Ejemplos ?
Del Renacimiento hasta el siglo XIX brotaron más ismos: el iluminismo, el historicismo, el romanticismo, el realismo, el naturalismo, el simbolismo, etc.
La decadencia se denuncia en el gusto por las bagatelas, no en el naturalismo de un prosador como Zola ,ni el ateísmo de un poeta como Richepin.
-Claro... con esto del naturalismo y el idealismo, y lo de si el teatro moraliza o no... yo he tenido ya tres lances y varias bofetadas.
Por lo cual, para que la unión de los espíritus no quede destruida con temerarias acusaciones, entiendan todos que la integridad de la verdad católica no puede en manera alguna compaginarse con las opiniones tocadas de naturalismo o racionalismo, cuyo fin último es arrasar hasta los cimientos la religión cristiana y establecer en la sociedad la autoridad del hombre independizada de Dios.
El naturalismo o racionalismo en la filosofia coincide con el liberalismo en la moral y en la política, pues los seguidores del liberalismo aplican a la moral y a la práctica de la vida los mismos principios que establecen los defensores del naturalismo.
Coincide la impresión religiosa que esos grandes espíritus experimentan al considerar el problema eterno y expresan en sus obras, con el renacimiento idealista del arte, causado por la inevitable reacción contra el naturalismo estrecho y brutal que privó hace unos años.
La decadencia se denuncia en el gusto por las bagatelas, no en el naturalismo de un prosador como Zola, ni el ateísmo de un poeta como Richepin.
Así, la estridencia de sus cuatro volúmenes, más de tres mil páginas, millones de palabras, desmesuran por vez primera la literaturidad no sólo mexicana o hispanoamericana, sino mundial; reinvindicación femenina del poder sherezadesco sobre Proust, Joyce o aquellos gigantescos novelones del realismo o del naturalismo y sus cientos de novelas epígonos de autores bumberos de cocteles técnicos; quien tiene que narrar no necesita trampas ni artificios.
Su nimiedad pueril de los pormenores fue semejante al error del naturalismo literario que, en su escrúpulo histórico del dato, del documento o del hecho, llegó a confundir la naturaleza con el detalle, e imaginó, con sólo un cúmulo de vanos detalles, representar el movimiento de la vida.
No es que importe mucho nada de eso, dicho sea de paso, pero ten en cuenta lo siguiente: este hombre, durante exactamente veinticinco años, escribe sobre arte sin comprender absolutamente nada de arte... Durante veinticinco años exactamente, mastica las ideas ajenas sobre realismo, naturalismo y toda otra serie de tonterías...
1º de octubre Camilo Monteverde, mi primo hermano, que está en París ahora, y yo no hablamos nunca de arte. En literatura se quedó en el naturalismo de Zola, que es para él la fórmula suprema.
A pesar de las instancias del espíritu renaciente de nuestro tiempo, el Arte se alimenta de impresiones, de apariencia exterior, y vaga impotente entre el naturalismo y el simbolismo, entre el romanticismo y el misticismo.