pabilo

pabilo

(Del lat. papyrus < gr. papyros, papiro.)
s. m. Mecha de algodón retorcido que arde en los candiles, velas o utensilios parecidos y proporciona luz la vela se apagó porque se acabó el pabilo. torcida
NOTA: También se escribe: pábilo

pabilo

(pa'βilo)
sustantivo masculino
ver pábilo

pabilo

(pa'βilo)
sustantivo masculino
ver pábilo
Traducciones

pabilo

фитил

pabilo

ble

pabilo

knot

pabilo

væge

pabilo

Docht

pabilo

meĉo

pabilo

mèche

pabilo

kanóc

pabilo

pit

pabilo

knot

pabilo

pavio

pabilo

topi

pabilo

veke

pabilo

fitil

pabilo

بتی

pabilo

bấc đèn

pabilo

灯心

pabilo

SM pábilo SMwick
Ejemplos ?
Mejoras del drenaje, el atrio y el cementerio (1779), la reparación de la torre, compra de campanas (1801), para la esquila, 3 cámaras, cobre, lazos, sebo, pabilo.
El cabo o la espiga servía para alimento de las bestias; la caña para picarla de cama en el corral; las zocas para la lumbre, dada la escasez de leña en aquella época (igualmente que el pabilo); la farfolla para relleno del colchón, por la escasez de lana.
Trachipterus arcticus (Brünnich, 1788) - Cardenal atlántico. Trachipterus fukuzakii (Fitch, 1964) - Listoncillo pabilo o Cinta. Trachipterus ishikawae (Jordan y Snyder, 1901) Trachipterus jacksonensis (Ramsay, 1881) Trachipterus trachypterus (Gmelin, 1789) - Traquíptero, Cinta gris, Faxia, Fleuma o Pez cinta.
Los Grandes Momentos Uno de los grandes triunfos del Torreón en Primera División fue contra Cruz Azul por 5-2 en el Estadio Moctezuma ahora llamado Estadio Corona en la Temporada 1971-1972, en donde la delantera del Torreón lidereada por el Conejo Aníbal Tarabini, Enzo Gennoni, José Caica Zamora, hicieron cera y pabilo a la defensa del Cruz Azul que en ese momento era la menos goleada.
Embalse artificial de agua Instrumento que se utiliza para sujetar: "Es necesario que traigas las velas para salir a navegar" Se puede entender "vela" como el bastón de cera, con un núcleo de pabilo, usado para iluminar; o bien, aquella porción de tela útil para acaparar el viento e impulsar una embarcación.: Tu cara de los ángeles tan cara (Gregorio Silvestre).
Se sellan las aberturas entre las tablas del casco colocando pabilo de algodón trenzado, con un mazo y herramienta de calafateo, parecido a una cuña metálica.
Consiste en una masa de harina de maíz sazonada con caldo de gallina o de pollo y pigmentada con onoto o achiote, rellena con guiso de carne de res, cerdo y gallina o pollo (aunque hay versiones que llevan pescado), a la cual se le agregan aceitunas, uvas pasas, alcaparras, pimentón y cebolla, envueltas de forma rectangular en hojas de plátano o de bijao (palma semejante a la del plátano, aunque de textura más fuerte), para finalmente ser atada con pabilo o pita y hervida en agua.
Al final el equipo estaba sin dirección técnica y don Arturo Mendoza se lanzó a la aventura de salvar al San Luis y nombró una comisión emergente formada por el arquero Javier “Gato” Vargas, Roberto Matosas y Marco Antonio Martínez, los cuales tenían poco poder de decision y la llegada de refuerzos extranjeros del fútbol de Estados Unidos: los trinitarios Steve Davis y Warren Archibald que en el premundial de Haití de 1973, habían hecho cera y pabilo a la orgullosa defensa de la Selección Mexicana, en aquella goleada de ordago 4-0 y que origino la eliminación del mundial de Alemania en 1974 y de Stephen Seppard medio escocés.
Como las ligas poco a poco se gastan y se llegan a romper con el uso, es recomendable tener siempre como accesorios para el tirachinas un buen lote de ligas de repuesto y una madeja de pabilo para atarlas y fijarlas al marco.
Los Enrosos, a celebrar en octubre, en el que se confeccionan flores de cempasúchil, que se ensartan con pabilo de la misma flor, a modo de rosario, y que engalana a modo de cortina las puertas de la Catedral en las vísperas de la gran fiesta Josefina.
Si no lo ha por enojo. Manso como un cordero. Bravo como león. Hará cera pabilo. Pagar justos por pecadores. La paz de Judas. Perdiso, haré mate.
--“Ah, Turquía... Oriente...”—suspiraban ellas en plena inconciencia de lo que se proponían, volcando el ojo hasta exhaustar el pabilo.