Ejemplos ?
El eco de sus pisadas o una sola palabra suya que vuelva a oír, un extremo de su traje, un solo extremo que vuelva a ver, me bastarán para conseguirlo. Noche y día estoy mirando flotar delante de mis ojos aquellos pliegues de una tela diáfana y blanquísima; noche y día me están sonando aquí dentro, dentro de la cabeza, el crujido de su traje, el confuso rumor de sus ininteligibles palabras.
Al que tasca sus tinieblas, al que ambula taciturno; al que aguanta en sus dos lomos,- como el peso indeclinable, como el peso punitorio de cien urbes, de cien siglos; de cien razas delincuentes,- su tenaz obcecación; al que sufre noche y día, - y en la noche hasta durmiendo,- como el roce de un cilicio, como un hueso en la garganta, como un clavo en el cerebro, como un ruido en los oídos, como un callo apostemado la noción de sus miserias, la gran cruz de su pasión: yo le agacho mi cabeza; yo le doblo mis rodillas; yo le beso las dos plantas; yo le digo: Dios te salve… ¡Cristo negro, santo hediondo, Job por dentro, vaso infame de dolor!
Éste, luego que vió la bella gata, más reluciente que fregada plata, tan perdido quedó, que noche y día paseaba el tejado en que vivía, con pajes y lacayos de librea (que nunca sirve mal quien bien desea); Y sucedióle bien, pues luego quiso, ¡Oh gata ingrata!, a Mizifuf Narciso, dando a Marramaquiz celos y enojos.
Las modistas trabajaron noche y día y también los molineros, pues todas querían empolvarse, con lo cual escaseó la harina y aumentó el precio del pan aquellos días.
Como la necesidad sea tan gran maestra, viéndome con tanta, siempre, noche y día, estaba pensando la manera que ternía en sustentar el vivir; y pienso, para hallar estos negros remedios, que me era luz la hambre, pues dicen que el ingenio con ella se avisa y al contrario con la hartura, y así era por cierto en mí.
Si alguna vez estás triste, si ninguna esperanza angustia tu alma con la expectación del futuro, si el tono de tu alma elevada y contenta de ella misma se mantiene igual noche y día, has llegado a la cima del bienestar humano.
Yo me paso noche y día asomado a los balcones de cu carmen, contemplando el círculo de horizonte en que se encierra esta Vega y esta ciudad, en que pone los ojos Dios, cuando sale del cielo a los miradores.
Tú eres mi luz, mi suerte, mi tesoro: Tú, Valentina bella, eres la blanca estrella que mi esperanza por la tierra guía. Sí, tras de ti camino noche y día, postrándome a besar tu casta huella.
Cuantas cartas escribió Marsilla ausente, leí: él su retrato no vió, yo sí: junto a vos aquí siempre tuve un guarda yo. Ha sido mi ocupación observaros noche y día; y abandonaba a Monzón siempre que lo permitía la marcial obligación.
Y llevándote conmigo »noche y día por doquiera, »de mi amor fueras testigo, »solitaria calavera: »tú fueras mi único amigo, »tú mi única compañera.
"Entonces era yo vuestro caudillo, mi tercer lustro apenas comenzado, sobresaliendo en el pueril corrillo, como en la alfombra del ameno prado descuella entre las yerbas el tomillo. Desde entonces Amor, Amor malvado, me asestaste traidor la flecha impía que me atormenta y hiere noche y día.
Mas de allí… tras la persiana de mi balcón, que caía a los jardines, veía noche y día coquetear a Rosa, llevando ufana en redor sus cien galanes: y al fin con tantos afanes pensé de un golpe acabar.