Ejemplos ?
Esta traza y estratagema que hasta hoy ha corrido, ponderada por ingenuidad de ánimo en el rey de Francia, en honrar la virtud y el valor aun en su mayor enemigo, como lo fue el Gran Capitán con tan coronadas vitorias, empezará a oírse con su propio nombre, reconociéndola todos por venganza astuta, dictada de la habilidad del temor, y lograda en la terquedad de celos de Estado.
Noticias de él fueron los alaridos que comenzaron a oírse luego por las calles entre la gente marinera; madres clamando por sus hijos, esposas por sus maridos, hijos por sus padres, hermanas por sus hermanos.
Por eso, al oírse acusar de no haber podido llegar a San Mateo, separa sus ojos del periódico y rompe su habitual silencio, diciendo con viveza: -No hagan ustedes caso, que si no pasamos de Bezana fue porque iba a llover.
Y una ristra de vocablos de los que no figuran en el Diccionario, a pesar de oírse a cada momento por doquiera, salió de la boca airada del almacenista.
Se le dijo que acaso hubiera sido un fogonazo contra las zorras que acudían a los gallineros de Su Majestad. Pero como no volvió a oírse el canto del ruiseñor, echolo de menos el hijo de doña Juana la Triste.
En todos los casos deberá oírse previamente las opiniones del ejecutivo y de la Junta Monetaria; Para que el Ejecutivo, la Banca Central o cualquier otra entidad estatal pueda concluir negociaciones de empréstitos u otras formas de deudas, en el interior o en el exterior, será necesaria la aprobación previa del Congreso, así como para emitir obligaciones de toda clase; Aprobar o improbar los proyectos de ley que sobre reclamaciones al Estado, por créditos no reconocidos, sean sometidos a su conocimiento por el Ejecutivo y señalar agenaciones especiales para su pago o amortización.
«Y si no, aquí estoy yo -seguía pensando Víctor, pero esto más piano para no oírse a sí mismo, si era posible-; aquí estoy yo, que no seré genio, pero soy algo, y renuncio también a la cartera, a la gloria que empezaba a sonreírme, aunque buenos sudores y berrinches me costaba».
Vaya usted a desollar barbas y cascar liendres, y no se meta en lo que no le va ni le viene, so adefesio en misa de una, so chapetón embreado y de ciento en carga... Al oírse apostrofar así, se le avinagró al andaluz la mostaza, y exclamó ceceando: -¡María Zantícima!
Y Laurentina se arrojaba llorando al cuello de su padre, y escondía sobre su pecho la púrpura que teñía sus mejillas al oírse llamar honrada por el confiado anciano.
Un impresionante bochorno se apoderó del abismo y pareció verse ante los ojos y oírse con los oídos algo igual que cuando se acercaron Gea y el vasto Urano desde arriba.
Luciérnagas y mariposas se desprendieron sin sospecharlo, como asustadas, de las manecitas de los pequeños seres cuando la cadenciosa música dejó del oírse, pues en ese instante, una tormenta de tambores irrumpió la armonía lograda.
1º Una lengua ha de hablarse. 2º oírse. 3º escribirse 4º leerse y después de leerse, oírse, escribirse y volver a hablarse, practicarse con mayor adecuación y enriquecimiento expresivo, comunicativo e informativo.