pañuelo

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pañuelo

1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Trozo de tela o papel de forma cuadrada utilizado para limpiarse el sudor, la nariz o para otros usos toma mi pañuelo y sécate esas lágrimas. mocador
2. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de tela de forma cuadrada que se usa como complemento del vestido o como abrigo se colocó un pañuelo anudado en la garganta para cubrirse el escote.
3. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de abrigo femenina de forma cuadrada que doblada por la mitad se echa sobre los hombros. mantón
4. pañuelo de bolsillo o de nariz INDUMENTARIA Y MODA El usado para sonarse o limpiarse el sudor.
5. pañuelo de hierbas INDUMENTARIA Y MODA Pañuelo de bolsillo grande, de tela basta y con dibujos, que solían usar los campesinos.
6. agitar el pañuelo Extenderlo para saludar o despedirse de una persona, o en señal de protesta o petición agitaba su pañuelo desde la ventanilla del tren.

pañuelo

 
m. Pedazo de tela de hilo, algodón, seda, lana, etc., cuadrado y de una sola pieza.
pañuelo de bolsillo El usado para limpiarse el sudor o la nariz.
pañuelo de hierbas El de tela basta, mayor que el ordinario y con dibujos estampados.

pañuelo

(pa'ɲwelo)
sustantivo masculino
1. pieza cuadrada de tela utilizada para limpiarse la nariz pañuelo de algodón
2. pieza de tela de distintos tamaños que se utiliza como abrigo o adorno Se ató el cabello con un pañuelo.
Sinónimos

pañuelo

sustantivo masculino
pañizuelo.
Traducciones

pañuelo

Taschentuch

pañuelo

naztuko

pañuelo

mouchoir

pañuelo

lenço, lencinho

pañuelo

kapesník

pañuelo

lommetørklæde

pañuelo

nenäliina

pañuelo

maramica, rupčić

pañuelo

ハンカチ

pañuelo

손수건

pañuelo

lommetørkle

pañuelo

chusteczka

pañuelo

näsduk

pañuelo

ผ้าเช็ดหน้า

pañuelo

mendil

pañuelo

khăn mùi xoa

pañuelo

手帕, 手绢

pañuelo

SM (para limpiarse) → handkerchief; (para la cabeza) → scarf, headscarf; (para el cuello) → scarf; [de hombre] → cravat
pañuelo de papelpaper handkerchief

pañuelo

m (de papel) tissue
Ejemplos ?
Recursividades somos… alborozo hormonal de los hallazgos insistentes en asir eternidades de segundos que se acaban de inmediato, silogismo en cópula resuelto en la lógica llegada del olvido en otro encuentro… desencuentro reencontrado de reencuentros condenados a nunca reencontrarse más, pero revuelven enmarañados efímeros, entrelazados sagaces que infiltran sus latidos de esperanza y amarrados en el fuego ya sabido nos consumen en la nada de la nada sin nada de nada. Retorno sempiterno -amor atado- reticulado en lágrimas que no saben de otros textos sin pañuelos.
¡jala! ¡jala! salieron los doce pañuelos. Me los había bebido la vís- pera en lugar de leche ¿no es verdad, teniente López? —Sí, mi general, mucha verdad— contestó con aire beatí- fico el sufrido ayudante.
En la cuadrilla del país, los más notables eran Casimiro Cajapaico, el famoso capeador, Juana Breña y José Morel; el puntillero José Beque, negro á quien sacaban de la cárcel para cada función, Lorenzo Pizí, un tal Muchos pañuelos y el espada Pedro Villanueva.
Yo tomé un sobretodo y tuve la precaución de meterme en el bolsillo unos pocos pañuelos limpios, lo que resultó ser de mucha utilidad pues, con la excepción de ellos y mi escobilla de dientes, que también llevé, la ropa puesta era cuanto tenía para mi permanencia en Ancón que, afortunadamente, resultó ser solo tres días.
Entonces, al pasar bajo un árbol, tiró por alto su pañuelo, que se quedó prendido en una de las ramas más altas, y dijo a José que se apease y se subiese al árbol para cogérselo; pero José le respondió: -Allá, donde vamos, hay muchos pañuelos.
Mis camisas, cuellos y pañuelos eran un nuevo Aranjuez de flores, según olían, bañados en la ag ua de ángeles y de azahar que sobre ellos se derramaba.
–¡Voto va!, ya ha marchado –entra gritando un original cuyos bolsillos vienen llenos de salchichón para el camino, de frasquetes ensogados, de petacas, de gorros de dormir, de pañuelos, de chismes de encender...
Mis botones danzan; no hay guantes cuando se necesitan; las botas se limpian con betún ordinario, y parecen las de un guardia municipal. Mis pañuelos, que tenían fama, ahora son bastos, pequeños y hasta zurcidos.
Al principio la lección la tenían a solas maestro y discípulo; pero, pasada una semana, la madre del niño comenzó a dejar olvidados en la sala de la lección pañuelos, ovillos de hilo, tijeras y otros artículos, y al cabo no hacía ya más que entrar y salir, y más al cabo no hacía más que entrar y no salir; con lo que Zurita, a pesar de su modestia e inocencia prístina, comenzó a sospechar que doña Engracia se había aficionado a su persona.
Del esbelto campanario Salen y rayan los cielos Las palomas con sus vuelos, Cual si las torres, mi vida, Te dieran la bienvenida Agitando sus pañuelos.
Los sombreros mugrientos, los forros encarnados de las ruanas, los pañolones oscuros y sebosos, los paraguas apabullados, tantos pañuelos y trapajos retumbantes, eran el guardarropa de un Arlequín.
A los dos meses de estar Fígaro con Don Serafín, todo cambió en la morada de éste: Alejandro estuvo gravemente enfermo con una erupción, su padre se quedó cojo de una caída, una criada le robó los cubiertos, y Pepita no cesaba de perder, ya pendientes, ya pañuelos, ya muñecas.