oblicuo


También se encuentra en: Sinónimos.

oblicuo, a

(Del lat. obliquus.)
1. adj. Que no es horizontal ni paralelo a una línea o plano dados. inclinado
2. GEOMETRÍA Se aplica al plano o línea que forma con otro plano o línea ángulos que no son rectos.
3. adj./ s. m. ANATOMÍA Se refiere a algunos músculos del hombre y de los animales, en relación con su disposición.

oblicuo, -cua

 
adj. geom. Que no es perpendicular ni paralelo a un plano, a una recta, o a una dirección determinada.

oblicuo, -cua

(o'βlikwo, -kwa)
abreviación
1. que se encuentra inclinado con respecto a una horizontal cortes oblicuos
2. matemática que forma con otra línea un ángulo que no es recto línea oblicua
3. recto que tiene un eje no perpendicular a la base No te salió bien el cilindro, te quedó oblicuo.
4. directo que es indirecto estrategia oblicua
Sinónimos

oblicuo

, oblicua
Traducciones

oblicuo

λοξός

oblicuo

schrägen

oblicuo

oblíquo

oblicuo

منحرف

oblicuo

oblicuo

oblicuo

ADJ [línea] → oblique; [ojos] → slanting; [mirada] → sidelong

oblicuo -cua

adj (rad, etc.) oblique
Ejemplos ?
— Que sea cuanto ántes, señor, díjole Ñäncúpel, con su espresión habitual de frialdad e ironía, i con su mirar oblicuo, cerrando un tanto los ojos, pero uno más que otro.
La tarea de arrancar el carbón, que a un novicio le parecería una operación sencillísima, requiere no poca maña y destreza, pues si el golpe es muy oblicuo la herramienta resbala, desprendiendo sólo pequeños trozos, y si la inclinación no es bastante, el diente de acero rebota y se despunta como si fuese de mazapán.
Las canciones de cuna rusas que conozco, aun teniendo el oblicuo y triste rumor eslavo, pómulo y lejanía, de toda su música, no poseen la claridad sin nubes de las españolas, el sesgo profundo, la sencillez patética que nos caracterizan.
Porque no se trata de una agresión abierta, que haya sido declarada sin embozo ante la faz del mundo. Por el contrario, es un ataque siempre oblicuo, subterráneo, sinuoso, pero no por eso menos lesivo para Chile.
Un murmullo sordísono resonaba a lo lejos y las marinas aves, nuncias de la tempestad, se mecían con vuelo oblicuo en las nubes o arrastraban sus alas por las concavidades y las crestas espumosas de la onda.
185 La cual, aunque de las compañeras por la multitud rodeada suyas, a un lado oblicuo aun así se estuvo y su cara atrás dobló y, aunque quisiera prontas haber tenido sus saetas, las que tuvo, así cogió aguas y el rostro viril regó con ellas, y asperjando sus cabellos con vengadoras ondas, 190 añadió estas, del desastre futuro prenunciadoras, palabras: “Ahora para ti, que me has visto dejado mi atuendo, que narres –si pudieras narrar– lícito es.” Y sin más amenazar, da a su asperjada cabeza del vivaz ciervo los cuernos, da espacio a su cuello y lo alto aguza de sus orejas, 195 y con pies sus manos, con largas patas muta sus brazos, y vela de maculado vellón su cuerpo; añadido también el pavor le fue.
El fango en la hondonada resulta pedrería; los pájaros gorjean en tumultuario coro; y oblicuo el trapo túrgido, el barquichuelo estría un mar que arruga en rasos el índigo y el oro.
Se postra por su carrera el bosque y un estruendo propulsada 340 la espesura hace: gritan los jóvenes y preparadas en su fuerte diestra tienen las armas vibrantes con su ancho hierro. Él se lanza y esparce los perros según cada uno a él, enloquecido, se le opone, y con su oblicuo golpe, ladrando, los disipa.
Desde luego respondió de que el capitán no moriría, "dado que saliese antes de veinticuatro horas de aquel profundo amodorramiento" indicio de una grave conmoción cerebral, causada por la lesión que en la frente le había producido un proyectil oblicuo "disparado con arma de fuego...
La muerte dice basta -nunca dice el día oblicuo ni la hora torcida ni el minuto soslayado… mucho menos el segundo culminante- Nadie puede renovar sus codicias degolladas para siempre.
Y el rapaz, mientras con la diestra empuñaba la hogaza hincándole el diente, con la siniestra hacía el característico gesto de rascarse la pelona que tan felizmente sorprendió el gran realista sevillano. El sol caía oblicuo aún, bañando en lumbre clara la testa del tiñoso.
Toda la vida terrestre: brisas y ríos, selvas cerradas, praderas sin fin; la fiera que huye con oblicuo salto; el pájaro que teje su nido, y el insecto que zumba sobre la flor; los días, que cambian con las estaciones; las estaciones, que se matizan según los climas, y las razas humanas, que en ritmo impenetrable, sienten, piensan y se reproducen; todo lo que se mueve, luce y combate es para el sabio una forma del calor solar.