Ejemplos ?
Desde hacía ya tiempo, habíamos perdido de vista la fantástica silueta de Nôtre–Dame, perfilándose al otro lado del río en un cielo de plomo.
Luego ademas la diosa, la oscura Nix, dió a luz sin acostarse con nadie a Momo, a la dolorosa Oizís y a las Hespérides que, al otro lado del ilustre Océano, cuidan las bellas manzanas de oro y los árboles que producen el fruto.
Metióse las manos en los bolsillos y miró detenidamente aquella inextricable maraña, silbando débilmente aires truncos. Después de observar de nuevo el bosque a uno y otro lado, retornó bastante desilusionado.
Sé su hermano... No, no prometas... Ahora puedo ya pasar al otro lado... Nada de nuevo en el dolor de Enid y el mío. A los siete días regresábamos al Canadá, a la misma choza estival que un mes antes nos había visto a los tres cenar ante la carpa.
¿Qué presagio nos arrastraba como a sonámbulos ante una acusación alucinante que no se dirigía a nosotros, puesto que los ojos de Wyoming estaban vueltos a otro lado?
Tal fue la desaparición, la pérdida, de Brujo del Envoltorio, Brujo Nocturno, Guarda-Botín, Brujo Lunar, los primeros hombres que vinieron del otro lado del mar, del Este.
Fue aquél día en que arrastró los bueyes de ancha frente hasta la sagrada Tirinto, atravesando la corriente del Océano, después de matar a Orto y al boyero Euritión en su sombrío establo, al otro lado del ilustre Océano.
Delante, el pasamano de la caldera parte inmóvil desde el ventanillo y ondula cada vez más, hasta barrer en el tope la vía de uno a otro lado.
¡Oh, no es su hijo, no! Y vuelve a otro lado, y a otro y a otro... Nada se ganaría con ver el color de su tez y la angustia de sus ojos.
Qo Ahau, nombre del único engendrado de Guarda-Botín, el de los Ahau-Quiché. Tales son los nombres de aquellos que fueron allá lejos, del otro lado del mar; entonces aquellos tres se fueron.
tat, cascabeles, cuna, pañales, caxcon, chiyom, aztapulul, todo lo que trajeron después de haber ido del otro lado del mar a recibir la escritura de Lugar de la Abundancia, los escritos, dícese, de lo que ellos insertaron en su historia.
Allí hay relucientes puertas y un sólido broncíneo vestíbulo natural, asegurado con profundos cimientos. Delante, apartados de todos los dioses, viven los Titanes al otro lado del tenebroso abismo.