilla
Traducciones

pacotilla

pacotille

pacotilla

SF
1. (= género) → trash, junk, inferior stuff
de pacotillatrashy, shoddy
hacer su pacotillato be doing nicely, make a nice profit
2. (Andes, CAm, Cono Sur) → rabble, crowd, mob
Ejemplos ?
Y estos revolucionarios no iban a ser como los revolucionarios aquellos de “pacotilla” que tiraron cuatro tiros cuando Machado y se pasaron veinte años diciendo que eran revolucionarios, y que les dieran “botellas” y que les dieran puestos (APLAUSOS).
Gracias al virrey Amat y al padre Risco, en las descripciones de honras fúnebres por Carlos IV y la princesa de Asturias no campean ya rimas en que, con injuria de las musas y del buen sentido, se pinta un duelo de encargo o de pacotilla, con versos más o menos ampulosos y disparatados y a los que podía aplicarse la copla: «Papeles y pergaminos enviaban a destajo.....
Pero seguramente habría muchos nombres de verdad en la historia de verdad que te habrían cuadrado mucho mejor, y con los que no me habría sido nada difícil reconocerte al instante. No se me ocurrió buscarte tras las lentejuelas de una visera de pacotilla sólo apta para una mascarada cómica.
Un joven alto, rubio, pálido y delgado, de maneras distinguidas y tímido en apariencia, pero que acababa de gastar en París, adonde había ido a estudiar la carrera de derecho, ocho o diez mil francos, además de sus gastos ordinarios, se acercó a Eugenia, la besó en ambos carrillos y le ofreció un neceser, cuyos utensilios eran de plata sobredorada, una verdadera mercancía de pacotilla, a pesar del escudo en el que una E y una G góticas, bastante bien grabadas, podían hacer creer que se trataba de una alhaja.
y me desararé de ti, como quien tira al basurero cotidiano los deshechos de sus tripas sobrehastiadas y mandándote a la nada con tu polvo a cuestas, no tendré más remedio que la risa —qué última risa mejorada— de verte muriente en cementerios citadinos, bajo tu cruz... —qué cruz usufructuada— cargándola por siempre... pacotilla mesiánica senecta...
Hermano mio, Carlos es un joven honrado y valeroso: prepárale una pacotilla, que yo estoy seguro que él se moriría antes de dejar de devolverte la cantidad que le prestes, pues tú le prestarás lo que necesite, a menos que no quieras crearte remordimientos.
«Yo no había pensado nunca en las desgracias de la miseria, y si me quedan los cien luises, indispensables para el pasaje, no tendré en cambio ni un céntimo para hacerme una pacotilla.
Acabo de escribir a todas las personas a quienes creo deber algo, y te remito adjunta una lista de las mismas: mi biblioteca, mis muebles, mis coches, mis caballos, etc., supongo que bastarán para pagar mis deudas. No quiero reservarme más que las bagatelas sin valor, que podrán servirme para hacer mi pacotilla.
No debo nda a nadie en París: todos mis muebles han sido vendidos, Y me comunica que, por consejo de un capitán mercante, ha empleado tres mil francos que le quedaban en una pacotilla de curiosidades europeas, de las cuales se saca un gran partido en las Indias.
Mientras pasaban estas cosas en Saumur, Carlos hacía fortuna en las Indias. Al llegar vendió perfectamente su pacotilla y no tardó en reunir una suma de mil dollars.
Un patriotismo de conveniencia y pacotilla no debe inducirnos a echar un velo sobre las páginas abominables de nuestra historia: si hay la perfidia y la iniquidad chilenas, hubo también la perfidia y la iniquidad peruanas, que no siempre fuimos generosos y leales con Bolivia ni el Ecuador.
y no había tal; desde el sombrero de copa, de moda atrasada, pero reluciente y bien planchado, hasta las botas, de pacotilla, pero como soles, todo revelaba allí completa pulcritud, muchos pensamientos y cuidados domésticos consagrados a la ropa, en cuanto símbolo de dignidad humana.