Ejemplos ?
En Asturias y Cantabria, en los vicos y montañas de Cataluña la Gotho-Land, y en la Narbonense hallaron amparo los godos, donde habían arraigado: de allí habían venido á echar á los romanos, los bizantinos y los suevos.
Un ejército franco, al mando de Boso, enviado por el rey Gontrán, llega a la Galia narbonense y asienta sus reales cerca de la ciudad de Carcasona.
En esos días llegó al fin de su vida el rey Liuva, y toda España y la Galia narbonense cayeron bajo el poder y el reino de Leovigildo.
4. Los francos entran con un ejército en la galia narbonense, deseando ocuparla. Leovigildo envía en contra de ellos a su hijo Recaredo, quien rechaza al ejército de los francos, y el reino de la Galia queda libre de la incursión de aquéllos.
175, nuestro digno correspondiente comienza diciendo: «Está fuera de toda duda que antes de la irrupción sarracena, el pueblo eúskaro no se gobernaba por leyes escritas.» Ya se ve; no regía allí el Fuero Juzgo, como en el resto de la Península, y aun en la Galia narbonense.
La Provenza debe su nombre a la época de dominación romana, tras la primera conquista de la Galia Transalpina (entre el 58 y el 51 a. C.) cuando queda integrada a la provincia romana cuya capital es Narbona, la Galia Narbonense.
Agrícola nació en Forum Julii, en la Galia Narbonense (lo que hoy es el sur de Francia), y era hijo de Julio Gracinus, de rango senatorial, y de su esposa Julia Procila, que parece que en todo momento vigiló con gran atención su educación y ejerció gran influencia sobre él.
Julio César, entonces procónsul de la Galia Narbonense, los combate en la batalla de Bibracte (58 antes de Cristo) y les obliga a regresar a su tierra donde deberán defender la frontera de Rin contra las invasiones germánicas.
Los conquistadores musulmanes también contaron con el apoyo de parte de la población judía, muy numerosa en la Bética, en la Galia Narbonense y en toda la cuenca mediterránea.
El cardurco Lucterios viajó a la provincia narbonesa a fin de convencer a los rutenos y a sus aliados para unirse a ellos contra los romanos, de modo que la Galia Narbonense quedaba directamente amenazada.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de los judíos habían sido esclavizados bajo el reinado de Égica (excepto los de la Narbonense, con la excusa de que la provincia aún no se había repuesto de la última epidemia de peste), bajo la acusación de que conspiraban contra el rey con los musulmanes del norte de África.
Agila II gobernó en el Nordeste (en el sur de Francia, en la actual Cataluña y en el valle del Ebro, es decir, las provincias visigodas de Iberia y Septimania, en parte equivalentes a las antiguas provincias romanas de Narbonense y Tarraconense) e incluso acuñó monedas propias.