Ejemplos ?
Tales seres, continuaba, deben ser desgraciados: siempre flotantes, siempre indecisos, su vida transcurre odiando por la mañana lo que han hecho por la noche.
El árabe sacó del bolsillo una petaca, extrajo un cigarrillo, y dijo: -Usted y Lucía se odian desde la otra vida. -Ustedes se vienen odiando a través de una infinita serie de reencarnaciones.
El profesor en dos o tres días les pide que las lean porque el programa es muy extenso y poco el tiempo. Los alumnos terminan saltándose capítulos, fijándose exclusivamente en el argumento y odiando todo lo que huela a literatura.
Después, la crápula del cuerpo obstinado en experimentar sensaciones nuevas, la crápula del alma empeñada en descubrir nuevos horizontes, después todos los vicios y todas las virtudes, ensayados por conocerlos y sentir su influencia, me han traído al estado de hoy, en que, unos días, al besar una boca fresca, al respirar el perfume de una flor, al ver los cambiantes de una piedra preciosa, al recorrer con los ojos una obra de arte, al oír la música de una estrofa, gozo con tan violenta intensidad, vibro con vibraciones tan profundas de placer, que me parece absorber en cada sensación, toda la vida, todo lo mejor de la vida, y pienso que jamás hombre alguno ha gozado así; y en que otros, cansado de todo, despreciando, odiando todo...
¡Era cosa resuelta! ¡Cambiaría el morrión por la boina, odiando como odiaba mortalmente a los facciosos! A la sazón nos hallábamos en el Principado, a tres leguas del enemigo.
¿No sería, pues, una verdadera desgracia, Fedón, que cuando hay un razonamiento verdadero, sólido y susceptible de ser comprendido, por haber oído a aquellos otros razonamientos, en que todo parece falso unas veces y verdadero otras, en vez de acusarse a sí mismos de esas dudas o de achacarlas a su falta de arte, se echara la culpa a la razón misma y que se pasara uno la vida odiando y calumniando a la razón, privándose así de la verdad y de la ciencia?
Mientras odiábamos a ese pueblo, nos odiábamos a nosotros mismos. Mientras siguiéramos odiando la imagen falsa de ese pueblo seguiríamos odiando nuestra verdadera apariencia.
Del rey de Aragón acaba don Fadrique el esforzado de conquistar a Jumilla con noble denuedo y brazo; deja en lugar de las barras los castillos tremolando, y viene a entregar las llaves a su rey, señor y hermano. Sabe el rey que no es rebelde, que es su amigo y partidario, y más que a Tello y a Enrique lo está embravecido odiando.
Esperamos que todos, sin excepción, cumplirán lo señalado, evitando con ello el caso paradójico y triste de un pueblo libre odiando su libertad y a sus libertadores.
Él tenía un carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella, joven, de rarísima belleza, toda luz y sonrisas, con la alegría de un cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le arrebataban el amor de su adorado.
Mas (como suele darse en el suicida que de lejos desea hallar la muerte y la odia en la ocasión de la partida: tanto le es el paso amargo y fuerte) Ariodante, en tocando la rompida, renegó de morir, y por ser fuerte y diestro más que nadie en esta posta rompió a nadar, y regresó a la costa; y, odiando y despreciando como loca aquella furia de acabar la vida, vagó bañado, y arribó a una roca en que un pobre ermitaño hacía vida.
480 A menudo su padre le dijo: 'Un yerno, hija, me debes,' a menudo su padre le dijo: 'Me debes, niña, unos nietos.' Ella, como un crimen las teas odiando conyugales, su pulcro rostro teñía de un verecundo rubor y de su padre en el cuello prendida con tiernos brazos: 485 'Dame, padre queridísimo' dijo 'de una perpetua virginidad disfrutar: dio esto su padre antes a Diana.' Él, ciertamente, obedece, pero a ti el decor este, lo que deseas prohíbe que sea, y con tu voto tu hermosura pugna.