ordeñar


También se encuentra en: Sinónimos.

ordeñar

(Del lat. vulgar ordiniare, arreglar.)
1. v. tr. Sacar la leche apretando las ubres de las hembras de los animales mamíferos de joven solía ordeñar las vacas.
2. AGRICULTURA Pasar la mano a lo largo de las ramas de los olivos para coger las aceitunas ordeña los olivos con mucha rapidez.
3. Sacar el máximo provecho de una casa o persona ordeñó su viejo abrigo hasta que lo destrozó por el uso; ordeña a sus empleados . explotar

ordeñar

 
tr. Extraer la leche exprimiendo la ubre.
fig.Coger [la aceituna, la hoja de ciertos árboles, etc.] rodeando el ramo con la mano y haciéndola correr a lo largo del mismo para que las vaya soltando.

ordeñar

(oɾðe'ɲaɾ)
verbo transitivo
extraer leche de un animal hembra exprimiendo sus ubres ordeñar una vaca
Sinónimos

ordeñar

transitivo
lechar (América).
Traducciones

ordeñar

milk, to milk

ordeñar

melken

ordeñar

αρμέγω

ordeñar

traire

ordeñar

доить

ordeñar

mungere

ordeñar

dojit

ordeñar

malke

ordeñar

lypsää

ordeñar

musti

ordeñar

乳を搾る

ordeñar

젖을 짜다

ordeñar

melken

ordeñar

melke

ordeñar

wydoić

ordeñar

ordenhar

ordeñar

mjölka

ordeñar

รีดนม

ordeñar

sağmak

ordeñar

vắt sữa

ordeñar

挤奶

ordeñar

VT [+ vaca, oveja] → to milk; [+ aceitunas] → to harvest
Ejemplos ?
Que al ñudo la pastoriaba Dende el nacer de la aurora, Pues de noche y a toda hora Siempre tras de ella lloraba. Que de mañana a ordeñar Salía muy currutaca, Que él le maniaba la vaca, Pero pare de contar.
La criada estaba precisamente en aquel momento ocupada en ordeñar la vaca; aquella voz que oyó sin ver a nadie, y que reconoció por la que la había despertado ya la noche anterior, la asustó de tal modo, que se cayó al suelo vertiendo la leche.
Después, de hojas de abeto en la tierra extendió una cama cerca de la llama del fuego. Llenó una colodra como de diez ánforas, después de ordeñar a las vacas, de blanca leche.
Ya lo ves: cuando a los hierros de esa verja el rostro asomas, ni se azoran mis palomas, ni airados ladran mis perros; mi familia, alborozada, sale, al ver que tu bordón pulsa el rústico escalón de mi rústica morada; depositando en tu mano sencillo disco de cobre, porque sabe que eres pobre te recibe como a hermano; y al verte de hambre temblar, te ofrece, risueña y franca, pan moreno y leche blanca acabada de ordeñar.
Yo conozco el arte de ordeñar a los hombres; tengo el secreto para que me abran su ternura, para cosquillear sus corazones, para encontrar los puntos en que son sensibles.
Cada vaca que paría, de las cien más o menos de que se componía el rodeíto, era traída al palenque, manoseada, atada; el ternero aprendía a conocer al hombre y la vaca a dejarse ordeñar.
Consagró a Baco el zurrón y el pellico; a Pan, el pífano y la zampoña, y a las Ninfas, el cayado y los dornajos y las colodras, que él mismo había hecho; pero la vida de la primera juventud es aún más grata que la riqueza, y Dafnis se apartaba con lágrimas de cada uno de estos objetos. No ofreció las colodras, sin ordeñar antes las cabras; ni el pellico sin ponérsele por última vez; ni la zampoña sin tañerla.
Al fondo, ya en el corral, un floripondio con sus invertidas ánforas, perfumaba; y junto al pozo de enladrillado broquel, sobre el guano oliente y blando, atada por una pata, la vaca, enorme y panzuda, de grandes ubres henchidas, se dejaba ordeñar tranquila.
Sentía tanto calor que la sed le pegaba la lengua al paladar. -Este mal tiene remedio, pensó para sí; voy a ordeñar mi vaca y a refrescarme con un vaso de leche.
Mientras se alejaba ligero el mayordomo, don Modesto seguía ordeñando y cavilando. -«Mire que lindo, -pensaba-, si se pudiera vender la leche de las vacas; se podrían ordeñar diez, veinte, cincuenta.
Yo apuesto esta becerrilla (y para que no la tengas en menos, te dire que se deja ordeñar dos veces al día y está criando dos chotos); dime ahora que prenda empeñas en la lid.
Cloe, después de ordeñar sus ovejas y no pocas de las cabras, empleaba bastante tiempo en cuajar la leche y en osear las moscas, que al osearlas le picaban; luego se lavaba la cara; se coronaba de ramas de pino, se ponía al hombro la piel del cervatillo, llenaba una gran taza de vino y de leche, y gozaba con Dafnis de aquella bebida.