oda

(redireccionado de odas)

oda

(Del lat. oda < gr. ode, canto.)
1. s. f. POESÍA Composición poética del género lírico, de tono elevado y de asunto heroico trascendente o dedicado a una persona ilustre, que está formada por varias estrofas iguales.
2. POESÍA, MÚSICA Poema que cantaba el coro en la lírica griega antigua.

oda

 
f. lit. En la lírica griega, cualquier composición que se cantara con acompañamiento musical.
Composición poética del género lírico de métrica muy variada.
Traducciones

oda

ode, poem

oda

SFode
Ejemplos ?
Semejantes a los coribantes, que no danzan sino cuando están fuera de sí mismos, los poetas no están con la sangre fría cuando componen sus preciosas odas, sino que desde el momento en que toman el tono de la armonía y el ritmo, entran en furor, y se ven arrastrados por un entusiasmo igual al de las bacantes, que en sus movimientos y embriaguez sacan de los ríos leche y miel, y cesan de sacarlas en el momento en que cesa su delirio.
En siete partes: 600 sonetos 12 poemas em outava rythma, silvas e sextinas canciones, odas, madrigales, sextinas y tercetos 20 églogas redondillas, glosas, cantos, décimas, novelas y epigramas "Musa nueva" con sonetos, octavas, tercetos, cantos, etc.
En el reino de la Quinte Essence, llamada Entelequia (es decir, en el país de las abstracciones y quimeras), las enfermedades se curan con el canto; en la isla de las Odas, las calles caminan.
Rehusamos, pues, lo que se llama en el día literatura entre nosotros; no queremos esa literatura reducida a las galas del decir, al son de la rima, a entonar sonetos y odas de circunstancias...
arta LIDe la estancia digna del sabio Cada uno hace lo que puede, querido Lucilio; tú tienes aquí el Etna, aquella alta y famosísima montaña de Sicilia, que no sé por qué Messala o Valgi (dos amigos en la vida política y literaria, conocidos por las Odas de Horacio)...
Sentada horas y horas, pues, experta en pastos, sabía aprovechar el tiempo, meditaba más que comía, gozaba del placer de vivir en paz, bajo el cielo gris y tranquilo de su tierra, como quien alimenta el alma, que también tienen los brutos; y si no fuera profanación, podría decirse que los pensamientos de la vaca matrona, llena de experiencia, debían de parecerse todo lo posible a las más sosegadas y doctrinales odas de Horacio.
Quiero hacer con mis estrofas copuleras unciones de cantatas y elegías confesas donde corran sus cadencias frescos himnos que derramen sus octavas redondillas en las odas madrigales de sus liras por un mundo renovado en mis delirios, Quiero matar la copla inútil y perecer en la sílaba inconsútil que ya no cante en suplicantes labios a aquella espina de los desagravios donde quedaron los acres resabios de una soneto vacuo y un romance fútil.
Bien así en el individuo como en la sociedad humana en general, la mañana de la vida es la fresca, alegre, poética: al poeta siempre nos le figuramos joven y hermoso: el de las Odas y Baladas, el de las Orientales, el de las Hojas de Otoño, con sangre hirviente, espíritu impetuoso, mirada vencedora, ése es el poeta, mancebo feliz a quien las Gracias preparan lecho de flores en los recodos encantados de los jardines de Adonis: la corona de mirto cae bien sobre esa frente que resplandece iluminada por las Musas, bella y pura representación de la poesía.
La tertulia del marqués de Campoameno era el centro de reunión de odas las notabilidades del país, incluyendo entre ellas al vicario eclesiástico doctor D.
Haced odas en alabanza de monseñor Superbus fadus, y madrigales para su querida, y dedicad a su portero un libro de Geografía; y seréis bien recibidos: ilustrad a los hombres y seréis aniquilados.
La gloria de la mendicidad ilumina la pálida frente del héroe intachable de la tragedia de Eurípides y sitúa en el rango de las nobles mujeres del pasado a la juvenil esposa de una de las más exquisitas odas de Horacio.
Son pocos los que ordenan con reflexión su vida y sus ocupaciones; los otros, a razón de los objetos flotantes en un río, no van, son llevados (Esta frase proviene de Horacio Odas,III, 29, 33 seg.); unos son sostenidos y mantenidos por una ola suave, otros son arrastrados por una (ola) más furiosa, otros, una (ola) próxima a la ribera los deja con curso fangoso, otros una corriente impetuosa los lanza al mar.