narra

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1. s. m. BOTÁNICA Planta arbustiva con el tronco recto y copa espaciosa, hojas alternas muy agudas por el ápice, flores blancas en racimos y fruto en vaina con dos o tres divisiones que contienen una semilla negruzca cada una.
2. CARPINTERÍA Madera de este árbol, de color rojo vivo, usada para objetos de ebanistería.
NOTA: Nombre científico: (Pterocarpus santalinus.)
Ejemplos ?
Después narra el comisionado al general Rodríguez, las incidencias habidas en el transcurso de sus diversas entrevistas con Lavalleja y la Sala, hasta puntualizar que en la última verificada con aquél, recibió de sus labios las siguientes manifestaciones: “Que estaba decidido a cumplir con todo lo convenido con respecto á marchar él y el egército (oriental) al de operaciones (republicano); pero que nombraría con arreglo a la Ley de la Provincia un Gobernador Delegado que mandase en su ausencia mientras durase la guerra.
Prosaico fenómeno, bien diferente de las poéticas señales de sentimiento que se describen, en novelas y dramas, en casos como el de la abandonada, cuyo suceso se narra aquí.
Asistió cuatro años a la escuela vestido de pantalón y camisa, y dio sus lecciones correctamente, aunque era un tigre de las selvas; pero esto se debe a que su figura era de hombre, conforme se narra en las siguientes líneas.
III 27) 9. Narra también otra historia contenida en el Evangelio según los Hebreos, referente a una mujer acusada ante el Señor de muchos pecados.
A NARIZ DE CAMELLO Tradición en la que se narra el por qué en la Nochebuena de 1547 no hubo en Trujillo misa de gallo, sino misa de gallinas I Dofia María Lazcano (conocida después con el apodo de la Nariz de camello) era en el año en que la presentamos ni Iector, de lo más granado en la ciudad de Trujillo.
Don Carlos de Anaya, asistente a esa reunión, del mismo modo que lo había sido a la celebrada un mes atrás en la panadería de Vidal, en sus ya citadas memorias inéditas, narra el desarrollo de la Asamblea en los términos siguientes: “…efectivamente hubo una numerosa reunión a quien se hizo entender las órdenes del Gobierno para llevar a todo trance la suspensión del sitio y retirada del Exército; llegando en aquel acto un ayudante del general Elío con las garantías acordadas.
por la misma merced, por la que mereció abandonar la vida sin haber recibido el premio a que se había hecho acreedor aquel Agatón Tinoco, cuya muerte tan hermosamente usted nos narra.
El libro primero La vida muy terrorífica del gran Gargantúa, padre de Pantagruel (La vie tres horrifique du grand Gargantua, pére de Pantagruel) contiene la historia, ya conocida en la literatura popular, de una familia de buenos gigantes. Narra el extraño nacimiento y la aún más pintoresca juventud del protagonista, hijo de la jovial Grandgousier, “belle gouge et de bonne troigne” (hermosa muchacha y de buen porte).
Sucesivamente se pone el orden de otras generaciones, unas de Caín y otras de aquel que engendró Adán en lugar del que mató el hermano, cuyo nombre fue Seth, diciendo, como narra la Escritura...
Ancha la casa que el poema narra: blancas mujeres, de azabache el pelo, hechas al par de hormiga y de cigarra; buenas para el bautizo y para el duelo, parejas en el hambre o en la medra, del sueño canto y del dolor pañuelo.
Ya con macizas espigas, preñadas de rubios granos, a los campos de Miguel tornó el fecundo verano; y ya de aldea en aldea se cuenta como un milagro que los asesinos tienen la maldición en sus campos. Ya el pueblo canta una copla que narra el crimen pasado: «A la orilla de la fuente lo asesinaron.
Hoy nos cuesta trabajo comprender aquel estado de exasperación violenta, y quizá cuando la Historia, con voz serena y grave, narra escenas de tan luctuosos días, la acusamos de recargar el cuadro, sin ver que las mayores tragedias son precisamente las que suelen quedar ocultas...