ostra


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ostra

(Del port. ostra < lat. ostrea .)
1. s. f. ZOOLOGÍA Molusco bivalvo comestible, que vive fijado a las rocas marinas por una valva de su concha.
2. ZOOLOGÍA Concha de la madreperla.
3. adj / s. f. coloquial Persona aburrida ¡qué tipo más poco interesante, es una ostra!
4. aburrirse como una ostra coloquial Aburrirse mucho la película fue un rollo y nos aburrimos como una ostra.
5. ¡ostras! interj. coloquial Voz que expresa sorpresa o enfado ¡ostras, no esperaba verte!; ¡ostras, se ha roto!
NOTA: Nombre científico: (Ostrea y Gryphaea.)

ostra

 
f. zool. Molusco lamelibranquio (Ostrea edulis) de conchas rugosas, color pardo verdoso por fuera y lisas, blancas y algo nacaradas por dentro; vive adherida a las rocas marinas y es marisco muy apreciado.

ostra

('ostɾa)
sustantivo femenino
molusco marino comestible Algunas ostras dan perlas
tener mucho hastío Durante las vacaciones me aburrí como una ostra
Sinónimos

ostra

sustantivo femenino

ostra:

madreperla
Traducciones

ostra

ostra

ostra

Auster

ostra

ostra

ostra

ostrica

ostra

ústřice

ostra

østers

ostra

osteri

ostra

kamenica

ostra

牡蠣

ostra

ostra

oester

ostra

østers

ostra

ostryga

ostra

ostron

ostra

หอยนางรม

ostra

con hàu

ostra

ostra

צדפות

ostra

A. SF
1. (Zool) → oyster
ostra perlerapearl oyster
V tb aburrir B
2. (= persona) (pesado) → bore; (huraño) → shrinking violet; (= cliente fijo) → regular
es una ostrahe's a fixture here
B. ostras EXCL (euf) (denota sorpresa) → crikey!; (denota enfado o desagrado) → sugar!, shoot! (EEUU)
Ejemplos ?
También cuando Zoidberg le refiere a Hermes la historia de como había recuperado su caparazón este responde: " Cuentaselo a la Ostra de tu Abuela ".
El marisco fue un elemento básico en su dieta, entre estos mariscos la ostra americana (Crassostrea virginica), que era abundante en los cursos de agua en la actual región de Nueva York.
Destaca la pesca de langostinos y marisco, como el mejillón y la ostra, los cuales también son cultivados en unas bateas (viveros) situados en la Bahía de los Alfaques.
Además de cortar los árboles para vender la madera, los pobres también se ganaban la vida fabricando carbón, quemando conchas de ostra para hacer limo, cocinaban y tejían tapetes y cestas.
El tamaño fluctúa desde conchas diminutas (2 mm) hasta especies que pueden alcanzar 15 dm de largo y un peso de 250 kg. Entre los moluscos bivalvos más conocidos podemos nombrar: ostra, almeja, navaja, mejillón, broma de los barcos, coquina, etc.
De Portugal vienen los lusismos (chubasco, carabela, mermelada, caramelo, mejillón, ostra); de Cataluña los catalanismos (capicúa, alioli, paella, entremés, butifarra, anís, forastero), de las provincias vascongadas los vasquismos (boina, izquierdo), de Holanda los neerlandismos (canica, amarrar) y de Japón los japonesismos (bonzo, katana, sake, manga, biombo, kimono, sushi, samurai, ikebana, judo, harakiri, origami, kárate, kabuki, geisha, haikú, tanka, kamikaze, bonsai, karaoke, kanji, ninja, sogún, mikado, daimio, feng-sui, tai-chi...).
Sufrió la ostra, como tú sufres; pero tuvo perseverancia en el padecer, y el grano de arena se ha convertido en esa hermosa perla, que con tener origen tan humilde, está destinada a ser la admiración de los poderosos y del vulgo.
Y el tiempo aquél llegará en que a sí mismo un valerosísimo héroe se añada a esta flor, y en su misma hoja se lea.” Tales cosas, mientras las menciona la verdadera boca de Apolo, he aquí que el crúor que derramada por el suelo había señalado las hierbas, 210 deja de ser crúor, y más nítida que de Tiro la ostra, una flor surge y la forma toma de los lirios, si no purpurino el color suyo, mas argentino, en ellos.
Después de algunas pesquisas, apareció en el fondo de una bolsa, en compañia de un poco de paja, de un antiguo reloj de oro con cadena y dijes, que Barkis había llevado el día de su boda y que nunca se le había visto ni antes ni después; de una pipa de plata que parecía una pierna; de una caja que parecía un limón, llena de tacitas y platitos que Barkis supongo habría comprado cuando yo era niño para regalármelo y que después no había tenido el valor suficiente para desprenderse de ello; y, por último, encontramos ochenta y siete monedas de oro, en guineas y medias guineas; doscientas diez libras en billetes de banco muy nuevos, algunas acciones del Banco de Inglaterra y una herradura vieja, un chelín falso, un trozo de alcanfor y una concha de ostra.
Él sacó de su bolsillo un reloj de lo más respetable que he visto, y sosteniendo el resorte de la tapa con un dedo, lo miró como si consultara a una ostra profética; lo volvió a cerrar y me dijo que, con mi permiso, eran las ocho y media.
A todo tenia respuesta, y le hemos visto asistir gravemente, con su eterno jacquet canela, a entierros de lejanos parientes de algún estudiante cuya conducta no había merecido un permiso de salida, y que acudía al arte de Benito. Era el lord Flamborough de Sandeau, pegado al joven homeópata como la ostra a la peña.
Y empiezan los procedimientos, fastidiosos, costosos, enojosos, con embargos que paralizan al productor, las citas a juicios verbales, a treinta leguas de distancia; los términos perentorios para la prueba, que entorpecen todo trabajo, haciéndole perder al demandado tiempo, plata y paciencia, hasta que se decida a transar para comprar la paz. El ave negra se traga la ostra, y el cómplice lo queda mirando.