oliva


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oliva

(Del lat. oliva.)
1. s. f. AGRICULTURA Aceituna, fruto del olivo.
2. BOTÁNICA Olivo, árbol oleáceo.
3. ZOOLOGÍA Lechuza, ave rapaz nocturna.
4. Paz, estado de tranquilidad y sosiego.
5. ANATOMÍA Denominación genérica de diversas estructuras anatómicas de forma semejante a una oliva o aceituna.

oliva

 
f. Olivo.
fig.Paz.
Aceituna.
zool. Lechuza.
adj. De color amarillo verdoso.

Oliva

 
Mun. de la prov. española de Valencia; 20 656 h. Olivares, cítricos, arrozales.

oliva

(o'liβa)
sustantivo femenino
1. fruto del olivo aceite de oliva
2. botánica ave rapaz nocturna La oliva es el símbolo de la sabiduría.
Sinónimos

oliva

sustantivo femenino
2 lechuza (ave).
Traducciones

oliva

oliventræ

oliva

olivarbo, olivujo

oliva

olivier

oliva

olive

oliva

olea, oliva

oliva

الزيتون

oliva

橄榄

oliva

橄欖

oliva

olivový

oliva

זית

oliva

オリーブ

oliva

올리브

oliva

มะกอก

oliva

A. SF
1. (= aceituna) → olive
(color) verde olivaolive green
2. (= árbol) → olive tree
3. (Orn) = lechuza
B. ADJ INVolive

o·li·va

f. olive.
1. gray body behind the medulla oblongata;
2. green olive color;
3. the olive tree.
Ejemplos ?
Para los que querían que Fidel se muriera pues frustrados quedaron y frustrados quedarán porque Fidel ya está uniformado nuevamente de verde oliva y ahora no sólo es el Presidente de Cuba si no el Presidente de Los No Alineados.
Dolmán azul, cuello, vuelta y forro encarnados, vivos anteados, tres hileras de botones de media naranja con el letrero al rededor de Gran Guardia Nacional, oliva y sable en el cuello.
El corazón lozano que una feliz oscuridad desdeña, que en el azar sangriento del combate alborozado late, y codicioso de poder o fama, nobles peligros ama; baldón estime sólo y vituperio el prez que de la patria no reciba, la libertad más dulce que el imperio, y más hermosa que el laurel la oliva.
Sí, si yo sé lo que ha pasao, pamplinas pa canarios y pa mistos de canarios y, como la cosa no merece ni una escupitina tan siquiera, por eso me he venío yo de mis palomares con la rama de oliva en el pico, porque se me ha puesto sobre el corazón que se hagan ahora mismito las paces; ¿usté se entera?
Es dicha vid, es uva, almendra, malgranada Que de granos de graçia está toda calçada; Oliva, çedro, balssamo, palma bien avimada, Piértega en que sovo la serpiente alzada.
Y cuando en abrazo inicuo ahogó traidor y alevoso a los príncipes incautos, que en él buscaron apoyo, y del regio Manzanares en el coronado emporio, en exterminio el halago, la oliva tornó en abrojos, hospitalidad, caricias, bendiciones y tesoros, pagando con hierro, muerte, incendios, estupros, robos, se derramaron sus huestes a asegurar el despojo, a encadenar toda España, juzgando vencido todo.
En una mano os presentamos el ramo de la oliva, y en la otra la espada; pero no perdiendo de vista los enlaces que nos unen, teniendo presente: que por nuestras venas circula sangre europea, y que la que actualmente está derramándose con detrimento de la monarquía, y con el objeto de mantener íntegra, durante la ausencia del soberano, toda es española.
Si se hubiera de hablar de todas, con la distinción que merecen, formarían un libro abultado. Las más acreditadas son Luisa Sigea, Francisca Nebrija, Beatriz Galindo, Isabel de Joya, Juliana Morrell, y Oliva de Sabuco.
-Déjame a mí de paces y güérvete a tu palomar y llévate en el pico ese ramito de oliva, que mardita la falta que me jace. -Yo qué he de dirme, señor José, sin que me dé usté gusto; ahora mismito, que quiera usté o que no quiera, lo cojo a usté del brazo, nos vamos a ca del Peluso, aonde estará a estas horas mi bato, nos meteremos en ca der Peluso, se tiran pelillos a la mar, nos sentamos, tocamos las palmas, mos pregunta el Cabezota qué es lo que queremos, le peímos tres púrpitos de café con su miajita de lo que arde, dos cortaos, por barba, del que Yunquera y dos libras de buñuelos que los jace la jembra der Peluso, que los jace como los propios ángeles, y en dispués, en dispués...
Por debajo de la torre se va, sin poder hablar del asombro, a lo jardines llenos de fuentes, y rodeados de palacios, y el más grande de todos al fondo, donde caben las muestras de cuanto se trabaja en la humanidad, con la puerta de hierro bordado y lleno de guirnaldas, como se labraba antes el oro de los ricos; y sobre el portón, imitando la bóveda del cielo, la cúpula de porcelanas relucientes; y en la corona, abriendo las alas como para volar, una mujer que lleva en la mano una rama de oliva: a la entrada del pórtico está, con una mano en la cabeza de un león, la Libertad, en bronce.
Y la otra parte mezquina de hombre, de tierra y de lodo le decidió a usar del fraude, de la perfidia y del dolo. Enmascaró sus legiones, dio mentido aspecto al rostro, vistió de oliva las armas, llamó tierno amor al odio.
Y una hora después, repleto el estómago de masa sabrosísima, coloreada la rugosa tez y chispeantes los ojos, decíale el del Cerote al señor José el Calderero, mientras la señá Rosario platicaba con el Melindres: -Mira, José, que te lo encargo mu de veras, mira que vamos a perder las amistades si no lo jaces, mira que yo necesita que de cuando en cuando me faltes al rispeto, pa que en dispués vea yo venir este palomo con la rama de oliva en el pico.