odiosidad

odiosidad

1. s. f. Hecho de ser una persona, un animal o una cosa dignos de odio.
2. Sentimiento de odio o aversión hacia una cosa, un animal o una persona por una causa determinada.

odiosidad

 
f. Calidad de odioso.
Aversión.
Traducciones

odiosidad

odiosità

odiosidad

SF
1. (gen) → odiousness, hatefulness; (= repelencia) → nastiness
2. (Argentina, Chile, Perú) (= molestia) → nuisance, annoyance
Ejemplos ?
Y a estos mismos tal vez les sorprenderé besando la mano a los esclavos de otro. ¿Por Ventura no recordáis cómo nuestros padres supieron quitar toda odiosidad al dominio, todo deshonor a la esclavitud?
Así se exclamará contra mí todo el conjunto de los en plenitud de delicias: A éstos mismos, yo los sorprenderé besando la mano de los esclavos de otro. ¿Ni siquiera recordáis como nuestros padres llevaron toda odiosidad al dominio, al deshonor a la esclavitud?
Llevaba don Diego casi dos años de gobierno en Potosí, donde por sus arbitrariedades, codIcia y corrupción se había conquistado universal odiosidad, cuando por correo de brujas se supo que á Lima había llegado una real orden desaprobando la destitución de Oviedo, y disponiendo que volviese al gobierno de la imperial villa.
Pero era tan simpático, tan amigo de divertirse, tan perdidillo, que se ganó las voluntades sin tardanza, y toda la odiosidad concentrada en sus tías fue cariño e indulgencia para él.
Torres, que, con mano de hierro y cargando con la más franca y abierta odiosidad que es posible dedicar a un hombre, nos metió en vereda, nos domó a fuerza de castigos, transformando el encierro en la morada habitual de algunos de nosotros, privándonos de salida, levantando en alto, en fin, el principio de autoridad de un carácter desgraciado, pues a la primera contradicción se ponía fuera de sí, dudo que haya tenido apetito un solo día durante su permanencia en el Colegio; oíamos a cada instante su voz de trueno rebotar en el eco de los claustros; vibrante e inflamada.
La canción comienza con un ritmo de batería similar a la de "I kissed a girl" de Katy Perry, de acuerdo con Becky Bain de la Tele, que también escribió que "suena casi directamente inspirado por la odiosidad de basura se encuentra en la canción de Avril Lavigne, "Girlfriend".
Con la creciente odiosidad entre socialistas y comunistas, con motivo de la discusión en el Congreso Nacional sobre la aprobación de la Ley de defensa permanente de la democracia "ley maldita", Schnake perteneció al sector del PS liderado por Bernardo Ibáñez que apoyó dicha ley.
Su cabeza "puesta en una pica fue paseada por los caminos y presentada a Velasco: tal era la odiosidad que esta familia inspiraba".
Abascal, viendo el giro que tomaba el proceso, y para quitarse de engorros y compromisos, resolvió desprenderse de un batallón que tan general odiosidad se había conquistado, y entre gallos y media noche embarcó a esos pichoncitos sin hiel y se los mandó de regalo a los insurgentes de Chile, que harta sarna tuvieron que rascar con ellos.
Cuestioncillas, fútiles acaso en su origen, como la que en otro capítulo dejamos consignada, agriaron los espíritus del virrey y del arzobispo Barroeta hasta engendrar entre los dos una sena odiosidad.
Los mestizos, casi siempre fruto del connubio de una india con un español, fueron generalmente odiados por los naturales del país; y a su turno los mestizos, cuando alcanzaban algún mando o un cacho de influencia en la cosa pública, eran para con los pobres indios más soberbios y crueles que los españoles mismos, que habían necesitado que Roma declarase por breve del Papa Paulo III, expedido el 10 de junio de 1537, que los indios americanos no eran bestias de carga, sino seres racionales y capaces de sacramentos. De esta odiosidad de razas vino sin duda el decir: ::«Mestizo educado, ::diablo encarnado».
La inmoralidad de su vida y la odiosidad que acompañaba al nombre de su reaccionario y un tanto cruel esposo, la rodeaban de una especie de aureola diabólica: el pueblo, sobre todo las honradas envidiosas de la clase media, hablaban de la Duquesa con un afectado desprecio, como de la personificación del escándalo; pero cuando ella pasaba, donde quiera se abría calle, a veces se hacía corro, y ojos y bocas abiertos daban testimonio de la general admiración; el pasmo que causaba el prestigio de la distinción y la hermosura, suspendía en las bocas abiertas las necedades de la hipocresía y de la maliciosa envidia.