nazareno


También se encuentra en: Sinónimos.

nazareno, a

1. adj. De Nazaret, ciudad de Israel.
2. s. Persona natural de esta ciudad.
3. adj./ s. RELIGIÓN Se aplica al hebreo que se consagraba al culto de la divinidad.
4. RELIGIÓN Que profesa el cristianismo.
5. adj./ s. m. RELIGIÓN Se refiere a la imagen que representa a Jesucristo con túnica morada.
6. s. m. RELIGIÓN Penitente que en las procesiones de semana santa lleva túnica generalmente morada y un capirote.
7. BOTÁNICA Planta arbórea de gran tamaño, de la familia de las cesalpiniáceas, y cuya madera produce un tinte amarillo muy persistente.
8. el Nazareno RELIGIÓN Jesucristo, por antonomasia.
9. hecho un nazareno loc. adj. coloquial Afligido o muy herido está hecho un nazareno desde que se enteró de la desgracia; se cayó de la bici y llegó a casa hecho un nazareno.

nazareno, -na

 
adj.-s. De Nazaret.
Entre los hebreos, díc. de la persona que se consagraba especialmente al culto del Señor; no bebían licores y no se cortaban la barba y el cabello.
fig.Entre los judíos, cristiano.
m. Penitente que en las procesiones de Semana Santa lleva túnica morada.
El Divino Nazareno o el Nazareno. Jesucristo.
adj.-s. b. art. Díc. de una escuela pictórica, creada en Roma hacia 1810 por Overbeck y Cornelius, se propuso dar a la pintura su pureza esencial basándose en el sentimiento religioso.
m. bot. Planta herbácea perenne de la familia de las liliáceas (Muscari comosum) con las hojas basales, lineares, flores violetas que se reúnen en racimos.
Sinónimos

Nazareno

, Nazarena
el (Divino) Nazareno sustantivo masculino Jesucristo.

nazareno:

penitenteazotado, flagelado, disciplinante,
Traducciones

nazareno

Nazareno

nazareno

/a
A. ADJ (Hist) → Nazarene
B. SM/F
1. (Hist) → Nazarene
2. (Rel) → penitent in a Holy Week procession SEMANA SANTA
C. SM
1. (= fraude) → con trick
2. (= persona) → con man
Ejemplos ?
-Pero, mujer, no seas tú cabezona con quien crucificar se dejaría por ti, como el Nazareno, si algún día fuera tu gusto el verme a mí morir entre dos ladrones.
Fijó Diego la vista en ellas con sumo interés, recordando, mediante una de las fugaces, pero vivísimas reminiscencias que impensadamente suelen retrotraernos a plena niñez, el pueril gozo con que en días muy lejanos ya, más lejanos aún en el espíritu que en el tiempo, trayéndole su madre al propio sitio, y elevándole en sus brazos, besaba él devotamente la orla bordada de la túnica de aquel mismo Nazareno.
Y detrás del Nazareno de la frente coronada, por aquel de espigas lleno campo dulce, campo ameno de la aldea sosegada, los clamores escuchando de dolientes Misereres, iban los hombres rezando, sollozando las mujeres y los niños observando...
DE LA 2ª APARICION, MARCO, CAPITULO XVI, V.1-11 1º Primero: van muy de mañana María Magdalena, Jacobi y Solomé al monumento, diciendo: (¿Quién nos alzará la piedra de la puerta del monumento?). 2º 2º: veen la piedra alzada y al ángelo que dice: (A Jesú nazareno buscáis; ya es resucitado, no está aquí).
"Nosotros -dijo el mocito con una calma y una cosa allá muy preciosa- no somos tales pelegrinos; no lo creás. Este -y señaló al viejo- es Pedro mi discípulo, el que maneja las llaves del cielo; y yo soy Jesús de Nazareno.
Él parecía otra efigie, otra escultura española, así quieto, mirando como arrebatado al Nazareno que se alzaba sobre las andas, y no sé si de propósito o casualmente, imitando su actitud y hasta la expresión de su rostro.
¡Qué les parece: el pelo que teníamos pa la cabellera de... Jesús Nazareno!... Todos se agruparon para examinar la cosa, prorrumpiendo en mil extremos de admiración.
Pero él lo negó delante de todos: No sé qué dices. 26.71. Cuando salía al portal, le vio otra criada y dijo a los que estaban allí: Este estaba con Jesús el Nazareno. 26.72.
Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: «¿A quién buscáis?» 5. Le contestaron: «A Jesús el Nazareno.» Díceles: «Yo soy.» Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos.
Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron en tierra. 7. Les preguntó de nuevo: «¿A quién buscáis?» Le contestaron: «A Jesús el Nazareno». 8.
Sonrióse al distinguir en la túnica del Nazareno unas franjas de ornamentación de gusto renacientes, y al notar que la soldadesca de Pilatos vestía, de medio cuerpo abajo, a la usanza española del siglo XVI, mientras Berenice, la tradicional «Verónica», lucía brial de joyante seda al estilo medieval.
—Me llamo Rufus Holconius, y mi casa es la tuya —dijo el joven—; a menos que prefieras la libertad de la taberna: se está bien en el albergue de Albino, cerca de la puerta del barrio de Augusto Félix, y en la hospedería de Sarino, hijo de Publio, junto a la segunda torre; pero si quieres, te serviré de guía en esta ciudad desconocida para ti; me gustas, joven bárbaro, aunque hayas tratado de burlarte de mi credulidad pretendiendo que el emperador Tito, que hoy reina, está muerto desde hace dos mil años, y que el Nazareno, cuyos infames sectarios, embadurnados de pez, han alumbrado los jardines de Nerón, reina solo como dueño y señor en el cielo desierto del que han caído los grandes dioses.