orgía


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orgía

(Del fr. orgie, juerga < gr. orgia, misterio o ceremonia religiosa.)
1. s. f. Fiesta en la que se busca la diversión y el placer con el sexo, la comida y la bebida.
2. Satisfacción viciosa y desenfrenada de los deseos o las pasiones. bacanal
NOTA: También se escribe: orgia
Sinónimos

orgía

sustantivo femenino
1 festín, saturnal, bacanal.
La Real Academia Española admite las dos acentuaciones: orgía es la más clásica y correcta; orgia se ha generalizado modernamente. Intensifica el significado de festín, al cual añade el carácter de inmoderación y exceso. Aludiendo a la antigüedad, se utilizan saturnal y bacanal.
Traducciones

orgía

Gelage, Orgie

orgía

orgy

orgía

orgio

orgía

orgie

orgía

orgia

orgía

Оргия

orgía

orgie

orgía

orgie

orgía

אורגיה

orgía

Orgie

orgía

SForgy
Ejemplos ?
Yo, por mi parte, lo evitaré cuando pueda y nunca lo aconsejaré a los demás, sobre todo, cuando tengan la cabeza pesada de una orgía de la víspera.
Mientras yo contigo esté, Paréceme, por mi fe, Que no va el mundo tan malo. Bebe, y levanta esos ojos A la luz de la bujía, Volvamos a nuestra orgía, Y...
La luz, la visión, el perfume de las azucenas, todo desapareció, y al través de los emplomados vidrios sólo se vio el huerto amortajado de nieve. A aquella misma hora, Orso Amadei celebraba un festín en su palacio; mejor que festín hay que decir orgía.
¡Ramera! -y desenfrenado, como loco, furibundo, continuaba en su orgía de golpes. La mujer lloraba tendida en el suelo y trataba de cubrirse de las arremetidas iracundas de su amado.
Bebe don Juan sin cuidado, que el vino jamás le altera; bebe don Gonzalo poco, mas se turba su cabeza, y su mano hondos secretos sin rebozo manifiesta, que el daño de los licores por la alegría comienza. Crujen los brindis sin número, crece orgía sin reserva y ya ni voces ocultas ni pensamientos se dejan.
Aquella triste contemplación de la noche al aire libre. ¡Fúnebre orgía! Estaba prohibido el cigarro, estaba prohibido abrir el balcón a tal hora, a pesar de que corría agosto y no corría ni un soplo de brisa.
Así que, sin ningún preámbulo y como si se tratara de una noticia recordada de pronto y que temiera olvidar, me dijo con voz clara y vibrante que sonó en mi oído como las trompetas del juicio final: – La cortesana Clarimonda ha muerto recientemente tras una orgía que duró ocho días y ocho noches.
Y el viento, aturdido, con risa estridente responde a sus quejas; y en tanto en la nube que entolda el espacio retumba la orquesta. La danza prosigue. Mil gritos de orgía se apagan por grados... La noche comienza...
Y con este ensueño se derretían cada vez más, se animaban en la dulce guerra y entre risas, gaterías y pequeñas locuras insinuantes -a la hora en que del cubo de hielo salieron las botellas de argentada cápsula-, la alegría de la linda cena adquirió algo de insensiblemente pecaminoso, un tinte de elegante orgía, el que toman los fines de fiesta en los clubs de hombres, cuando se invita y obsequia a señoras de alta sociedad.
oigan ustedes cómo: Una noche oscura, muy oscura, en que no se oía ni un rumor en la tierra ni brillaba un solo astro en el cielo, los señores de la fortaleza, engreídos por una reciente victoria, se repartían el botín y, ebrios con el vapor de los licores, en mitad de la boca y estruendosa orgía, entonaban sacrílegos cantares en loor de su infernal patrono.
El marido por cansado, Dios por ofendido. Y pensaba la infeliz, mientras velaba esperando al esposo ausente, tal vez en una orgía: -¡Dios mío!
El espectáculo que éste ofrecía era tan aterrador, que Andueza se puso de un brinco sobre la silla, y aplicando espuela al caballo, partió al escape, no sin gritar a sus compañeros de orgía: -¡Agarrarse, muchachos, que el mar se sale y apaga el sango!