narcótico


También se encuentra en: Sinónimos.

narcótico, a

(Del gr. narkotikos .)
1. adj. MEDICINA De la narcosis los efectos narcóticos de la narcotina son débiles.
2. adj./ s. m. FARMACIA Se aplica a la sustancia que produce sueño o sopor la narceína es una sustancia narcótica; le han recetado un narcótico porque padece de insomnio. narcotizante, somnífero

narcótico, -ca

 
adj.-m. med. Díc. de la droga o medicamento que produce narcosis.

narcótico, -ca

(naɾ'kotiko, -ka)
abreviación
sustancia que produce relajación muscular y sopor sustancia narcótica

narcótico


sustantivo masculino
sustancia que produce relajación muscular y sopor Los narcóticos perjudican la salud.
Sinónimos

narcótico

, narcótica
adjetivo y sustantivo
Traducciones

narcótico

drogue

narcótico

dope, narcotic

narcótico

narcotico

narcótico

Narkotisk

narcótico

Bedövningsmedel

narcótico

A. ADJnarcotic
B. SM
1. (gen) → narcotic; (= somnífero) → sleeping pill, sleeping tablet
2. narcóticos (= estupefacientes) → narcotics

narcótico -ca

adj & m narcotic
Ejemplos ?
ADEL. Todavía tardará mucho en volver. ZULIMA. Fuerte el narcótico ha sido. ADEL. Poco ha se lo administré. Dígnate de oír, señora, la voz de un súbdito fiel, que orillas de un precipicio te ve colocar el pie.
Me habría abierto el brazo yo mismo diciéndole: – Bebe, y que mi amor se filtre en tu cuerpo con mi sangre. Evitaba hacer la más mínima alusión al narcótico y a la escena de la aguja, y vivíamos en una armonía perfecta.
Llenamos los vasos; añado al de mi pastor unas gotas de láudano; quédase dormido; cargáis con él en mi coche y lo conducís al más lejano muladar; lo acostáis sobre algún montón de ceniza; estampáis en su frente con brea y carbón algún garabato que pueda tomarse por la garra del diablo, y lo dejáis dormir tranquilamente su narcótico.
Le tenía agarrado por el cuello y le obligaba a andar constantemente de arriba abajo (sacudiéndole como si el chico hubiera tomado algún narcótico), enmarañándole los cabellos, arrugándole el cuello de la camisa y taponándole con algodón los oídos, confundiéndolos, sin duda, con los suyos propios.
Y al mezclarse entre lo común, sin miedo a la cotidianidad, su vaguedad insaciable los enredaba en viciosos círculos, en triángulos escatológicos, en cuadrángulos petrificantes; como vagabundos hospedados en cualquier sitio, sin importarles nada, despojados de raíces, sin cavar cimientos; desprendidos infructos de generaciones sin más entusiasmo que un narcótico suicidio.
Y cuando al dia siguiente Ya casi al ponerse el Sol La gente que en el castillo Quedaba se despertó, Vió asombrada que su sueño Tan tenáz, fue en conclusion (203) Obra del fatal narcótico Que el peregrino les dió.
Los niños que habían celebrado la fiesta eran los pajes del rey Godofredo, disfrazados por orden de su señor de diferentes modos, y habían arrojado al fuego un líquido extraño compuesto por un célebre nigromántico de la ciudad que tenía el singular poder de sumir en un prolongado sueño a todo el que lo aspirase. Los niños llevaban un preservativo, que les dio el mismo mago, para librarse de los efectos del narcótico.
Entretanto el moscatel desempeñaba una función terrible. Benedicta había echado un narcótico en la copa de su seductor. Aquí cabe el refrán: «más mató la cena que curó Avicena».
Rendido Leuro al soporífico influjo, la joven lo ató con fuertes ligaduras a las columnas de su lecho, sacó un puñal, y esperó impasible durante una hora a que empezara a desvanecerse el poder del narcótico.
Esta medialuz que te gusta a ti, Fernández, ayuda al silencio, y es un narcótico, prorrumpió Juan Rovira, escogiendo un cigarro en la caja de habanos abierta sobre la mesa, al pie del frasco de aguardiente de Dantzing...
La Guardia Nacional, componente activo de la FAN, tiene poderes para arrestar individuos y es ampliamente responsable del mantenimiento del orden público, de resguardar instalaciones gubernamentales clave y del exterior de las prisiones, de realizar operaciones anti-narcótico, de proteger las fronteras y de hacer cumplir la ley en áreas remotas.
Cuando estaba yo en la escuela, tiempos duros aquellos, y comenzaba la lluvia, el maestro, un terrible maestro, se distraía o se dormía con el ruido narcótico del agua y mi catón, mi Robinson Crusoe y mi plana se retiraban al infinito.