obcecación


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obcecación

1. s. f. Estado de ánimo que impide considerar con claridad o exactitud una cosa no saldrá de su obcecación por más que se lo expliques. obnubilación
2. DERECHO Pérdida momentánea del dominio de sí mismo, causada por algún sentimiento o estado violento y que constituye una de las circunstancias atenuantes de los delitos. arrebato

obcecación

 
f. Ofuscación tenaz.
Sinónimos

obcecación

sustantivo femenino
ofuscación, ofuscamiento, ceguera, ceguedad, obnubilación, cerrazón. reflexión.
La ofuscación y la obnubilación pueden ser momentáneas o poco duraderas. La obcecación es una ofuscación tenaz, más o menos persistente. Un estudiante puede ofuscarse durante el examen. Un fanático es un obcecado ante todo lo que no concuerda con sus convicciones.
Traducciones

obcecación

Blindheit

obcecación

cecità

obcecación

cécité

obcecación

слепота

obcecación

blindheid

obcecación

cegueira

obcecación

العمى

obcecación

τύφλωση

obcecación

слепота

obcecación

blindhed

obcecación

עיוורון

obcecación

실명

obcecación

blindhet

obcecación

SF (= ofuscación) → blindness; (= terquedad) → blind obstinacy
en un momento de obcecaciónin a moment of blind rage
Ejemplos ?
Aunque el TMT y la EM están relacionados con otros fenómenos patológicos como el arrebato o la obcecación, y presentan rasgos paralelos, en ningún momento se llega a anular la capacidad de valoración general del sujeto, sino que más bien es una pérdida momentánea del dominio a consecuencia de la ira o sentimientos afectivos.
El estado de obcecación o arrebato puede ser producido por múltiples causas, pero nunca con la intensidad suficiente como para ser considerada como un hecho revelador de inimputabilidad.
La obcecación del Senado, que exigía la rendición sin condiciones, así como la perfidia de los dirigentes provinciales romanos, que violaban continuamente las condiciones del pacto alcanzado con el cónsul Claudio Marcelo en el 152 a.
Cuando en 1912, Galdós fue propuesto para el Nobel de literatura, "el elemento oficial y reaccionario" (incluyendo la propia Real Academia Española de la Lengua y la prensa tradicionalista católica), vio la oportunidad de vengar por fin las ofensas que, desde su sensibilidad y obcecación, suponía —por "su serenidad y sinceridad"— la persona de Galdós y su obra.
Aunque hasta los protagonistas de la novela, los cínicos Rhett y Scarlett, lamentan la pérdida de los aspectos más brillantes y positivos de la sociedad sureña previa a la guerra, también es verdad que Rhett y Scarlett no ahorran críticas al insensato dogmatismo de sus paisanos, su apego a unos ideales obsoletos, su falta de pragmatismo y de capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, y su terca obcecación que llevó a destruir su mundo en una guerra absurda sin esperanzas de victoria.
Para Fernando López, del diario La Nación de Buenos Aires "la Veronica Guerin que aparece en la pantalla se parece bastante al estereotipo de héroe a que nos ha acostumbrado Hollywood: tiene un coraje y una determinación que no admiten titubeos, es decidida hasta la obcecación y temeraria hasta el desatino; no parece agitarse en su interior ningún conflicto.
Finalmente fue trasladada el día 31 de mayo de 1808; justo unos días antes de que Valdepeñas se levantara en armas contra las tropas de Napoleón y fuera la villa incendiada. (ver artículo: Contienda de Valdepeñas), ante la obcecación del pueblo por salvar la imagen; cosa que se logró.
Por un lado era una persona tremendamente vitalista, honesta y de gran simpatía personal, por el otro muy intransigente; no en vano se ganó el apodo de "papa del surrealismo" por la obcecación con la que defendía los principios del movimiento y castigaba con la expulsión a aquellos que se desviaban de su principios morales o artísticos.
Al día siguiente, rectificó explicando que su dimisión se debió a: Una obcecación ridícula, que puso en tensión mis nervios, me hizo soñar, un instante, con pescar el primer premio La tronada Angelistos al cielo Los tenderos La hora fatal Los chicos de los pobres La paga de alivio Los pícaros estudiantes (zarzuela) Con Pablo Parellada, Historia cómica de Zaragoza, La justicia de Almudévar, Recepción académica, Cambio de tren y El gay saber.
Esta mentalidad obsoleta es la única que puede explicar, por ejemplo, su obcecación en el uso de inútiles cargas de caballería e infantería durante la Batalla del Somme, a pesar de que él mismo había sido informado de su ineficacia frente a las ametralladoras y trincheras en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905 o el propio Frente Oriental de la Primera Guerra Mundial.
Pasado algún tiempo de la Comuna, Marx reflexionó: La prudencia de Karl Marx contrasta con la proclama de los estudiantes parisinos de 1968, que rindieron un tributo insospechado al pensamiento y a la obcecación revolucionaria de Louis Auguste Blanqui, con su lapidaria frase: A pesar de su gran éxito inicial entre los jóvenes estudiantes, su activismo político y la inflexibilidad de su conducta, el fracaso en general de sus propósitos y la crítica y desdén de los revolucionarios pragmáticos hicieron que Blanqui fuera rápidamente olvidado, en especial por los mismos grupos estudiantiles.
Si en una carta de 1897, dirigida a su amigo Bas, Picasso había calificado el puntillismo de «obcecación», en su estancia en Paría será influido, entre otros, por este estilo —todavía en boga entre los pintores de vanguardia—, tal como constatamos en Margot.