púdico

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Búsquedas relacionadas con púdica: pudico, pudor

púdico, a

(Del lat. pudicus .)
adj. Que tiene pudor siempre ha sido muy púdico para hablar de sus cosas íntimas; no usa las duchas del polideportivo porque es muy púdico . pudoroso, recatado impúdico

púdico, -ca

 
adj. Honesto, casto, pudoroso.

púdico, -ca

('puðiko, -ka)
abreviación
que tiene o muestra pudor una conducta púdica
Sinónimos

púdico

, púdica
Traducciones

púdico

pudico

púdico

bescheiden

púdico

modeste

púdico

bescheiden

púdico

modesto

púdico

skromný

púdico

beskedne

púdico

vaatimaton

púdico

צנוע

púdico

ADJ (= recatado) → modest; (= casto) → chaste
Ejemplos ?
Os retrató la señora que dijo: "Cuando busque mi hijo a su media naranja, lo mandaré vendado hasta Jerez." Porque jugando a la gallina ciega con vosotras, el jugador atrapa una alma linda y una púdica tez.
Y para amar con férvido entusiasmo la libertad, la gloria y la grandeza, para adorar la púdica belleza, tu generoso corazón formó.
Pero aun así yo había estado ausente, pero también ésta era, de donde volvía, de ese crimen ejemplo, pero todo tememos los enamorados. Indagar por lo que me duela decido, y con regalos su púdica 720 fidelidad inquietar.
De mudar habéis la manera y modo vosotros, si algo conseguir más allá podéis: “Púdica y proba: devuelve los codicillos.” 43 Salve, ni de mínima nariz muchacha, ni de bonito pie, ni de negros ojillos, ni de largos dedos, ni de boca seca, ni, claro es, de demasiado elegante lengua, del derrochador formiano la amiga, ¿que tú, la provincia narra, eres bonita?
He mirado indiferente el amor de otras mujeres porque sólo tú no dejas el hastío de los placeres, porque sólo a tu mirada temblorosa de pasión se arrodillan las más puras ilusiones de mi infancia, y quisiera saturar el marchito corazón de tu alma de querube con la púdica fragancia.
Pienso que á orillas del raudal velado Por grupos de jazmines y palmeras, Púdica virgen de esmeraldas ciñe Su negra y abundante cabellera; Y acaso el homicidio sangre humana A los cristales de tus linfas mezcla, Y al odio y al amor indiferente Confunde sus despojos tu corriente.
Cuando al morir el día cruzo yo pensativo los jardines, estrella que me guía paréceme la flor de los jazmines; y el capullo de rosa que en el vergel descuella, como púdica virgen, ruborosa de que la llamen bella.
Veríais en sus iris felinos, turbios, empañados de pronto por un humbo fugaz, el horror de las úlceras descubiertas a solas, atrancadas las puertas. ¡Ay! No había niña más púdica que don Onofre. Amaba vestido.
Esto cumple a mi conciencia; procurad vos que se cumpla, pues no siempre entra el contento donde llama la fortuna... Y decidme si María me manda en respuesta muda, una rosa de su alma en cada mejilla púdica.
La gente pudiente; la gente impudiente; la púdica y la impúdica; la poderosa o la caída; la famosa y la infame, todos, son sujetos de la temática de los chismosos que cual parásitos, rémoras, “paparazzi”, moscas, se adhieren a quienes disfrutan de tales bocadillos.
En sus amantes brazos se reclina, y al beso conyugal modesta ofrece la púdica mejilla ruborosa, como al soplo del céfiro se mece sobre tallo gentil purpúrea rosa.
La suntuosa estancia donde en dorados búcaros consume la flor de extraños climas sus corolas, llena está de su célida fragancia; llena de su perfume la iglesia humilde de la pobre aldea; flores lleva en la falda la niña que en los prados juguetea; de flores es la púdica guirnalda que al pie del altar ciñe la nueva esposa, cuyo rostro tiñe vergonzoso el rubor de los amores; cubren las frescas flores del triunfador la clamorosa vía; mústianlas en sus frentes las impuras bacantes de la orgía; cuídalas la doncella que en la estrecha ventana, para reír con ella, las ve el cáliz abrir cada mañana.