oblicuo

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También se encuentra en: Sinónimos.

oblicuo, a

(Del lat. obliquus.)
1. adj. Que no es horizontal ni paralelo a una línea o plano dados. inclinado
2. GEOMETRÍA Se aplica al plano o línea que forma con otro plano o línea ángulos que no son rectos.
3. adj./ s. m. ANATOMÍA Se refiere a algunos músculos del hombre y de los animales, en relación con su disposición.

oblicuo, -cua

 
adj. geom. Que no es perpendicular ni paralelo a un plano, a una recta, o a una dirección determinada.

oblicuo, -cua

(o'βlikwo, -kwa)
abreviación
1. que se encuentra inclinado con respecto a una horizontal cortes oblicuos
2. matemática que forma con otra línea un ángulo que no es recto línea oblicua
3. recto que tiene un eje no perpendicular a la base No te salió bien el cilindro, te quedó oblicuo.
4. directo que es indirecto estrategia oblicua
Sinónimos

oblicuo

, oblicua
Traducciones

oblicuo

λοξός

oblicuo

schrägen

oblicuo

oblíquo

oblicuo

منحرف

oblicuo

oblicuo

oblicuo

ADJ [línea] → oblique; [ojos] → slanting; [mirada] → sidelong

oblicuo -cua

adj (rad, etc.) oblique
Ejemplos ?
Creyó ver una sombra detrás de la ventana, en la habitación; pero la cortina, separándose del alzapaño como si nadie la tocara, movió lentamente sus largos pliegues oblicuos, que de un solo salto, se extendieron todos y quedó recta, más inmóvil que una pared de yeso.
De entre los árboles salía el humo del alquitrán, y sobre el río se veían grandes goterones de grasa que ondulaban desigualmente bajo el color púrpura del sol como placas de bronce florentino que fotaran. Pasaba entre barcas amarradas cuyos largos cables oblicuos rozaban un poco la cubierta de la barca.
Del carro pues febeo el luminoso tiro, 710 mordiendo oro, el eclíptico zafiro pisar quería, cuando el populoso lugarillo el serrano con su huésped, que admira cortesano, a pesar del estambre y de la seda, 715 el que tapiz frondoso tejió de verdes hojas la arboleda, y los que por las calles espaciosas fabrican arcos, rosas, oblicuos nuevos, pénsiles jardines, 720 de tantos como víolas jazmines.
El dueño del mono era uno de esos cíngaros tan frecuentes hace cien años, pero ya escasos entonces y hoy día ahogados y perdidos en la fealdad y en la insignificancia de nuestras cabezas burguesas: un perfil de filo de hacha, frente alta pero recta, nariz larga y gibosa, inclinada, pero, sin embargo, no al estilo de la nariz romana, sino al contrario, respingona y apenas adelantándose a la boca, de labios finos y salientes, la barbilla hundida; luego, los ojos oblicuos bajo unas cejas dibujadas en V y largos cabellos negros completaban el conjunto.
En el cielo opalino se veía una diafanidad apacible que disminuía hasta cambiarse en tonos de violeta oscuro, por la parte del oriente, y aumentaba convirtiéndose en oro sonrosado en el horizonte profundo, donde vibraban oblicuos, rojos y desfallecientes los últimos rayos solares.
Siempre que triunfes, sé amable y amigable al doble. No como los oblicuos que por una oblea se doblan. El dragón y Sidra Por la barda de ladrillos mi perro Sidra ladró dramático al dragón Drogón, el malvado, cuando éste salió de su madriguera.
Abríanse las puertas, arrojando la fétida atmósfera de la noche, y las escobas arañaban las aceras, lanzando nubecillas de polvo en los rayos oblicuos de aquel sol rojo, que asomaba al extremo de las calles como por una brecha.
Sostuve una lucha para obligarla a asearse un poco y a limpiar a su crío, y después de varias fricciones, la humanidad reapareció en las dos caras semibestiales, de pómulos salientes y párpados oblicuos, porque estos pueblos, anteriores a la llegada de los arianos, son realmente mongoles.
Sus ojos oblicuos estaban fijos en el rincón sudeste del cuarto, y sonreía mostrando los dientes puntiagudos, como si las palabras que antes había dicho no pasaran de una broma.
Sus ojos eran oblicuos, las mejillas y la barba salientes, crespo y enmarañado el pelo, rechoncho y pequeño el cuerpo, aunque de titánica pujanza, y el genio intranquilo, mofador y orgulloso.
A los lados de la fina nariz, el arco de las cejas era delgado como conviene a los ojos que son ligeramente oblicuos en un rostro delicadamente ovalado.
Pero cuando llegó al alto de la cuesta volvió su mirada como antaño la había vuelto en el camino de San Víctor, al separarse de ella. Las ventanas del pueblo estaban todas resplandecientes bajo los rayos oblicuos del sol que se ponía en la pradera.