ochocientos

ochocientos, as

1. adj. num. Ocho veces ciento.
2. adj.num./ s. Octingentésimo, que ocupa esta posición en una serie.
3. s. m. Signo o conjunto de signos que representa este número.

ochocientos, -tas

 
adj. Ocho veces cien to.
Octingentésimo.
m. Guarismo del nú mero ochocientos.
Traducciones

ochocientos

eighthundred

ochocientos

oitocentos

ochocientos

800, ottocento

ochocientos

achthundert

ochocientos

huit cents

ochocientos

osiemset

ochocientos

osm set

ochocientos

otte hundrede

ochocientos

שמונה מאות

ochocientos

/as ADJ & PRON & SM (gen) → eight hundred; (ordinal) → eight hundredth
V tb seiscientos
Ejemplos ?
En las posteriores expediciones de castigo los bizantinos capturarían tres mil ávaros, otros tantos gépidos, ochocientos eslavos y dos mil búlgaros.
En la película, hace una corta aparición como Stan, el mánager de Chotchkie (con peluca y un bigote falso). La película, creada con un presupuesto de diez millones de dólares, consiguió solo diez millones ochocientos mil al salir.
Cuando su padre, Izanagi, quiso repartir su reino con sus tres hijos (Amaterasu, Tsukuyomi y Susanoo), Amaterasu recibió el sol y el cielo, Tsukuyomi recibió la luna y la noche, y Susanoo recibió el rayo, la tierra y el mar; pero esto no era lo que quería el dios: Susanoo se enfureció, pero como era consciente de que la ira de su padre era un peligro muy serio, esperó a que Izanagi se fuese al descanso divino para luego enfrentarse con su hermana. Este enfrentamiento (que causó consecuencias muy serias) hizo que el consejo de los ochocientos dioses le expulsasen del cielo.
Rápidamente, Susanoo fue juzgado por el consejo de los ochocientos dioses, que se le culpó de asesinar al caballo “celestial”, asustar a su hermana (provocando así la oscuridad eterna) y de acabar con la vida de una de las doncellas de Amaterasu (ayudantes de la diosa en la hilandería sagrada), que murieron a causa de las astillas del telar cuando se rompió por el impacto con el caballo celestial.
Pedro Ascencio, con un grupo de ochocientos hombres, venció a la retaguardia de Iturbide cerca de Tlatlaya el 28 de diciembre de 1820.
Muy pronto el teniente coronel José Joaquín de Herrera se incorporó con ochocientos hombres a los trigarantes para dirigirse a Tepeyehualco y San Juan de los Llanos.
En 1579 ya había en Potosí ochocientos tahúres profesionales y ciento veinte prostitutas célebres, a cuyos resplandecientes salones concurrían los mineros ricos.
C., lo hace evidente que el uso del quipu tiene una gran antigüedad. Se sabe además que fueron ampliamente usados por los Huari, ochocientos años antes que los incas.
Sólo consiguieron salir los primeros ya que, descubiertos y dada la voz de alarma, fueron acosados desde canoas, muriendo unos ochocientos españoles y gran número de aliados, además de perder cuarenta caballos, cañones, arcabuces, espadas, arcos y saetas de hierro, así como la mayor parte del oro.
La extensión del control estatal favoreció además el enorme aumento de los ingresos del Tesoro: si durante la segunda mitad del siglo y la primera mitad del los emires ingresaban alrededor de seiscientos mil dinares en tributos, durante el reinado de Abderramán estos alcanzaron los cinco millones ochocientos mil dinares, a los que había que sumar los ingresos privados del califa, que llegaban a los setecientos sesenta y cinco mil.
"El arrendatario (de los prazos) queda debe cobrarse a los colonos en trabajo rural, por lo menos la mitad de la capitación de ochocientos reales, pagando ese trabajo a los adultos en razón de cuatrocientos reales por semana y a los menores en razón de doscientso (sic.) reales”.
Almanzor alcanzó una cara victoria, tras la desbandada de gran parte de sus tropas gracias a la intervención de ochocientos jinetes.