olvido


También se encuentra en: Sinónimos.

olvido

1. s. m. Falta de memoria o pérdida de la que se tenía.
2. Descuido de una cosa que se debía tener presente. omisión
3. Cese del afecto que se tenía.
4. dar o echar al o en el olvido Dejar de tener en la memoria a una persona o cosa echó su fracaso al ol4vido.
5. enterrar en el olvido Cesar de recordar para siempre enterré en el olvido a él y su traición.
6. entregar al olvido Dejar de recordar a una persona o cosa entregó al olvido a su marido.
7. no tener en olvido a una persona o cosa Tenerla presente.
8. poner en olvido 1. Olvidar a una persona o cosa. 2. Hacer olvidar.

olvido

 
m. Falta de memoria o cesación de la que se tenía de una cosa.
Cesación de un cariño que se tenía.
Descuido de algo que se debía tener presente.
Dar, o echar, al olvido, o en olvido. Olvidar.
Enterrar en el olvido. Olvidar para siempre.
Poner en el olvido. Olvidar y hacer olvidar.
psicol. Pérdida de los recuerdos. En el olvido normal, los recuerdos no desaparecen realmente, sino que quedan relegados a un segundo plano y pueden actualizarse por diversas causas.

olvido

(ol'βiðo)
sustantivo masculino
1. recuerdo pérdida de un recuerdo o hecho caer en el olvido
2. hecho de no recordar algo olvido de un nombre
3. incumplimiento involuntario de algo que debía hacerse Por olvido se quedó sin combustible.
4. pérdida total de afecto hacia una persona La cultura moderna propicia el olvido de los ancianos.
Sinónimos

olvido

sustantivo masculino
3 preterición, postergación, relegación.
Se utilizan si el olvido es voluntario.
Traducciones

olvido

النسيان

olvido

λήθη

olvido

遗忘

olvido

遺忘

olvido

zapomnění

olvido

השכחה

olvido

망각

olvido

Oblivion

olvido

SM
1. (absoluto) → oblivion
caer en el olvidoto fall into oblivion
echar al olvidoto forget
enterrar o hundir en el olvidoto cast into oblivion (liter)
rescatar del olvidoto rescue from oblivion
2. (= estado) → forgetfulness
3. (= descuido) → slip, oversight
ha sido por olvidoit was an oversight
Ejemplos ?
En efecto, lo que llamamos reflexionar se refiere a un conocimiento que se borra, porque el olvido es la extinción de un conocimiento.
El olvido y el desprecio de estos derechos son las causas principales de las desgracias públicas, de las opresiones y de la corrupción de los Gobiernos.
No han sido ni un régimen nuevo disconforme con las costumbres, ni el aislamiento, ni la ignorancia, ni otros hechos semejantes, los que mantuvieron y aún mantienen en parte a las repúblicas que nacieron a la vida en el primer cuarto de este siglo que concluye, en un perpetuo vaivén entre la anarquía y el despotismo y apartadas del camino del progreso; ha sido la falta de moralidad pública, ha sido el olvido del deber por el funcionario y el abandono de la función pública para dar paso a las ambiciones personales, al odio, a la venganza, a la codicia y al interés de bandería.
Currita la Mayorala cumplía su cometido de modo maravilloso, sin dar nunca al olvido lo que le hubo de decir la de los Chícharos, antes de colocarla por primera vez junto al mostrador de su estable cimiento, que le dijo con voz a la que el uso o tal vez el abuso del de Jubrique había robado casi toda vibración sonora.
Las alumbró en Pieria, amancebada con el padre crónida, Mnemósine, señora de las colinas de Eleuter, como olvido de males y remedio de preocupaciones.
Con gusto vi el placer que bajo el arrebol »encendía vuestra alma ya propicia al olvido »y, al fin, prestaba luz al dolor distraído »como un glaciar herido por un rayo de sol.» En mí clavó su fúnebre mirada que me asombra como la palidez de sus rasgos fatales y dijo: «¿Soy como esos países boreales »que han seis meses de luz y seis meses de sombra?
Después de todo, el papel de bufón siempre fue valioso para los reyes, pensó. Y rió y rió y rió... y lo que había planificado quedó en el olvido. (Para qué matarse tanto con un curso así.
Cuanto a mí, si bien en otras corsas fue gran varón, en este hecho vehementemente juzgo que erró, y que no se gobernó según la dotrina estoica; porque o temió el nombre de rey (cuando debajo del poder del rey justo se juzga el mejor estado de la república), o allí esperó había de haber libertad, donde había tan grande premio al mandar y al servir; o se persuadió que la república se podía restituir al estado antiguo, perdidas las costumbres antiguas, y que allí habría igualdad del derecho civil, y que allí estarían las leyes en su lugar, donde vía pelear tantos millares de hombres, no por si servirían, sino por a quién servirían. ¡Oh cuánto olvido le embarazó, u de la naturaleza, u de su ciudad, pues muerto uno, creyó faltaría otro que quisiese lo propio!
Un amor desgraciado, una esperanza muerta, un desencanto de la vida, un olvido eterno del mundo: he aquí el poema misterioso que se deducía de los dos ascéticos dramas que encerraba aquel lienzo.
Exterminada la insurreccion, perdonado de mis excesos, con especialidad de los que haya cometido contra la religion y sus ministros, contra el respeto de sus jefes, pastores é inquisidores, como sumisamente lo suplico, ¿con que satisfacción me hechare sobre los brazos de un Dios, que si como justo debe sentenciar, como padre piadosísimo me llama y me dá tiempo para desengañando al mundo y arrepintiendome, se vea en la suave precision de decidir mi eterna suerte, segun las promesas que nos ha hecho de que en cualquier dia que se convierta el pecador, echará en perpetuo olvido todas sus iniquidades?
Formada esa opinión pública vendrán y se cumplirán leyes que dan sufragio ilustrado y consciente, que abren la puerta de la representación nacional, cerrada hoy por falsas teorías constitucionales y en resguardo de una fantástica independencia parlamentaria, a muchos de los más aptos para los cargos legislativos, que apartan de los altos puestos de la administración a la incapacidad y la ignorancia, que sancionan eficazmente el abandono del deber y el olvido del bien común; se corregirán los errores, se castigarán las faltas, se enmendarán los rumbos y volverá el país a ver cumplida la función gubernativa para su felicidad y su progreso.
Faltaba que resolver la duda sobre los órganos genitales del muerto, clasificado provisoriamente de toro por su indomable fiereza; pero estaban todos tan fatigados de la larga tarea que la echaron por lo pronto en olvido.