nevada

(redireccionado de nevadas)
También se encuentra en: Sinónimos.

nevada

1. s. f. METEOROLOGÍA Acción y resultado de nevar las autoridades advirtieron del riesgo de grandes nevadas. nevasca, nevazo
2. METEOROLOGÍA Nieve caída de una vez y sin interrupción sobre la tierra la nevada nos impidió salir de casa en dos días.

nevada

 
f. meteor. Acción de nevar.
Cantidad de nieve caída sin interrupción sobre la tierra.

Nevada

 
Estado del O de E.U.A., en la región de la Montaña, limítrofe con Utah (E), Arizona (SE), California (S y O), Oregón e Idaho (N); 286 352 km2 y 1 327 000 h. Cap., Carson City. Minería. Turismo (Las Vegas, Reno).

nevada

(ne'βaða)
sustantivo femenino
1. precipitación de gotas de lluvia heladas La nevada ha cubierto los caminos.
2. nieve que cae y se deposita La nevada impedía el tránsito.
Sinónimos

nevada

sustantivo femenino
nevasca, nevazo, nevazón, nevisca, ventisca, ventisco, cellisa, torva.
La nevada de copos menudos se llama nevisca; la de borrasca de viento y nieve, ventisca o ventisco; la de temporal de viento, lluvia y nieve menuda, cellisa; la de remolino de lluvia y nieve, torva.

nevada:

nevazónnevisca, cellisca, nevasca,
Traducciones

nevada

Nevada

nevada

نيفادا

nevada

Невада

nevada

内华达州

nevada

內華達州

nevada

Nevada

nevada

Nevada

nevada

Nevada

nevada

ネバダ

nevada

네바다

nevada

Nevada

nevada

SFsnowfall
Ejemplos ?
El que de los Inmortales que habitan las nevadas cumbres del Olimpo jura en vano vertiéndola, queda tendido sin respiración hasta que se cumple un año; y no puede acercarse a la ambrosía, el néctar ni alimento alguno, sino que yace, sin aliento y sin voz, en revestidos lechos y le cubre un horrible sopor.
Con matambre se nutren los pechos varoniles avezados a batallar y vencer, y con matambre los vientres que los engendraron: con matambre se alimentan los que en su infancia, de un salto escalaron los Andes, y allá en sus nevadas cumbres entre el ruido de los torrentes y el rugido de las tempestades, con hierro ensangrentado escribieron: Independencia, Libertad; y matambre comen los que a la edad de veinte y cinco años llevan todavía babador, se mueven con andaderas y gritan balbucientes: Papá...
"Entre los principales trabajos del Departamento Forestal, figuran los de inspección de los bosques declarados ya reservas forestales nacionales y los estudios y proyectos para la declaración de zonas forestales protectoras en la cuenca superior del Río Atoyac, Cumbres de Perote, Maltrata y Acultzingo, Serranías Nevadas del Iztaccíhuatl, Popocatépetl y el Ajusco, Pico de Orizaba, el Nevado de Toluca, Cerro de Tancítaro, Volcán de Colima y de otras montañas y cuencas alimentadoras de nuestros ríos.
Por dorados techos y suntuosos palacios estimamos estas barracas y movibles ranchos; por cuadros y países de Flandes, los que nos da la naturaleza en esos levantados riscos y nevadas peñas, tendidos prados y espesos bosques que a cada paso a los ojos se nos muestran.
Rocas de cartón afelpadas de musgo, cumbres nevadas a fuerza de papelitos picados y deshilachado algodón, riachuelos de talco, un molino cuya rueda daba vueltas, una fuentecilla que manaba verdadera agua, y los mil accidentes del paisaje, animados por figuras: una vieja pasando un puente, sobre un pollino; un cazador apuntando a un ciervo, enhiesto sobre un monte; un elefante bajando por un sendero, seguido de una jirafa; varias mozas sacando agua de la fuente; un gallo, con sus gallinas, del mismo tamaño de las mozas, y por último, novedad sorprendente y modernista: un automóvil, que se hunde en un túnel, y vuelve a salir y a entrar a cada minuto...
y la vista sin límites corre por el mar a mis ojos abierto, y en el cielo profundo, desierto, reina puro el espléndido sol. Del aliento genial de la brisa nuestras velas nevadas llenamos, y entre luz y delicia volamos a los climas serenos del sur.
En la más seca, en la más limpia anea Vivificando están muchos sus huevos, Y mientras dulce aquél su muerte anuncia Entre la verde juncia, Sus pollos éste al mar conduce nuevos, De Espío y de Nerea —Cuando más oscurecen las espumas— Nevada invidia, sus nevadas plumas.
Señores: Si los hombres de jenio son cordilleras nevadas, los imitadores no pasan de riachuelos alimentados con el deshielo de la cumbre.
Señores: Si los hombres de genio son cordilleras nevadas, los imitadores no pasan de riachuelos alimentados con el deshielo de la cumbre.
Cansada, pues, de dar muerte o cansada de dar vida a las flores y a los brutos, que unas con la huella anima y otros con el plomo hiere, a la margen se reclina de un arroyo, cuyas ondas, fulminadas de su vista, cristalinas llamas vierten, centellas nevadas rizan.
Y al son de aquestos celos, instrumento de quejas, cantaremos llorando lastimosas endechas. Oíd atentamente, nevadas y altas peñas, y vuestros ecos claros me sirvan de respuesta.
Aquí inmensas llanuras se extienden hasta lo infinito; allá las nevadas cumbres de soberbias montañas se alzarán hasta las nubes: ríos derramándose por las praderas; otros, partiendo de la misma fuente, van a regar el Oriente y Occidente: sobre las altas cimas mecen sus copas los bosques, y las selvas se extienden con sus rieras y el variado concierto de sus aves.