Ejemplos ?
Llamó a su paje favorito, le hizo verter sobre su cabeza y sus barbas un pomo de olorosas esencias para que por su fragancia se le reconociese entre los muertos, y salió a morir o a vencer a los rebeldes.
Hayy procura imitar con su limpieza el resplandor de los cuerpos celestes, y hacer, como ellos, un movimiento circular Por lo que toca a la segunda clase, trató de asemejarse a los, obligándose a un continuo aseo, a quitar la suciedad y la inmundicia de su cuerpo, a lavarse con agua lo más frecuentemente posible, a limpiar sus uñas, sus dientes y las partes pudendas de su cuerpo, a perfumarse, en cuanto pudiera, con hierbas olorosas y con diversas pomadas aromáticas, a preocuparse de hacer otro tanto con sus vestidos, hasta que todo él resplandeciese de hermosura, de limpieza y de buen olor.
Había una gran revolución en la atmósfera, los vientos soplaban en sentido contrario unos de otros, las ramas y gajos de los árboles desprendidos por la furia del huracán cruzaban los aires, cada trueno parecía que partía los cielos, y abría bocas cavernosas en la superficie de la tierra; las plantas olorosas que tapizaban la deliciosa costa del Paraná habían perdido su precioso color de verdura, el césped estaba teñido de sangre.
Llegó a él, embriagando sus sentidos el blando soplo de la fresca brisa, y en ella los perfumes recogidos al tocar, entre ramas olorosas, blancas acacias y encendidas rosas en los vergeles por abril floridos.
Y llamando el primer coche alquilón que pasaba, las dos señoras se metieron en él, dando las señas de un hotel caro y céntrico. Al día siguiente, Redlitz, que había adornado su gabinete con flores raras y olorosas, esperó en balde a su nueva alumna.
Como aquel príncipe protegía mucho la agricultura y tenía prohibido molestar a los pájaros, también las flores, las aves y los insectos quisieron demostrar su contento: las rosas y las azucenas dieron sus más tiernas y olorosas hojas para llenar el colchón que con destino a la cama tejieron los gusanos de seda y cubrieron de caprichosos dibujos las hormigas...
¿Quieres que hiera en su vuelo a ese milano que el cielo raya con círculos anchos, y de sus garras los ganchos venga a clavar en el suelo, y, atrás, la cabeza echada, las plumas te enseñe y rice de la pechuga alterada, y ante tus pies agonice con la pupila espantada? Si buscas flores sencillas, hay en el valle violetas, y gamarzas amarillas, y estrelladas tijeretas, y olorosas campanillas.
A las nueve de la mañana siguiente (día del Corpus), las campanas repicando a vuelo, las músicas de la guarnición tocando la Marcha Real, las olorosas hierbas que alfombraban la entoldada vía, las colgaduras que adornaban los balcones, y el numeroso gentío que lo inundaba todo, indicaban que la procesión recorría las calles de la Jerusalén de Occidente.
Te acordarás del día en que le esperábamos a las puertas de Sión y agitábamos ramos de palma y le alfombrábamos el paso con espadañas y hierbas olorosas.
Y él la arrastraba por las vastas galerías, ciñendo su talle, y hablándole al oído, en la lengua amorosa y rítmica de los vocablos apacibles, de las frases irisadas, y olorosas, de los períodos cristalinos y orientales.
El ambiente que se respira es puro, y perfumado, en un país cuya vegetación permanente de plantas olorosas, no sigue, como en otros, el curso ordinario de las estaciones.
-exclamó la muchacha; y se encontraron en el bosque de hayas en pleno reverdecer, con olorosas asperillas al pie de los árboles y rosados anemones entre la hierba-.